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viernes, 14 de mayo del 2021

COVID-19: ¿Oportunidad para el Ministerio Cultura?

Un sector golpeado por la emergencia del Coronavirus Covid-19 serán los cientos de artistas y trabajadores/as de la cultura cuyo sustento económico pende de un hilo a causa de las medidas implementadas para combatir la pandemia. Mientras la población consume de sus producciones desde la cuarentena domiciliaria, el gremio artístico salvadoreño continúa a la espera de una señal de apoyo por parte de las autoridades de cultura.

En esta situación de crisis se  ha puesto en evidencia el aporte positivo del arte y su efecto de resiliencia en las familias salvadoreñas; muchos artistas, sin percibir incentivos económicos, están generando contenido a través de sus plataformas, con el fin de brindar opciones para sobrellevar el confinamiento.

Hace algunos días la ministra de Cultura, Suecy Callejas, brindó una entrevista a un medio nacional en la que dijo que habían entregado, junto a la primera dama, Gabriela de Bukele, más de dos mil paquetes alimenticios a igual número de familias de artistas que habían sido afectados por este virus.

Las declaraciones de la funcionaria generaron incertidumbre entre varios artistas y gestores culturales, pero  después del cruce de varios chats y correos electrónicos entre los supuestos beneficiados, se logró consensuar un listado  de al menos unos 200 trabajadores del arte y la cultura que requerían apoyo durante la emergencia. El listado se envió al ministerio y después de unos 15 días, se les otorgó el bono económico y la canasta alimenticia ofrecidas  por el Ejecutivo.

El apoyo del bono y las canastas en esta emergencia era necesario y es una medida paliativa aceptable; pero algunos trabajadores del arte y la cultura esperan otro tipo de respuestas más allá del bono económico y de la entrega de canastas alimenticias: esperan información sobre planes, presupuestos, estrategias y otras acciones a corto y mediano plazo. Acciones que no parezcan improvisadas.

Lo más preocupante de la actual situación es el “después”. Una vez finalizado el período de emergencia, ¿qué instituciones contratarán a las bandas musicales? ¿Cómo se recuperarán las presentaciones de teatro, danza, música que ya estaban programadas en teatros, espacios culturales, centros comerciales, espacios alternativos y espacios independientes? ¿Cuáles son las acciones concretas para los artistas y espacios independientes de este país?.

Callejas aseguró que el Ministerio de Cultura iniciaría una consulta en línea, para poder saber a cuánto asciende el impacto económico que han sufrido los trabajadores del arte y la cultura durante la emergencia por Covid19.  A más de un mes de asilamiento para contener la pandemia, el cierre de espacios culturales y la precarización laboral, aún no hay información al respecto, al menos no de manera pública.

En enero de 2019 el presidente Nayib Bukele presentó, lo que él denominó "lo más importante" de su plan de gobierno, donde no figuraba la rama de cultura; dijo que dicho plan sería presentado con mayor detalle por la Primera Dama. Lo cierto es que, a casi un año de gestión, no sabemos qué contiene ese plan. Tampoco sabemos cómo se desarrollará la propuesta de Cultura que contempla el Plan Cuscatlán.

En medio de la pandemia que ha golpeado a todos los sectores de la sociedad, es importante mirar el arte y la cultura como un eje realmente estratégico para el desarrollo social de nuestro país.

Estas condiciones extraordinarias pueden representar una oportunidad para valorar responsablemente el aporte del y la artista en El Salvador y cambiar sus condiciones a través de la formulación  y creación de políticas públicas que apoyen y generen mejores condiciones de trabajo para los y las artistas.

Algunas acciones que se podrían hacer a corto y mediano plazo:

  1. Apoyo económico especial a los y las artistas adultos/as mayores que no tienen pensión, o tienen una pensión muy exigua y que por su condición de riesgo tienen sus posibilidades de movilidad y de trabajo aún más restringidas.

  1. Beneficios para todos/as los y las trabajadores/as del sector cultural que se vieron obligados a interrumpir sus actividades laborales pagadas, así como para los espacios culturales con actividades suspendidas.

  1. Considerar un plan de presentaciones artísticas de la Sinfónica Nacional, Ballet Nacional y todos los grupos y colectivos nacionales para después de la cuarentena, que contribuya a generar opciones de esparcimiento con sentido estético, orientado a mejorar la salud mental y emocional de las grandes mayorías en el país.

  1. Planificación de un presupuesto participativo 2021-2022 en el cual se que contemple de manera gradual el avance en:
    • Registro nacional de artistas.
  • Incentivo a proyectos independientes.
  • Reivindicación social para los artistas.
  • Fondo Nacional Concursable para la Cultura y las Artes.

Sin duda alguna, se pueden sumar muchas acciones más, pues hay un sin fin de colegas que podrían aportar con sus saberes y experiencias hacia una visión integral de país, donde su eje principal sea la cultura.   

Suecy dijo, hace un año, que el Ministerio de Cultura se encuentra en estado de Coma. Esperemos que aún no sea el tiempo de desconectarlo por completo.

(*) La autora es periodista, gestora cultural y docente. Con un Posgrado en Políticas Culturales de base comunitaria y egresada de la Maestría en Estudios de Cultura Centroamericanos

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Marlen Argueta
Periodista y gestora cultural

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