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miércoles, 3 junio 2026

“Entre gallos y cenzontles”, de Fernanda Peraza, gana el certamen de poesía Voces de ContraPunto

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Zarko Pinkas-Ramírez |

En la poesía, a veces basta una imagen para abrir un mundo. Un gallo que canta al amanecer, un cenzontle que repite voces ajenas, un torogoz suspendido sobre el paisaje. De esas imágenes —y de muchas otras que nacen del territorio íntimo de la memoria y la resistencia— surgieron las 17 propuestas poéticas que este año llegaron al certamen “Voces de ContraPunto”, una convocatoria que reunió autores de El Salvador, México y Ecuador.

Tras la lectura y deliberación del jurado, integrado por Eva Ortiz, Silvia Matus y Carlos Santos, el fallo ya tiene nombre propio.

El primer lugar fue otorgado al poema “Entre gallos y cenzontles”, de la autora salvadoreña María Fernanda Rivera Peraza, quien firma su obra como Fernanda Peraza. En su dictamen, el jurado destacó la densidad simbólica del poema, capaz de construir una voz colectiva que dialoga con la memoria y la resistencia desde el imaginario de las aves locales. Gallos, cenzontles, talapos y torogoces aparecen como símbolos de un canto que persiste incluso frente a la muerte y la opresión.

El texto se sostiene en un lenguaje preciso y en una tensión constante entre lo lírico y lo épico. Una estructura circular, reforzada por la reiteración de la frase “Aun así”, recorre el poema como un pulso de insistencia: la poesía como memoria, pero también como acto de supervivencia.

El segundo lugar fue concedido al poema “Herida que crece”, de la autora salvadoreña Rossio Dayana Peña Ortega, una pieza que transforma una escena doméstica aparentemente simple —el gesto de cortar el cabello de las muñecas— en una imagen profunda sobre la pérdida de la inocencia y la persistencia del dolor en la infancia. El jurado destacó la precisión del lenguaje y la capacidad del poema para conmover desde una emoción contenida, sin necesidad de estridencias.

Por su parte, el tercer lugar fue otorgado al poema “Arañazo”, del autor mexicano Miguel García Ramírez, una reflexión metapoética sobre el oficio de escribir. En él, la imagen del arañazo se convierte en metáfora de la escritura misma: una marca que nace de la herida, pero que también abre la posibilidad de la persistencia y la belleza.

El jurado otorgó además mención honorífica al poema “País de Nunca Jamás”, del autor Carlos Godoy, reconociendo su singularidad y su valor poético.

Más allá del fallo, el certamen dejó una constatación clara: la poesía sigue siendo un territorio vivo. Las voces que llegaron a esta edición —diversas en edad, procedencia y estilo— confirman que el panorama poético centroamericano y latinoamericano continúa renovándose desde múltiples miradas.

Quizá por eso el espíritu de “Voces de ContraPunto” reside justamente en ese diálogo de registros y sensibilidades. Cada poema es una forma de escuchar el mundo, de nombrarlo desde la experiencia propia y, al mismo tiempo, de devolverlo transformado a la comunidad de lectores.

El fallo del jurado fue emitido en San Salvador el 6 de marzo de 2026, marcando el cierre de esta edición del certamen, pero también el inicio de una nueva circulación de estas voces, que seguirán resonando en las páginas de la sección Poesía como el pan de Contrapunto.

Con esta edición del certamen, Voces de ContraPunto reafirma su compromiso con la promoción de la poesía y con la apertura de espacios para nuevas y diversas voces de la región. La participación de autores provenientes de distintos países y contextos demuestra que la poesía sigue siendo un territorio vivo de encuentro, memoria y exploración del lenguaje.

La entrega de los reconocimientos será el día sábado 18 de abril en el Museo de la Palabra y la Imagen

A continuación, compartimos los poemas reconocidos por el jurado en esta edición del certamen.


Prime lugar : “Entre gallos y Cenzontles” | Fernanda Peraza | El Salvador

Un día nos torcerán el buche,
aún así,
seguiré cantando.

Gozarán de nuestra carne
y presumirán de su alimento,
siendo nosotros
los más gordos del matadero.

Aun así,
aunque sé
de mi final,
seguiré entonando mis mañanitas,
esperando escaparme del machete.

Aun así,
aunque sé
que es suicida,
no decidí nacer con alas, madre.
Dentro de este mundo,
algunos seremos gallos, guacalchías,
cenzontles,
o seremos talapos confundidos
por torogoces,
malditos o bendecidos,
como tú quieras llamarle.
Fui cosechada con el disfraz de dos patas y dos manos para esculpir montañas.

Aun así,
aunque sea
cortado mi plumaje,
yo no me encachimbo.
Cantaré,
tallaré mi nombre en árboles,
pintaré lagos y cielos
con la sangre de mis verdugos,
escuchando ecos del filo de un verso.

Así me reuniré
entre gallos y cenzontles,
dejando a un lado mi piel
para volvernos uno con él.


Segundo lugar: Herida que crece | Dayana Peña | El Salvador


Cuando tenía cinco
cortaba el cabello de mis muñecas.
Era fácil.
Lo que crece, vuelve a crecer.
Nadie me enseñó
qué hacer
cuando lo que crece
es la tristeza.
Los días eran cálidos.
La vida sabía a galletas con leche
en diciembre.
En cada regalo
esperaba otra muñeca.
El tiempo pasó.
—Hay cosas —susurró el destino—
que ni el tiempo cambia.
Recuerdo la brisa
entrando por mi ventana.
La casa en silencio.
La noche demasiado quieta.
No había ladridos.
No había voces.
Solo ella.
La más brillante.
Mis manos temblaban.
Mis piernas olvidaban sostenerme.
La tomé.
El mismo gesto.
La misma costumbre.
Pero ya no era cabello.
Era una parte de mí
que ya no sabía
cómo hablar.

Seguí viva.
Más despierta
que cuando tenía cinco.
Hoy las muñecas
ya no pierden su pelo.
La infancia, sí.


Tercer lugar: Arañazo | Miguel García Ramíez | México

Ciudades lejanas

se caen a pedazos

-ciudades muy parecidas a esta

donde araño

las faldas de la noche-

y escribo

porque es mi única manera

de persistir

Y amar tan importante

-tanto como no recordar

absolutamente nada de lo que no pude ser-

Hurgar un rato de silencio

entre las altas horas de la noche

Dormir pegado al cuerpo de la mujer

que tanto estuve esperando

-pero antes-

me destrocé las fauces

las rodillas las muelas

y me quedó la palabra:

el acto de escribir desde la nada

Esto no es una maldición

ni mucho menos.

Tiene que ver con la felicidad

y retenerla

como un animal que araña y desgarra

mientras es guarecido.


Mención honórificia | País de Nunca Jamás | Carlos Godoy | El Salvador


I
El país de la sonrisa vuelve a sonreír,
las mujeres más hermosas del mundo
visitan sus balnearios más recónditos,
los ausoles se vuelven santuario,
capilla marcada para encender el fuego
de todos los faros,
estrellas que iluminan las tinieblas,
hay interminables desfiles militares
con decenas de tanquetas,
helicópteros sobrevuelan el celeste cielo,
en el calendario fechas
subrayadas para conmemorar
el día de la resurrección de todo
/lo extinto.

II
Amanece a diario perfumado
y las viejas calles polvosas de tiempo
parecen confundirse
con las enormes alamedas,
las esquinas de la muerte hoy son
sucursales del buen vivir.
Lo he dicho y ahora lo rectifico;
no hay pequeños engendros de hombres
jugando a los dragones en los semáforos,
o niñas jugando a la madre que provee,
frente a los edificios que hablan
de lo civilizados que nos tornamos,
de la oscuridad
/a la mañana.

III
Hoy los gallos cantan en tono soprano

y las alarmas van perdiendo
cada vez su razón de ser,
nadie rompe los relojes,
nadie maldice la hora de levantarse,
trabajar se volvió un acto de profundo amor,
en los casos contrarios,
los archivos
rebalsan
de renuncias
voluntarias.

IV
Lloro al memorar los techos de plásticos
que llamamos escuela, aula, grado,

el piso de cemento, tierra, lodo,
la vida transcurre sin naufragios,
los laberintos son con salidas,
gratuitos y llenos de cuantiosa luminiscencia,
lo oscuro del paisaje
donde azotaba el calor o el torrencial frío
por la ausencia de las paredes,
aquella pizarra de tiza anunciando
vacaciones
y la lección de mi mamá me ama.

V
He visto el árbol más grande
que pueden ver

mis ojos
con millones de luces
que parecen vociferan
la buena nueva
en el lugar donde siempre se posó
la muerte.
Hoy lo histórico es real.
No solo es piedra, cemento, cables
Hombres a caballo,
Rótulos anunciando
lo antaño,
monumentos muertos
cagados por las palomas.

VI
Pero, acaso la sonrisa es exclusiva
¿es pecado el sudor?
el gritar itinerante o no

la fruta de la temporada
todo aquello que el buqué nombra cachada,
el accesorio que hará juego con todo
y con nada,
las transacciones con monedas reales,
el lecho de suelo y toalla,
el llanto natural del hijo con hambre
y del padre que se acuesta sin cenar.

VI
Hoy es tan fácil repetir que la izquierda
y la derecha son la misma mierda.
Y ahora más que nunca vale la pena
creer en los que no temen a nada.

El problema es que algunos sin miedo
saben de la ley de Agentes Extranjeros.
Y al ser recortados en el presupuesto
pasan a levantar la otra bandera.
Debemos de estar atentos de asnos
o aprendices de caudillos.
El hambre es un asunto urgente,
y el pan falta a la mesa más que ayer.

VII
Me angustia el hecho de volver el rostro
a lo nuevo,
parece lo próximo será
una poderosísima tormenta de nieve
que congele más que los pasos,
la memoria,
el andar de 300,000 personas.

-no masa-
El 22 de enero de 1980,
lo angustioso de las 150,000 almas
en el funeral del pastor.

VIII
Una señora se vuelve viral,
ante el atropello y acusación
asegura no es puta,
una niña la defiende elevando
el valor de los descalzos,
la Revitalización Urbana
contabiliza 35,000 mil desalojos,
mientras ellos se recetan
exenciones fiscales.

IX
Degusto de lo gastronómico.
Podría escribir esto
desde lo más nuevo en turismo
tomando un frappuccino
y un croissant de pistacho,
cada inauguración hay alboroto,
enormes colas en busca
de lo que antes compramos
sin tomarnos una fotografía
por la ocasión.

X
En la Plaza Universitaria
un carrusel nos da la bienvenida.
Y en cada vuelta que realiza
contemplo la idea que el sobrevivir
es por excelencia cíclico.
La entrada podría tener
la siguiente leyenda:
De entre las cenizas se elevan
los grandes edificios.
Pero, adónde quedan los cimientos,
la historia de la que refundaron
nuestra grandeza.


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Zarko Pinkas-Ramírez
Zarko Pinkas-Ramírez
Periodista y publicista chileno. Egresado de Magíster en Ciencias Políticas de la Universidad de Chile y licenciatura en Periodismo y Comunicaciones de la Universidad Centroamericana, José Simeón Cañas.

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