Por Zarko Pinkas-Ramírez
Las luces se alargan como promesas
y el tiempo se dobla sobre sí mismo:
bailamos entre latidos y risas,
sin cuentas pendientes en la agenda,
sin futuro detenido en la puerta.
Tus ojos, dos faros encendidos,
me invitan a un instante sin medida,
donde cada paso es un pacto
y cada sombra una historia por contar,
como si la noche fuera un contrato eterno.
Dicen que mañana vendrán
las cifras, las palabras “responsabilidad”,
pero esta noche es un río que no cesa,
un verso que no cae,
un destino que no conoce despedida.
Abre la puerta, toma la llave,
que el reloj olvide sus agujas;
que el latido se quede aquí,
que el calor del ahora sea nuestro reino,
y que esta noche —sí esta noche—
sea tan infinita como el deseo
de no pensar en el mañana.
*Poema inspirado en la canción “Tonight Is Forever”, Pet Shop Boys.


