Por Francisco de Asís López Sanz
En la serie “The good sheperd”, uno de los personajes tras mencionar lo que a su juicio representa la esencia de algunos grupos étnicos en EEUU, le pregunta al protagonista cuál es la esencia de su grupo étnico, (WASP) y este tras reflexionar le respondió: “The USA, the rest of you are just visiting.”
Personalmente creo que esa opinión refleja fielmente la esencia de los líderes del movimiento MAGA. Asimismo, me hizo recordar la visión de uno de los autores en lengua inglesa más importantes.
En efecto, en 1883, Walt Whitman escribió una carta que apenas se menciona hoy día por desconocimiento pero que ofrece una visión del poeta sumamente interesante y relevante en estos tiempos de ignorancia MAGA.
En “El elemento español en nuestra nacionalidad”, Whitman sostuvo que Estados Unidos se había enfocado demasiado en sus raíces británicas, pasando por alto algo esencial:
“Para esa identidad estadounidense compuesta del futuro, el carácter español aportará algunas de las partes más necesarias… Ningún linaje muestra un fondo histórico más grandioso.”
Whitman, el poeta de la democracia estadounidense, defendió explícitamente el valor de la herencia española y por ende latinoamericana en la formación de los Estados Unidos.

Y su visión contrasta fuertemente con el sentimiento antiinmigrante creciente de hoy, especialmente bajo la retórica y las políticas de la era Trump.
Los esfuerzos por excluir o minimizar las contribuciones hispanas no solo ignoran los datos demográficos sino que contradicen los ideales fundamentales de inclusión, pluralismo y riqueza cultural que pensadores como Whitman promovieron.
En una época en que la política de identidad y la división cultural dominan los titulares, la carta olvidada de Whitman nos recuerda:
• La herencia española e hispanohablante no es ajena a los Estados Unidos, sino que fue elemento clave en su independencia de Gran Bretaña y su posterior crecimiento “ Go West”.
• La fuerza de América radica en su diversidad — no en adoptar y refugiarse en mitos monoculturales.
Como ejemplo, vale mencionar que el primer verdadero Día de Acción de Gracias es español y así fue reconocido por los historiadores. Efectivamente, en tuvo lugar el 8 de septiembre de 1565 en San Agustín, Florida, y no en Plymouth, Massachusetts, como suele enseñarse.
• Se celebró una Misa Católica de Acción de Gracias celebrada por el padre Francisco López, tras el exitoso desembarco de los españoles.
• La misa fue seguida de una comida comunitaria entre los españoles y el pueblo indígena Timucua.
Reclamemos entonces esa visión amplia e inclusiva. No solo en la literatura, sino también en la política, los negocios, la educación y la vida cívica.
🔗 “Nosotros, los estadounidenses, aún tenemos que aprender realmente cuáles son nuestros propios antecedentes…” — Walt Whitman, 1883


