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viernes, 30 de julio del 2021

Traición (II)

El señor Lovinger sin saberlo dio a conocer el punto neurálgico, en donde se encontraba el arma secreta del estado profundo.

El abogado Bigley sospecha que hay algo más que la conexión con los contratos y socios de Clinton. Y agrega que Lovinger sin quererlo descubre el secreto del estado profundo al exponer al profesor Stefan Halper – este informe del 2016, amenaza con exponer la realidad del origen de la colusión Trump – Rusia, que se está explotando y que demuestra que todo el ataque en contra del presidente ha sido una fabricación.

Las relaciones de Halper con oficiales de Rusia levantan serias sospechas.

Halper tiene una larga carrera trabajando para el gobierno de EE. UU. y varias administraciones republicanas. A los 73 años, el elusivo profesor durante su carrera se ha dedicado a establecer relaciones al más alto nivel y no solo a nivel académico, sino también como miembro del aparato de inteligencia en paí­ses importantes.

Los contactos y la información recolectada por Halper en su trabajo, y a través de circunstancias aparentes, han sido utilizadas por el FBI en contra de la campaña de Trump. Y fue durante su tiempo como anfitrión del Seminario de Inteligencias de la Universidad de Cambridge, que él pasó de ser profesor y consultor de gobierno, a ser informante de la campaña de Donald Trump para el FBI.

En el 2016, Halper fue parte integral de la investigación que a corto plazo el FBI montó sobre, el voluntario de campaña de Trump, Carter Page. Halper hizo contacto primero con Page en su seminario en el 2016. Page ya estaba en el radar del FBI, y fue acusado de simpatizar con Rusia y de buscar mejores relaciones entre los dos paí­ses. Halper incluso pago a Page para desarrollar informes y mantuvo contacto con él hasta septiembre del 2017.

Durante ese perí­odo, el FBI solicitó y obtuvo las ordenes FISA de la corte secreta de vigilancia extranjera para espiar a Page y utilizó a Halper para recolectar información de Page, de acuerdo con las fuentes. El expediente de Rusia obtenido por el Comité de Inteligencia y los documentos obtenidos revelan que la orden judicial en contra de Page se sostiene en su mayorí­a en información no verificada recopilada por el exespí­a británico Christopher Steel, cuyo exjefe era socio de Halper en Cambridge y quien en la actualidad es objeto de investigación del congreso. Steel fue agente del MI6, y tiene muchos contactos entre ellos su exjefe MI6 Richard Dearlove, quién era socio de Halper y participante de los seminarios en Cambridge.

Halper y Dearlove abandonaron el seminario de inteligencia en diciembre del 2016, manifestando su preocupación por la influencia rusa dijo Halper en aquel momento a reporteros añadiendo la “inaceptable influencia rusa”.

Irónicamente, documentos obtenidos por el equipo de Sara Carter sugieren que Halper invitó a expertos oficiales de la inteligencia rusa a disertar en sus seminarios en varias ocasiones y esto está registrado en la prensa. También se sabe que Halper aceptó dinero para financiar sus cursos de oligarcas rusos cercanos a Putin.

Algunos programas de los cursos de los años 2012 al 2015 obtenidos, revelan que Halper invitó como ponente en sus cursos de inteligencia al exdirector de la inteligencia rusa general Vladí­mir I. Trubnikov.

El 4 de mayo del 2012, el contenido del curso relataba: “Embajador Vladí­mir I. Trubnikov informará sobre los temas: “retos enfrentados mientras dirigió el servicio de inteligencia exterior, experiencias en su cargo como embajador en la India, hablará sobre el presidente Putin, y expondrá sobre como prevé se dará el curso de las relaciones de Rusia con Bretaña y los EE. UU.”

En mayo del 2015 Trubnikov regreso a los seminarios con Halper, en ellos en Cambridge disertó sobre el tema “Las actuales relaciones de la Federación Rusa y Occidente”. Otros notables expertos en inteligencia atendieron los seminarios del 2015 entre ellos el general Peter Williams, excomandante británico en Alemania en cargado de supervisar las fuerzas soviéticas.

El socio de Halper en los seminarios de Cambridge el profesor Neil Kent se expresaba bien de las relaciones con Rusia y Putin, en escritos publicados el periódico Rusia Hoy en el 2014 y agregaba “todo el mundo demoniza a Rusia”. De acuerdo con la biografí­a de Kent este laboró como profesor en Rusia en el Instituto Académico de San Petersburgo.

Más interesante resulta la publicación del Financial Times británico en la que se confirma que Halper recibe fondos para su seminario ruso Andrey Cheglakov, amigo cercano de Putin. Chegalov en el 2016 también financió Veruscript lo que levanta sospechas sobre Dearlove y sus asociados conectados con el seminario. Veruscript un publicista de un periódico académico ruso, fue sospechoso del MI6 de ser un frente ruso de inteligencia. Kent además resulta ser el editor en jefe de la mencionada publicación. Él es el autor del artí­culo inaugural de la publicación “El periódico de inteligencia y el terrorismo” en él culpa a occidente por la invasión rusa a Crimea, luego la publicación fue cerrada debido a sospechas.

Dearlove dice también estar perturbado porque “Rusia pudiese estar buscando utilizar el seminario como una plataforma con credenciales impecables para dirigir encubiertamente el debate y la opinión sobre temas de defensa y seguridad delicados y de alto nivel”, de acuerdo con fuente del Financia Times.

Un exalto oficial de inteligencia le dijo a este medio de noticias: “Todo es humo y espejos”. Halper sabí­a muy bien que los rusos ya estaban allí­ por invitación suya cuando contrato a Trubnikov en el 2012. Y que el FBI utilizó a Halper para obtener información sobre los asesores de Trump, y ¡era Halper quien tení­a la verdadera conexión con Rusia!

Lovinger expresó internamente, su preocupación a altos funcionarios del Pentágono en 2016 y señaló que Halper fue mucho más allá de su trabajo como contratista, después de descubrir que la cantidad de dinero que le pagaban al profesor por sus reportes, no tení­a sentido. Lovinger hizo hincapié en su preocupación de que Halper no solo actuaba como contratista, sino que también estaba llevando a cabo un trabajo diplomático para el Pentágono “en violación de la ley federal”, según el abogado Bigley.

En un correo electrónico de Stephan Halper a Andrew May, el segundo funcionario más alto rango en la oficina de Net Assessment (ONA) en donde Lovinger trabaja, Halper escribe sobre un viaje planificado para llevar a cabo reuniones en India.

"Estoy en Cambridge camino a India, llegando el sábado. Hasta el momento se han programado 14 reuniones con varias partes de la comunidad polí­tico-militar. El lunes, se planea una reunión con el Delhi Policy Group donde me reuniré con el brigadier Seghal que, al parecer, trabaja con ONA (Office of Net Assessment) ¿Puede decirme algo sobre él?, según el documento obtenido por Sara A. Carter.

Halper y George Papadopoulos

Halper no solo estaba espiando en Page para el FBI en 2016, sino que también se habí­a comunicado en septiembre de 2016 con otro voluntario de la campaña de Trump, George Papadopoulos. Halper Invitó a Papadopoulos a Londres ese septiembre, atrayéndolo con un cheque de $ 3,000 para trabajar en una investigación bajo contrato. Para entonces, el joven voluntario de la campaña Trump ya habí­a estado en contacto con el profesor londinense Josef Mifsud, quien básicamente le habí­a informado que los rusos tení­an material perjudicial sobre la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton. El papel de Misfud también está siendo investigado por el Congreso.

Eventualmente, Papadopoulos fue arrestado por la investigación del fiscal especial de Robert Mueller y se declaró culpable de un cargo de mentir al FBI. Su esposa, Simona Papadopoulos, quien ha sido una firme defensora de su esposo, le dijo a Sara A. Carter que, esencialmente, su esposo se vio obligado a declararse culpable debido a las amenazas del equipo de Mueller y la falta de recursos financieros.

Después de testificar a puerta cerrada el mes pasado ante el Comité de Inteligencia de la Cámara, Simona dijo a este medio que ella testificó ante el Congreso que “por lo que a George se refiere, el se reuní­a con Halper siguiendo su patrón de comportamiento… pero de repente (Halper) preguntaba si estaba él haciendo algo con los rusos… Este es el ahora el caso de Halper, quien ahora se sabe es un espí­a, posiblemente como lo sea (el embajador australiano) Alexander Downer“, con quien se reunió su marido en Londres.

Halper y Michael Flynn

Antes de Page y Papadopolous, el exjefe de la Agencia de Inteligencia de Defensa, teniente general Michael Flynn. Flynn habí­a sido invitado a Cambridge en febrero de 2014 para una cena ofrecida por Dearlove y Halper.

La investigación sobre Trump no comenzó con Carter Page o George Papadapolous, pero con el Flynn

Pero durante el 2014, el general Flynn ya caminaba en la cuerda floja con el gobierno de Hussein y la CIA, por el profundo desacuerdo del general con el manejo de la narrativa de la administración Obama sobre Al-Qaeda y grupos extremistas habí­an sido derrotados o estaban huyendo. Varios meses después, Flynn se vio obligado a renunciar terminando su mandato como director de la Agencia de Inteligencia de Defensa.

"Flynn fue expulsado por Obama y luego de convertirse en un crí­tico de Hussein Obama y los Clinton y además se une tempranamente a la campaña de Trump", una antigua fuente de inteligencia con conocimiento de lo sucedido manifestaba lo siguiente: "La investigación sobre Trump no comenzó con Carter Page o George Papadapolous, sino con la campaña de desprestigio del general Flynn. Flynn antes de unirse a Trump, ya estaba en la lista de objetivos de la CIA y Clinton. Esas mismas personas, que no lo querí­an, en la Casa Blanca tampoco estaban dispuestos a permitir que Trump ganara la elección".

La carrera de Flynn con Trump terminó tan rápido como llegó. Flynn fue obligado a renunciar como Asesor de Seguridad Nacional de Trump 27 dí­as después aceptado el trabajo. El ataque que montaron contra él fue explosivo. La conversación entre Flynn y el exembajador ruso Sergey Kislyak fue filtrada por sus enemigos al periódico Washington Post en enero de 2017 y el FBI lo interrogó sobre esa conversación. Según el exdirector del FBI James Comey, los agentes que entrevistaron a Flynn no creí­an que mintiera, pero al final, Flynn debió declararse culpable de mentir al fiscal especial Robert Mueller. El general se vio obligado a gastar más de $ 1 millón en honorarios de abogados y vender su casa para pagar la deuda. Según las fuentes, la familia de Flynn fue objeto de amenazas por el equipo de Mueller, obligándole a declararse culpable de mentir.

El trabajo de espionaje del profesor Halper en la investigación comenzó mucho antes de que el FBI abriera la investigación “Huracán – Fuego Cruzado” sobre la campaña de Trump el 31 de julio de 2016. Él ya estaba proporcionando información sobre Page, Papadopolous y Flynn desde principios de ese año.

Fue en 2016 cuando Halper informó al FBI que fue testigo de las interacciones entre la académica rusas Svetlana Lokhova, graduada de Cambridge y el general Flynn en la cena del seminario de febrero de 2014. Esta sospecha, sin ninguna prueba, fue filtrada a los periódicos en Londres y, finalmente, se discutió en los medios de comunicación de EE. UU. Lokhova le dijo a la BBC en mayo de 2017 que cuando vio por primera vez las acusaciones planteadas en los medios, pensó que se trataba de una broma.

Numerosas fuentes con conocimiento de las acusaciones que Halper hizo sobre Flynn, concuerdan que son "absolutamente" falsas y que Flynn y Lokhova solo hablaron durante un corto tiempo en la cena. Varios intercambios de correos electrónicos entre Lokhova y el asistente Flynn tuvieron lugar después de la cena pero esta comunicación era genérica por naturaleza, ya que Flynn le habí­a pedido una copia de una postal histórica de 1930 que ella habí­a traí­do al seminario.

"Pero no importaba que no fuera la verdad", dijo un exfuncionario de inteligencia. "Ya estaban ahí­ las acusaciones de Halper, las constantes filtraciones y mentiras sobre historias falsas de todos los medios al servicio de viejo orden mundial". (Fin texto Sara A. Carter)

Ahora el telón se ha levantado, Bruce Ohr, su esposa Nelly quién trabajó para Fusión GPS, continuó su relación con Christopher Steel, el creador del expediente falso, a pesar de que el FBI decidió despedirlo por dar información a la prensa. Ohr el cuarto en jerarquí­a en el departamento de justicia aparentemente nunca informó a sus superiores de esta relación y de que él era quién proporcionaba la información falsa al FBI. Mientras tanto el FBI continuó aceptando la información del informante a través de Ohr.

Resulta claro que el viejo orden mundial, es el que ha corrompido el sistema de justicia dependiente del poder ejecutivo y las agencias de seguridad y sistema norteamericano.

Quedo en Espera de noticias más devastadoras para los demócratas, antes de las elecciones de noviembre y pasadas las elecciones pienso que veremos el fin de las obstrucciones de los demócratas a la presidencia de Trump, pues de nuevo decidirá el pueblo y no la élite.

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