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viernes, 14 de mayo del 2021

Suiza distribuye gratuitamente auto-tests rápidos para detectar el Covid-19

Acompañando el movimiento de algunos vecinos europeos como Bélgica, Francia y Alemania, según diferentes modalidades, Suiza lanza una campaña masiva de auto-tests para frenar la pandemia.

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Tras la presentación del carnet del seguro médico obligatorio en el país, todas las farmacia de la Confederación Helvética han comenzado a proveer de 5 auto-tests gratuitos por mes a los 8.500.000 ciudadanos o residentes para controlarse inmediatamente en sus domicilios si han contraído el coronavirus. La inversión equivale a 1000 millones de dólares. Si los interesados quieren más tests mensuales, pueden pagarlos de sus bolsillos en razón de unos 12 dólares cada uno.

Luego de frotar levemente varias veces a derecha e izquierda un corto cepillo cubierto de algodón, en la entrada de los dos conductos nasales, se lo introduce a continuación en un tubo que contiene un líquido en su interior, haciéndolo girar más de diez veces. Unas cuatro gotas de ese contenido se vierten después en un receptáculo, que entre 15 y 30 minutos, arroja un resultado positivo a través de una línea roja en un medidor incorporado, o ninguna línea si el auto-test es negativo. Estos auto-tests están regidos por normas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en el caso de Suiza confirmados por estudios clínicos independientes.

No hay límites de edad para los beneficiarios, no obstante se estima que los menores a partir de 5 o 6 años, pueden participar de la experiencia. Los trabajadores transfronterizos, domiciliados en países limítrofes (Alemania, Austria, Italia y Francia), las personas enteramente a cargo de la asistencia social, los jubilados con rentas bajas que gozan de asistencias financieras complementarias del Estado, y los candidatos al asilo, son cubiertos por la Oficina Federal de la Salud Publica. Quedan exentos los turistas. También los que hayan estado en relación con contaminados.

Los auto-test tampoco liberan de las reglas de higiene vigentes (distancia individual, uso de máscaras en lugares públicos, y transportes, etc.). El objetivo oficial de su aplicación generalizada es buscar hacer emerger los enfermos asintomáticos, para ser tratados velozmente por los servicios médicos, y neutralizar así un factor humano de contagio. Sin embargo, de momento nada reemplaza los llamados test PCR, que actualmente se exigen para viajar de un lugar a otro en ciertos países, los cuales requieren un trabajo de análisis en laboratorios.

Cabe advertir que los auto-tests no van a propiciar el levantamiento por ahora de las medidas de semi-confinamiento, que mantienen cerrados los bares y restaurantes, los cines, las salas de espectáculos y deporte, haciendo presagiar la anulación de algunas de las grandes manifestaciones musicales del próximo verano. Lo determinante será la evolución de la pandemia. El equilibrio satisfactorio es hoy lejano, con 2519 nuevas contaminaciones en las últimas 24 horas,12 fallecidos y 134 hospitalizaciones, hipotéticamente transitando los inicios de una tercera ola, conjeturalmente imprevisible. El país deplora 9804 muertos a raíz del SARS-Cov-2.

La perspectiva debería tal vez fijarla la capacidad de los centros de salud para disponer en cantidad suficiente del personal médico especializado que permita atender, si fuera necesario, el crecimiento sostenido de la cantidad de pacientes en las salas de cuidados intensivos. Aún no están saturadas, pero sufren limitaciones para tratar otras dolencias, cuyas intervenciones quirúrgicas, por ejemplo, suelen ser postergadas. La limitación de disponibilidades parecen acuciar, cuando Francia le pide a Suiza si puede acoger algunos pacientes graves, como sucediera durante la primera ola.

A modo de contexto inquietante la vacunación no avanza al ritmo deseado por las autoridades, debido a la responsabilidad del lento abastecimiento de los laboratorios. El ritmo ha menguado un 20% en la reciente semana. En total hay 645.055 personas vacunadas, un 7,4% de la población. Otras 1.697.339 personas han recibido una primera dosis. Suiza está aplicando las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna, a quienes a comprado 6 millones de dosis a la primera y 4,5 millones a la segunda, ambas en vías de aprovisionamiento.

A su vez, el gobierno federal ha firmado un contrato por 5,3 millones de dosis con Astra-Zeneca, la cual no tiene todavía la autorización de Swissmedic, el órgano de control de medicamentos que, en cambio, ha recientemente dado luz verde a la vacuna Johnson & Johnson, sin que se haya pactado un contrato de compra. Otras dos vacunas están en la lista de espera de Swissmedic, las de Novavax y Curevac. El ministro de Salud, Alain Berset, mantiene inamovible el objetivo de concluir la vacunación para julio venidero, inicio de las vacaciones de verano.

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