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viernes, 23 octubre 2026

Rubio llama a los cubanos a colaborar discretamente con la CIA y Trump amenaza con una intervención en la isla

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Por Alonso Rosales

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó este viernes un mensaje directo a los ciudadanos cubanos que desean impulsar cambios políticos en la isla, al instarlos a establecer una “asociación discreta” con la Agencia Central de Inteligencia (CIA). La declaración, difundida en redes sociales, coincide con nuevas amenazas del presidente Donald Trump sobre posibles acciones estadounidenses contra Cuba y eleva la tensión entre Washington y La Habana.

Rubio, político de origen cubano y uno de los principales críticos del Gobierno comunista de la isla, sostuvo que el descontento provocado por las promesas incumplidas, la corrupción y los privilegios de una minoría constituye una oportunidad para promover transformaciones políticas.

“A aquellos que buscan crear un cambio positivo en Cuba: ahora es el momento”, escribió el jefe de la diplomacia estadounidense en su cuenta de X, antes de recomendar que quienes desean impulsar esos cambios lo hagan mediante una colaboración discreta con la CIA.

El pronunciamiento representa una señal de endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana. Aunque Rubio no detalló qué tipo de cooperación propone ni qué acciones concretas espera de los ciudadanos cubanos, la referencia explícita a la principal agencia de inteligencia de Estados Unidos introduce una dimensión más delicada en el enfrentamiento político entre ambos países.

Trump habla de una posible acción contra Cuba

Las declaraciones de Rubio se produjeron poco después de que el presidente Donald Trump reiterara que su administración contempla actuar contra Cuba una vez concluya la guerra con Irán, conflicto que, según el material citado, comenzó a finales de febrero de 2026.

Durante un mitin en Florida, Trump afirmó que Estados Unidos se ocuparía de Cuba a su regreso de Irán y describió, en términos provocadores, un posible desplazamiento de embarcaciones estadounidenses frente a las costas cubanas. También mencionó a Rubio como parte de esa eventual operación.

Aunque el mandatario no presentó un plan militar formal ni precisó objetivos, plazos o condiciones para una intervención, sus palabras refuerzan la incertidumbre sobre las intenciones de Washington.

El contexto resulta especialmente significativo tras la operación militar estadounidense realizada en enero en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro, acusado por Washington de narcotráfico y narcoterrorismo, cargos que él rechaza. Trump ha utilizado ese precedente al hablar de la posibilidad de actuar contra Cuba e incluso de buscar algún tipo de control sobre la isla.

Sin embargo, las declaraciones presidenciales no equivalen por sí mismas a una decisión oficial de intervención militar. La ausencia de detalles verificables obliga a distinguir entre la retórica política, las amenazas públicas y las medidas concretas que eventualmente pudiera adoptar el Gobierno estadounidense.

La Habana rechaza las amenazas de Washington

La respuesta cubana no tardó en llegar. El canciller Bruno Rodríguez rechazó las declaraciones estadounidenses y denunció las ambiciones de Washington sobre el territorio cubano.

En un mensaje publicado en X, Rodríguez advirtió que las costas de la isla no deben interpretarse como un espacio abierto a acciones hostiles y reiteró la posición del Gobierno cubano contra lo que considera una política de dominación estadounidense.

La Habana sostiene que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos y acusa a la administración Trump de intentar limitar su soberanía mediante presiones económicas, sanciones y amenazas militares.

Washington, por su parte, justifica sus medidas con argumentos relacionados con la seguridad nacional y la seguridad del hemisferio occidental. Las autoridades estadounidenses han señalado presuntos vínculos de Cuba con actores y organizaciones que consideran amenazas para sus intereses, mientras el Gobierno cubano rechaza esas acusaciones.

Presión económica y crisis interna

La confrontación también se desarrolla en el terreno económico. Durante 2026, Estados Unidos ha reforzado las restricciones que afectan los suministros de petróleo a Cuba, incluidas amenazas de imponer aranceles adicionales a países que proporcionen combustible a la isla.

A estas medidas se suman sanciones contra dirigentes políticos, familiares de funcionarios y empresas estatales cubanas, entre ellas entidades vinculadas al aparato empresarial militar.

Estas restricciones aumentan la presión sobre una economía que enfrenta dificultades para garantizar el abastecimiento energético y sostener servicios esenciales. No obstante, la magnitud de los efectos de cada medida debe evaluarse a partir de datos verificables y sin atribuir automáticamente todos los problemas económicos cubanos a un único factor.

La crisis interna y el descontento social constituyen elementos centrales de la estrategia de presión de Washington. Para la administración Trump, debilitar al Gobierno cubano podría abrir el camino a cambios políticos. Para La Habana, las sanciones representan una forma de coerción que perjudica directamente a la población.

La CIA en el centro de una nueva escalada

La invitación de Rubio a establecer una colaboración discreta con la CIA añade un componente de inteligencia a una confrontación que hasta ahora se ha manifestado principalmente mediante sanciones, declaraciones políticas y amenazas de fuerza.

La CIA es una agencia de inteligencia exterior estadounidense. Por ello, el llamado público de un secretario de Estado a colaborar con ella resulta políticamente sensible, especialmente cuando se dirige a ciudadanos de un país con el que Washington mantiene una relación históricamente conflictiva.

No se han presentado, en la información citada, detalles sobre mecanismos específicos de colaboración, operaciones en marcha ni compromisos asumidos por ciudadanos cubanos. Tampoco existe evidencia en el material disponible que permita afirmar que se haya iniciado una operación encubierta como consecuencia directa de las palabras de Rubio.

Lo que sí queda claro es que Washington busca aprovechar el descontento con el sistema político cubano como parte de su estrategia para promover un cambio en la isla.

Un escenario de mayor incertidumbre para el Caribe

La combinación de presiones económicas, llamados a la colaboración con los servicios de inteligencia y amenazas presidenciales plantea interrogantes sobre la evolución de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Una escalada militar tendría repercusiones que podrían superar el ámbito bilateral, debido a la posición geográfica de la isla en el Caribe y a sus posibles efectos sobre la estabilidad regional, la migración y las relaciones diplomáticas entre los países latinoamericanos.

Por ahora, no se ha anunciado en la información citada una fecha ni un plan oficial de intervención estadounidense contra Cuba. La retórica de Trump y Rubio, sin embargo, demuestra que la posibilidad de una confrontación ocupa un lugar cada vez más visible en el discurso de Washington.

El desafío para la comunidad internacional será determinar si estas declaraciones forman parte de una estrategia de presión destinada a forzar negociaciones y cambios políticos o si anticipan medidas más agresivas.

En cualquier caso, la referencia explícita de Rubio a la CIA marca un nuevo capítulo en el prolongado enfrentamiento entre Washington y La Habana, mientras la población cubana continúa situada en medio de una disputa cuyo desenlace sigue siendo incierto.

Fuentes de referencia: CNN en Español, declaraciones públicas de Marco Rubio en X, mensaje del canciller cubano Bruno Rodríguez y declaraciones de Donald Trump reproducidas en la información citada.

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