Por Alonso Rosales
Israel inició este viernes la demolición de edificios y la evacuación forzada de residentes en un vecindario de Hebrón, en la Ribera Occidental ocupada, después de que dos hombres armados palestinos atacaran un puesto de control militar y mataran a dos soldados israelíes. Otros tres militares resultaron levemente heridos, según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
La operación, ordenada por el Gobierno israelí, eleva la tensión en los territorios palestinos ocupados y coloca nuevamente en el centro del debate las represalias militares, el desplazamiento de civiles y las consecuencias de las políticas de seguridad de Israel.
Netanyahu ordena evacuar y destruir la infraestructura que considera terrorista
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reaccionó con dureza al ataque y anunció una operación militar contra el vecindario del que, según las autoridades israelíes, procedían los atacantes.
Netanyahu afirmó que había ordenado al ejército evacuar por la fuerza la zona y transformarla por completo, siguiendo el modelo de las operaciones ejecutadas a principios de 2025 en los campos de refugiados de Yenín, Tulkarem, Nur Shams y Al-Far’a, donde miles de palestinos fueron desplazados.
«Evacuaremos a los residentes, iremos casa por casa, retiraremos las armas que encontremos allí y abordaremos y destruiremos toda la infraestructura terrorista», declaró el mandatario, en una respuesta que anticipa nuevas medidas militares y demoliciones en el área.
El primer ministro también aseguró que Israel perseguirá a los responsables del ataque y a quienes, según su Gobierno, lo organizaron.
«Perseguiremos a los terroristas de Hamas y a quienes los enviaron, dondequiera que estén y en todo momento», afirmó Netanyahu en un comunicado.
Sin embargo, Hamas elogió el ataque en una declaración pública, pero no reivindicó su autoría, de acuerdo con la información difundida por CNN. Por tanto, la responsabilidad directa de la organización en la operación no quedó establecida en el reporte.
Demoliciones y órdenes de evacuación en Hebrón
Durante la jornada del viernes, las fuerzas israelíes comenzaron a demoler estructuras en el sector de Farsh al-Hawa, en Hebrón. En un video obtenido por CNN, un soldado israelí advierte a los habitantes de un complejo residencial que disponen de cinco minutos para evacuar.
Las operaciones de búsqueda continuaron en el área para localizar a otras personas que pudieran estar relacionadas con el ataque.
Las FDI informaron que los dos atacantes murieron por disparos durante el enfrentamiento. También señalaron que localizaron el vehículo utilizado en la operación, en cuyo interior encontraron una cantidad considerable de municiones.
El jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Eyal Zamir, calificó el hecho como un «grave ataque terrorista» y sostuvo que la rápida intervención de las fuerzas de seguridad evitó consecuencias más graves.
Según Zamir, las municiones halladas apuntaban a la posibilidad de que los atacantes pretendieran ejecutar una operación de mayor envergadura. El mando militar anunció, además, nuevas detenciones e intensificación de las actividades de inteligencia en la zona.
Israel endurece las restricciones en la Ribera Occidental
Después del tiroteo, las FDI anunciaron un «cerco total» sobre Hebrón. Netanyahu también comunicó inicialmente que había ordenado el cierre completo de la Ribera Occidental a partir del viernes.
Horas más tarde, el primer ministro pareció moderar esa decisión y planteó la posibilidad de establecer un cordón de seguridad alrededor de Hebrón y Halhul, con la opción de extenderlo a otras localidades.
La diferencia entre el anuncio inicial y la posterior formulación de las medidas dejó abierta la cuestión de cuál sería el alcance definitivo de las restricciones.
Un cierre generalizado podría afectar la movilidad de la población palestina, el acceso a los centros de trabajo, los servicios sanitarios y el abastecimiento, además de aumentar las dificultades para quienes necesitan desplazarse entre localidades.
Una respuesta militar en vísperas de las elecciones
El ataque se produce apenas cuatro días antes de las elecciones israelíes, las primeras desde los atentados encabezados por Hamas el 7 de octubre de 2023, un contexto que convierte la seguridad nacional en un asunto central de la campaña política.
Para Netanyahu, la respuesta al tiroteo representa una nueva prueba de su discurso de firmeza frente a las amenazas armadas. La decisión de ordenar evacuaciones, demoliciones y operaciones de búsqueda refuerza esa imagen, aunque también expone al Gobierno a cuestionamientos por las consecuencias humanitarias de sus medidas.
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, representante de la extrema derecha israelí, emitió asimismo una directiva para demoler un gran número de estructuras palestinas que considera ilegales en la zona.
Estas decisiones abren interrogantes sobre la proporcionalidad de las medidas posteriores al ataque y sobre el impacto que tendrán en la población civil. La destrucción de viviendas y el desplazamiento de residentes pueden agravar las tensiones y alimentar nuevos ciclos de confrontación.
Reacciones políticas
Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las FDI y principal rival político de Netanyahu, expresó su solidaridad con los heridos y deseó su pronta recuperación.
«Junto con todo el pueblo de Israel, rezo por la recuperación total y rápida de los heridos en el ataque», escribió en la red social X.
La declaración refleja la condena al ataque dentro del ámbito político israelí, aunque la respuesta gubernamental también plantea un debate sobre los límites de las operaciones militares en territorios ocupados.
Un nuevo episodio de tensión en los territorios ocupados
Los acontecimientos de Hebrón vuelven a evidenciar la fragilidad de la situación de seguridad en la Ribera Occidental. El ataque armado dejó dos soldados israelíes muertos, pero las medidas anunciadas por el Gobierno podrían extender sus consecuencias mucho más allá del enfrentamiento inicial.
Mientras Israel sostiene que las demoliciones y evacuaciones buscan desmantelar redes e infraestructura terrorista, los residentes palestinos quedan expuestos a desplazamientos y restricciones adicionales.
La cuestión central será determinar el alcance real de la operación, el impacto sobre la población civil y si las nuevas medidas contribuyen a reducir la violencia o profundizan una dinámica de represalias que mantiene a israelíes y palestinos atrapados en un escenario de confrontación permanente.
Fuente: CNN, información de Jeremy Diamond, Oren Liebermann, Dana Karni y Kara Fox, 23 de octubre de 2026.


