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martes, 11 de mayo del 2021

Parábola del oligarca justo

Homenaje poético a Enrique Álvarez Córdoba

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In memoria de Enrique Álvarez Córdova

EN AQUEL TIEMPO que se considere lejano  

A este hijo de industriales terratenientes  

Al Jugador de Futbol y de Polo  

Creció como todo niño pero no como crecen  

Los hijos de los pobres “A la buena de Dios” 

Hijo de esas mamás que recomiendan 

“No me lo vayas a descuidar por favor Por lo que más quieras” 

Educado a las costumbres de su clase 

Alimentado con cucharas de plata 

Vestido de satí­n y terciopelos de lujo 

Luciendo relojes labrados de oro

Y el padre lo enseñó a manejar sus bienes  

Con el fin de que hiciera más bienes  

Con la fuerza de trabajo de los pobres  

Pero cuando aquel oligarca hubo crecido 

Vio a su alrededor la injusticia  

La desigualdad social entonces 

Repudió las costumbres de su clase  

Quiso cambiar todo mal estado de cosas.

Aquel hombre sin ambiciones explotadoras 

Generoso de corazón construyó en su tierra  

Escuelas clí­nicas una despensa familiar  

Repartió sus tierras a manos de los pobres  

Volviéndose abanderado de su pueblo  

Por entonces fue condenado por su clase  

Al cadalso de la muerte y la tortura 

Esta es la parábola del oligarca justo 

Que intentó bajar el cielo de un asalto 

Que murió en el altar del sacrificio 

Que resistió a pesar de las adversidades 

Y se volvió un abanderado de la rebelión  

Y se fue a la calle a dar el grito “únete pueblo”  

Junto a la lucha de los más humildes

Alfonso Velis Tobar ( Poeta y escritor salvadoreño).  

De “Despojos de la locura” (Inedito, 2018) Ilustración Sergio Kokis (Brasil-Quebec)

NOTA: El 27 de noviembre de 1980, dentro de una tensión polí­tica y coyuntura de violenta guerra civil en El Salvador “Escuadrones de la muerte” fuertemente armados invadieron por asalto tomándose el Colegio Católico “Externado de San José” en San Salvador, donde se encontraban dando una conferencia de prensa para denunciar la represión en contra del pueblo por parte de la dictadura militar la Fuerza Armada de El Salvador y en contubernio con la oligarquí­a, quienes ante los ojos del pueblo, bajo actos violentos de barbarie, secuestraron a los miembros del heroico Frente Democrático Revolucionario (FDR), entre ellos el terrateniente Ing. Enrique Álvarez Córdova(Presidente del FDR), Juan Chacón, Humberto Mendoza, Doroteo Hernández, fueron llevados a lugares desconocidos, luego en posterior dí­a en diferentes lugares de la capital fueron apareciendo los cadáveres de los secuestrados, con señales de evidentes torturas, maltratos, contusiones, estrangulación, fracturas, mutilados de todas partes de sus cuerpo y con perforaciones de balas 9 mm en sus craneos destrozados sin misericordia alguna por los sicarios del crimen los secuestradores, escuadrones de la muerte financiados por la Oligarquí­a salvadoreña en compadrazgo con miembros de la Fuerza Armada Salvadoreña. (Nota de Alfonso Velis Tobar)

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