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martes, 03 de agosto del 2021

O nos unimos o nos hundimos

Insisto con este título. Desde hace décadas lo he usado en mis artículos, como motivación a la unidad de los salvadoreños, especialmente en épocas de convulsiones sociales y de crisis políticas: guerra contra Honduras (1969); después de los Acuerdos de Paz (1992), terremotos, copiosos temporales… y hoy, por los efectos devastadores de vidas humanas del Covid-19, no es la excepción.

Durante tres días de “sesudas y fogosas” sesiones (lunes 29 y martes 30 de junio y miércoles 1 de julio), la Comisión Política de la Asamblea Legislativa (AL), con invitados seleccionados a su conveniencia, de distintas áreas profesionales: médicos, abogados, universidades… no logró el acuerdo que esperaba, para justificar una “cuarentena focalizada” y no la cuarentena total de 15 días, como lo plantea el gobierno del presidente Bukele, y como lo demandan los trabajadores de la salud y un máximo porcentaje de la población salvadoreña.

No escucharon los diputados las expresiones ad-hoc que deseaban oír,  para un consenso hacia la promulgación del ansiado decreto. Y, como si el tiempo no urgiera, seguirán en su intento la próxima semana, mientras -.entre pesares y dolores- médicos, enfermeras y enfermeros, administrativos; es decir, los de primera línea y los pacientes sufren el virus y muchas familias lloran a sus seres queridos.

“Ver un injusticia y no combatirla es cometerla”, sentenció el poeta y patriota cubano José Martí. La población hace eco y, en honor a la justicia, esperaría que alguien le explique: – a) la razón de que el presidente de la AL, Ponce, hasta hoy indague si hay pandemia en el país; – b) la razón también de esos tres días perdidos, a pesar de contar solo con invitados afines en el intento de hacer fracasar al Gobierno, ignorando el clamor popular; – c) ¿por qué no se escucha a los empleados y sindicalistas del sector salud -por ej. a los de los hospitales Bloom y Rosales- y particulares demandando la cuarentena total de 15 días?; – d) ¿sería que no llegaron a un acuerdo porque los médicos opinaban como abogados y los abogados opinaban como médicos…?

Sobre aquellos debates inútiles en las citadas reuniones, debieran escucharse las voces autorizadas, leales y desinteresadas.

En un mensaje, hecho público en redes sociales, el Dr. Fernando Gutiérrez Umanzor, Médico Salubrista, entre otras cosas  -por espacio frases fuera de contexto- pide a los diputados: “No opinen en cuestión de salud pública, se ven estrepitosamente mal…”  “en nombre de todo el personal médico y paramédico infectado al momento, por todos nuestros compañeros de trabajo que al día de hoy han muerto por COVID19…” y “por todos los salvadoreños infectados y los que han fallecido por esta enfermedad…”… “les exijo aprueben la ley de emergencia de COVID 19. “YA”. URGE CUARENTENA, el país se encamina cada día a una crisis sanitaria sin precedentes en la historia…”   

Hay muchas más expresiones similares. Casi sin esperanza ya, el pueblo se indigna, ante la antipopular oposición a las medidas de control sanitario contra el Covid-19 del Gobierno, por un férreo y nada constructivo bloque -aparentemente integrado por la AL, la CSJ, la PDDH, algunos medios de comunicación social (MCS), y un sector multi-ideológico de partidos políticos, universidades educativos, alguna organizaciones-… con el evidente y deliberado propósito de entorpecer el esfuerzo gubernamental y del heroico pueblo salvadoreño, en su lucha contra la feroz pandemia.

Particularmente, el pueblo salvadoreño -honrado y laborioso- resiente la evidente crisis de poderes (órganos del Estado) Asamblea Legislativa, Corte Suprema de Justicia y Ejecutivo, en perjuicio de la incipiente democracia y el estado de derecho, por lo que hace un llamado a la reflexión, no solo para buscar la obligada armonía social, sino también el necesario bienestar de la población.

El pueblo no debe cargar con revanchismos políticos,  frustraciones y odios personales, de los partidos políticos y particulares, que añoran a administraciones pasadas. Están en su derecho -y eso está bien- pero es el momento de hacerlos a un lado, por el bien de la Patria, como muestra de que le servimos a ella y no nos servimos de ella. Esto no se ve en los diputados de dos que tres partidos políticos; al contrario, solo exhiben ira y mezquindad.

“O nos unimos o nos hundimos”, piensa sabiamente el pueblo. Y estando la población -como estamos muchos ciudadanos- en el centro del río, y no en alguna de las riberas en conflicto (Gobierno-Órganos del Estado), solo queda esperar con urgencia un puente  de entendimiento -y la necesaria voluntad política- para aprobar la cuarentena y evitar así que la pandemia se convierta -como bien lo sentencia el Dr. Gutiérrez Umanzor- en “una crisis sanitaria sin precedentes en la historia de El Salvador”.

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