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viernes, 17 de septiembre del 2021

Mujeres en la Salud, una remembranza

El 28 de Mayo se celebra el dí­a de Acción de la Salud para las Mujeres, a nivel internacional, en esta fecha, es importante recordar que las mujeres han desempeñado un papel importante en preservar la salud propia y la de sus familias. 

En la época precolombina, las mujeres adquirieron conocimientos y secretos que se transmití­an de generación en generación, sobre medicina y herbolaria que serví­an para preservar su salud y la de los suyos. Actualmente, la salud de las mujeres y de su grupo familiar, se considera parte de la “economí­a del cuidado”, entendiendo por esta el “espacio de actividades, bienes y servicios necesarios para la reproducción cotidiana de las personas” según la CEPAL y que en las sociedades patriarcales, está asignado socialmente a las mujeres. 

En América Latina, los servicios de salud emergen con la constitución de los Estados Nacionales a partir XIX. Las mujeres participamos en los Servicios de Salud desde su fundación. La historia de los servicios públicos de Salud no pudo haberse escrito sin la presencia de las mujeres, no solo como usuarias de los servicios sino como trabajadoras, médicas, enfermeras y tomadoras de decisiones dentro de los mismos. 

Primeras mujeres médicas 

Elizabeth Blackwell (3 de febrero de 1821-31 de mayo de 1910), fue la primera mujer que logró ejercer la profesión como médico en los Estados Unidos y en todo el mundo.

 En 1886, Antonia Mendoza, se gradúa de Bachiller y posteriormente ingresa a la Facultad de Medicina pero solo cursa 3 años y se desposa. En este perí­odo las mujeres tení­an que considerar como excluyentes la posibilidad de ser profesionales y a la vez constituir una familia y pareja. 

Es hasta 1945, que se gradúa la primera médica. Estela Gavidia de Grabowski especializada como ginecóloga. En 1949 se gradúa la dra. Ma. Isabel Rodrí­guez, como médica cardióloga. Si bien estas mujeres fueron apoyadas por compañeros y maestros en su formación, también en ocasiones sufrieron una especie de hostigamiento por parte de los mismos. 

Primeras mujeres enfermeras 

En la segunda mitad del siglo XIX, Florence Nightingale funda la primera escuela de enfermerí­a laica en Inglaterra. 

En 1902, se inaugura el Hospital Rosales antes San Patricio; las responsables del cuidado de Enfermerí­a eran las religiosas Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, quienes  practicando su fe cuidaban de ellos. Sor Marí­a Teresa Lan, de esa congregación y de origen Costarricense, en el año 1918 concibió la idea de formar Enfermeras con el grupo de Hijas de Marí­a, y posteriormente a la primera escuela de Enfermerí­a en el año de 1924, graduando la primera promoción de siete Enfermeras en 1926. En 1934 se funda la primera organización mutualista femenina del paí­s, denominada Asociación Nacional de Enfermeras de El Salvador (A.N.E.S.). 

Mujeres médicas y enfermeras en la guerra. 

En la época del conflicto armado entre el Gobierno de El Salvador  y el Frente Farabundo Martí­ para la liberación Nacional –FMLN- hubo mujeres médicas y enfermeras en los dos bandos, trabajando dentro de la Fuerza Armada o en los campamentos guerrilleros, como “sanitarias” y médicas, las mujeres participaron garantizando la salud de la tropa, la guerrilla o la población civil. Es importante mencionar la Campaña “Salud, un puente para la Paz”, promovida en los años 80`s por los gobiernos de la región y en las que participó tanto el Gobierno de El Salvador a través del Ministerio de Salud como la guerrilla del FMLN con sus unidades sanitarias en las llamadas “zonas de control guerrillero” para la vacunación de niñas y niños en el paí­s. Algunas médicas y “sanitarias” se desempeñaron en el frente de guerra, y perecieron en el conflicto armado, como las médicas Begoña Garcí­a Arandigoien y Ana Betancourt, internacionalistas, y la sanitaria Carmen Aí­da Dubón Navarrete, de seudónimo Cecy, así­ como la sicóloga Pacita y su hermana Isis Dagmar. 

Es hasta después de la firma de los Acuerdos de Paz, que los contenidos de la Conferencia Internacional, convocada por la Organización Mundial de la Salud, en Alma Ata, en 1978 se dan a conocer y de alguna manera se promueven, esta suscribí­a la salud como un derechos fundamentales que debí­a ser velado por los Estados, su lema era “Salud para Todos en el ano 2000”. Su estrategia era la Atención primaria en salud -APS-: “Una estrategia de cuidado integral de la salud de todas y todos”. 

Esta filosfí­a se verá enfrentada con la amenaza privatizadora, de parte del gobierno neoliberal de Franciso Flores sobre el Sistema público de salud a fines de los noventas. La respuesta  de las trabajadoras y trabajadores de la salud, médicos y médicas , agrupados en sindicatos, como STISSS, SIMETRISS, del Seguro Social y ANTMSPAS, del Ministerio de Salud, fue la de toma de instalaciones de salud y paros progresivos, que paulatinamente fue ganando la opinión y el sentir popular, hasta sumarse a sus numerosas “Marchas Blancas” entre 1999 y 2000. Esta presión social tuvo como resultado un acuerdo de la Asamblea Legislativa, comprometiéndose a no privatizar los servicios de salud 

Actualmente un 63% del personal de salud es femenino, y la atención en salud de parte del Estado ha ido modificándose y alcanzando indicadores importantes en el terreno de la Salud, especialmente en la salud de las mujeres, no sin dificultades y apremios, pero en la dirección de garantizar el Derecho a la Salud, como un Derecho de todas y todos.

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