spot_img
miércoles, 3 junio 2026

Mi pueblo

¡Sigue nuestras redes sociales!

Por Francisco Figueroa

Mi pueblo construyó sus hogares sobre tierras de fuego
volcanes y erupciones
aguas azufradas de tierra fértil
lagos y lagunas de boquerón

simbiosis de indios y conquista
matanzas, revueltas y fusilados.

Mi pueblo nunca ha estado aburrido
combatir, correr, arrullar, morir y amar
han sido sus verbos

su columna raquídea
para seguir caminando a la sombra de la defunción.

Sus ancianas y mujeres fuertes como llamas
siguen amamantando con sus lechos

este discurrir de guerras y revoluciones mal hechas
paz intermitente y necesaria para tomar aliento
para seguir en la batalla.

Mis madres atizan el carbón para dar calor
se hacen cosquillas con chascarrillos simples
y saben levantar la cabeza para darle norte a la patria que construyen
la que les pertenece.

Mis indias y criollas saben más de la vida que los potros
más que los acallados mareros acribillados por el sistema
mucho más que la impronta de machos conquistadores
ignorantes e insensibles con apellidos altisonantes y europeos.

Mi pueblo es sabio de dolor y
pese a ello
en los entresijos de sus envejecidas calles
los hombres roncan con un sombrero a medio día

un combo toca música bajo la sombra de la estatua de la independencia
y los críos crecen a la sombra de un dolor que aún no conocen
como panes promisorios
como esperanza para la ignorancia

como bastillas inclementes que se resisten a la pobreza.

Mi pueblo son piñatas en medio de las bombas

jolgorios iluminados de beligerancia

la baraja que se cuece de desgracias

y nunca pierde la esperanza.

Mi pueblo está a punto de morir siempre

pero faltan diez para las nueve

y prefiere ir a dormir

antes que fallecer.

También te puede interesar

Francisco Figueroa
Francisco Figueroa
Nacido en 1960, en El Salvador; autor compositor, periodista, locutor y promotor cultural.

Últimas noticias