spot_img
jueves, 8 octubre 2026

Los primeros fríos

¡Sigue nuestras redes sociales!

Por Carlos Velis

Lilia Ramírez, poeta mexicana que ha asumido la poesía como el sentido de su vida. Después de dedicarse por muchos años a la técnica y la ciencia, encontró la forma de conjugar los números con las palabras. Y nos ha demostrado que, ni los números tienen necesariamente que ser exactos, ni las palabras tan relativas.

El poemario “Los primeros fríos”, ganador del primer lugar en la rama Poesía, en la 88ª. Edición de los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango, en el aniversario 110 de su fundación, es un vivo ejemplo de eso. Toma su título de la escultura del mismo nombre, esculpida en mármol por Miguel Blay y Fábregas en 1892. Representa un abuelo y su nieta, completamente desnudos, en desamparo.

Los caminos de ambas figuras en la escultura se entrecruzan y en un breve momento, con los primeros fríos, antes de que caiga la crueldad del invierno en su total inclemencia, se dan calor. La niña mira al anciano como suplicando, con la actitud de un ser que se asombra ante un mundo que podría no llegar a conocer, mientras que la del viejo, es la del que ya conoce todo y solo le queda meditar sobre lo inevitable.

Esa obra fue la que inspiró a Lilia para expresar y, tal vez mitigar, el dolor que sentía ante una situación familiar muy delicada. Igual que en la escultura, la poeta nos cuenta de una niña que no se rinde y busca en el aliento del abuelo, abuela en su caso, un poco de calor y esperanzas.

La estructura del poema está basada en el diálogo de la nieta y el abuelo. todo contado en símbolos. Habla de ríos, mares, serpientes y es inevitable, para mí, ver la historia contada desde el ADN. Pero de pronto, nos hace bajar a la realidad de los hospitales, con los anuncios fríos de advertencias de lavarse las manos y usar mascarillas, hasta el fatal CANCEROLOGÍA SE HA CERRADO POR FALTA DE MEDICINAS.

Me conmovió hasta la médula. Sus imágenes son muy sugerentes. Cada línea me provocaba muchas imágenes y sensaciones. Tiene un ritmo propio que, de pronto, comencé a escuchar los versos como en poesía coreada y, el colmo, que me provocó imágenes de bailarines. Danza contemporánea, libre y emotiva.

Lilia ha ganado múltiples premios internacionales en poesía. Su fama la precede, pero conocerla personalmente, es un deleite. Como su poesía, transmite calma y dulzura. Ha sido un placer compartir con ella durante la ceremonia de la entrega del premio y el posterior encuentro de escritores.

Es inolvidable, Quetzaltenango siempre es inolvidable, ver la emoción con que los cinco ganadores presentes recibían preseas y diplomas, rodeados del cariño de una ciudad que, por 110 años ha mantenido y hecho crecer el prestigio internacional de sus Juegos Florales.

Veremos qué sorpresas nos da la 89ª. Edición de 2027. Solo me resta apuntar que 2028 será el centenario del primer salvadoreño en ganar el premio, Joaquín Castro Canizales, Quino Caso.

También te puede interesar

Carlos Velis
Carlos Velis
Escritor, teatrista salvadoreño. Analista y Columnista ContraPunto

Últimas noticias