miércoles, 17 julio 2024
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Los capellanes de la conquista

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"Junio 2024 es un mes importante para la historia del territorio salvadoreño, porque se conmemoran los 500 años de la primera invasión española en Cuzcatlán": Carlos F. Inmendia.

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Junio 2024 es un mes importante para la historia del territorio salvadoreño, porque se
conmemoran los 500 años de la primera invasión española en Cuzcatlán, fechas importantes tejen
la remembranza de este sexto mes del año y una de ellas es la celebración de la primera Santa
Misa en lo que es actualmente el territorio, salvadoreño. En el avance militar español cruzando el
río Paz, procedentes de Guatemala, con pocos soldados en su caballería, pero ayudados por los
indios auxiliares – conquistadores de Tlaxcala qué llegaban a los puntos del itinerario de conquista
qué se reconocen en el territorio como Mochizalco, Acatepeque Acatxual, Izalco, Tacuzcalco y
Atehuan al encuentro con la bravía resistencia pipil.

Era la primera vez que los pipiles miraban resplandecer la armadura del llamado Tonatio por
Bernal Díaz del Castillo a como escuchó le llamaban los indios mexicas al adelantado Don Pedro de
Alvarado y Contreras. Con fama en sus hombros de ser cruel y desalmada y de perpetrar la
barbarie en la cúspide del templo Mayor en la gran Tenochtitlan, sin embargo pese a la fama, eso
no fue lo suficiente convincente como para generar el pavor la antigua sociedad nahua – cuzcatlca.

Alvarado y su parentela de experimentados conquistadores venían a estas tierras por el voraz
apetito del oro y el rumor de Nequepio, del oro los mismos españoles habían vendido la narrativa
a los indígenas que curaba sus males y que ellos tenían que conseguir y llevar.

Sin embargo esta tierra no tenía oro, más que pobres aleaciones que enardecieron a Alvarado. En
esta tierra, el Tonatio vió la muerte pasar, quizás desestimando la habilidad militar y táctica pipil,
lo que es agitar el panal y hacer brotar feroces avispas, paso por alto el peligroso flechazo que le
partiría el fémur y que lo incapacitaría para las venideras batallas como la de Tacuzcalco. Tomando
una frase del Libro de Jorge Larde, retomada del proceso de Residencia Alvarado declaró: “E dieron muchas heridas de las cuales estuve ocho meses mui malo a punto de muerte en la cama”
Evacuado a tierras altas y seguras.

La fe cristiana, el gran propósito por ganar almas, no podía distanciarse de la incursión de conquista aun acá en Cuzcatlan, entonces surge la figura del clérigo Juan Godínez capellán de Conquista que partió con Alvarado de la Ciudad de México en diciembre de 1523, oriundo de Badajoz. Según Jorge Larde, Godínez aparece en las páginas de la historia de la Conquista en 1523 con las conquistas de los reinos Quiché y Cakchiquel. Brindó el sacramento del bautismo a doña Leonor la hija de Pedro de Alvarado con Luisa Xicontecatl (Probanza de Méritos y Servicios 1568).

Es probable que este capellán de la Conquista oficiara la primera misa campal en Cuzcatlan un 19
de junio de 1524 (hace 500 años), regresó posteriormente a ejercer su ministerio sacerdotal como
párroco de la Iglesia Mayor de Santiago de los Caballeros.

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Carlos F. Imendia
Carlos F. Imendia
Comunicador, publicista y mercadólogo salvadoreño; columnista y colaborador de ContraPunto

El contenido de este artículo no refleja necesariamente la postura de ContraPunto. Es la opinión exclusiva de su autor.

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