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martes, 19 de octubre del 2021

Lo que no incluyó la Ley de Cultura

Entre los ejes que contení­a el anteproyecto era la creación de un Ministerio de Cultura, el cual lo componí­a su Tí­tulo V "Gestión Estatal de la Cultura y del Arte"

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En un hecho que muchos artistas y gestores culturales consideran un avance en materia cultural, este 11 de agosto luego de tres años de presentarse el anteproyecto de ley la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Cultura en El Salvador con 73 votos a favor; luego de su aprobación algunos intelectuales consideraron que lo presentado era una pincelada de lo que contemplaba el documento original.

Por su parte Breni Cuenca, gestora principal de la propuesta, argumentó en sus redes sociales que lo aprobado por la Asamblea Legislativa fue distinto a lo presentando en el Anteproyecto de Ley.

“Debo decir que el texto de la Ley de Cultura que hoy se aprueba es distinta del Anteproyecto de Ley elaborado participativamente por la Secretarí­a de Cultura del FMLN. Después de su periplo (por tres años y medio) en el colegiado de partidos polí­ticos que constituyen la Comisión de Educación y Cultura de la Asamblea, el texto original experimentó supresiones o modificación de tí­tulos y artí­culos que afectan numerosas propuestas que fueron meditadas y priorizadas por compañeros y colegas de la cultura, el arte y la academia del paí­s”, dice Cuenca.

Sin embargo, en esa misma declaración  afirma que la ley aprobada preserva su corazón bueno y profundo, ese que reúne los principios y definiciones  de la cultura como derecho humano y pilar fundamental del desarrollo humano,  como respeto a los derechos culturales, a la diversidad cultural y al principio de participación.

Entre los ejes que contení­a el anteproyecto era la creación de un Ministerio de Cultura, el cual lo componí­a su Tí­tulo V “Gestión Estatal de la Cultura y del Arte”, esta institución serí­a el ente rector para el funcionamiento de la ley.

Ayer en su aprobación el capí­tulo IV-Gestión Estatal de la Cultura determina en su sección primera,  una institución rectora en este caso el Estado a través de la institución que vele por la cultura del paí­s, es decir la Secretarí­a de la Cultura de la Presidencia.

A la no creación del Ministerio de Cultura el diputado, Yohalmo Cabrera del FMLN,  acotó recientemente a un medio de comunicación que la decisión de eliminar el capí­tulo fue porque dicha acción solo le compete al ejecutivo; por otra parte Omar Cuéllar dijo que se tomó de referencia la inconstitucionalidad de la creación del Viceministerio de Transporte en abril de 2003 donde la facultad de crear un Ministerio O Viceministerio era competencia del Consejo de Ministros.

Silvia Elena Regalado, secretaria de Cultura, afirma que el Ministerio de Cultura no es necesario tocarlo en la ley pues existe un proceso para la trasformación de un ministerio.

“A lo mejor eso era dejar amarrado una cosa que no se sabí­a en qué momento se iba a concluir pero sí­ está en el plan quinquenal de este gobierno, desde ahí­ como Secretarí­a de Cultura nosotros lo asumimos”, expresa Regalado.

Mientras que Breni Cuenca cree que sin la creación del Ministerio de Cultura y su estructura se tendrá una ley con buenos principios generales pero no se tendrá una institucionalidad básica para que estos se cumplan.

Por otra parte de los 281 artí­culos que contení­a el anteproyecto solo lo conforman 108 en la Ley de Cultura dejando la seguridad social para los artistas y gestores culturales (entre lo que figuraban las prestaciones laborales) y  para el sector de los pueblos originarios se suprimió la devolución de tierras y recursos comunales.

Silvia Elena Regalado, asevera que una ley tiene que ser sintética y operativa “es mucho más fácil manejarla han tocado los temas sustanciales por ejemplo Pueblos Indí­genas, Casas de la Cultura, Cinematografí­a están todas las artes”.

Carlos Cañas Dinarte, historiador, opina que la ley adolece de importantes vací­os y tiene muchas carencias, entre ellas está “La usencia de la historia y los archivos, al igual que en que olvidó la existencia del mundo digital contemporáneo”.

En ese sentido Dinarte expresa que la cultura comprende la totalidad del accionar humano sobre el territorio. En ese sentido explica  muchas cosas quedaron fuera de ese ámbito legal.

El historiador afirma que a la ley ahora le falta la parte operativa que es el reglamento “¿Cuánto va a costar en dinero y tiempo?”, concluyó.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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