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miércoles, 12 de mayo del 2021

Lecciones de la pandemia

La pandemia que todavía no termina por completo deja lecciones invaluables que no deben ser eludidas por ninguna institución de gobierno u cualquier otra organización de distinta naturaleza.

Resulta lo anterior todavía más relevante al tener en cuenta recientes declaraciones del liderazgo de la Organización Mundial de la Salud, según las cuales todos deben prepararse para cualquier posible pandemia nueva.

En el tema de la educación, es más bien insoslayable resaltar los esfuerzos que el gremio docente e instituciones educativas realizan esforzadamente día con día. He tenido la oportunidad de evaluar las iniciativas que, instituciones como el Colegio Español Padre Arrupe por ejemplo, no han desistido del objetivo de brindar a la población estudiantil una educación de calidad. El notable interés docente por hacer que los estudiantes aprendan contenidos realmente significativos y útiles para la vida se combina con la maduración de nuevas competencias que pretenden hacerlos más competitivos y humanizados en la sociedad salvadoreña.

Muchos han sido los obstáculos que deben reconocerse dado lo inesperado de la pandemia de la COVID-19. Para proteger el bien más preciado del ser humano, la vida, se cerraron bruscamente escuelas, colegios, universidades, instituciones de formación, entre otros centros de educación dejando momentáneamente a la deriva el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por suerte, las nuevas tecnologías de información y comunicación, además de la voluntad y creatividad docente han sumado esfuerzos esperados para que muchos gocen a plenitud del derecho a la educación, tanto en el sector público como privado.

Es ineludible aceptar que hay muchos estudiantes que habrían tenido que abandonar el proceso de enseñanza-aprendizaje debido a las condicionantes de pobreza que les impiden contar con el suficiente equipo tecnológico para mantenerse adquiriendo nuevos saberes. Según el investigador, Óscar Picardo Joao, el año 2019, la deserción escolar fue del 3.54%. Así mismo, Picardo Joao, revela que todavía no hay cifras oficiales de los efectos de la pandemia en la educación nacional, pero el informe ‘La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19’ de la CEPAL y UNESCO, no descarta que debido al aumento de la pobreza, la pobreza extrema, la persistencia de las desigualdades y el descontento social generalizado, los efectos de la crisis serán lamentablemente negativos en la rama educativa.

En conclusión, resulta acertado que las instituciones educativas, privadas y públicas, conjunten esfuerzos valederos para que garanticen que los millares de estudiantes salvadoreños sean el recurso más importante del país y nuestros indicadores de desarrollo humano no retrocedan de ninguna forma.

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Ricardo Paniagua
Columnista Contrapunto

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