Por Juan José Dalton
… un día quería yo comprar una nueva ducha para mi baño y alguien me dijo: “ándate a un almacén chino, están baratas, buenas y bonitas… como las soñadas…” -no entendí eso último, pero no era el caso-. Así hice y compré una divina… Llamé a mi amigo “hacelotodo” y le encargué el trabajo.

Él estuvo como dos horas sudando la “gota fría” hasta que me dijo: “a esta mierda le falta una pieza… ” y se fue enojado.
Vengo de “juanvendemelaconserva” y llego bravo al almacén y rearmo la Guerra Fría… y tiro la ducha y repito lo dicho por mi amigo: “a esta mierda le falta una pieza…”
Yo enfurecido y llega una parejita de chinitos sonrientes: “Qué sucele señol?” Y repito lo dicho por mi amigo… “No, no, no Señol, ducha estar pelfecta… cualquela poder instalarla…”

En seguida el chinito agarró las piezas y las ordenó y las colocó a la perfección. Me mira fijo y me dice sonriente: “Ustedes salvadoleños sel muy blutos, polque creer que sólo silven las cosas amelicanas…” Me entregó la ducha armada y se fue sonriente.


