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lunes, 17 de mayo del 2021

La propuesta de la UCA para resolver crisis fiscal

Todo el esfuerzo se ha ido al control del gasto y se ha dejado de lado la discusión pendiente de una reforma tributaria que permita mayores ingresos al Estado

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La Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” publicó este dí­a en uno de los principales medios impresos, la propuesta que desde su perspectiva darí­a la solución a la crisis fiscal de El Salvador: una profunda reforma tributaria.

Define a la polí­tica fiscal como “la principal herramienta de polí­tica económica de un Estado para alcanzar objetivos de desarrollo y de crecimiento económico”, e indica cómo esta se ve materializada en el Presupuesto General de la Nación.

Señala que el presupuesto de 2018 ha logrado un ajuste en cuanto a la reducción del gasto, esto como medida para superar lo habitual desde los presupuestos de la década de los noventa, caracterizados por la subestimación de gastos y la sobreestimación de ingresos, que ha llevado a una constante necesidad de endeudamiento de corto plazo no planificado.

Sin embargo, las medidas actuales de austeridad resultan incoherentes en un paí­s con tantas necesidades sociales, pues al enfocarse únicamente en la reducción del gasto público, se reducen los rubros destinados a salud y a la educación, por ejemplo, aun si los partidos polí­ticos mayoritarios, Arena y FMLN, reconocen que el porcentaje destinado a educación deberí­a llegar a un 6% del PIB. En el presupuesto para 2018, este rubro apenas superará el 3%.

Todo el esfuerzo se ha ido al control del gasto y se ha dejado de lado la discusión pendiente de una reforma tributaria que permita mayores ingresos al Estado.

Recortar el gasto social para sanear las finanzas públicas, de acuerdo a la publicación de esta institución educativa, merma el crecimiento económico, y apostar a bajos crecimientos de la económica en el paí­s, redunda en un incremento de la deuda publica respecto al PIB, al grado que el mismo Fondo Monetario Internacional (FMI), que se caracterizaba por promover polí­ticas de austeridad, actualmente cuestiona estas medidas debido al impacto negativo en el crecimiento económico y la desigualdad.

La publicación propone que para que el Estado se convierta en el impulsor de una nueva estrategia de desarrollo es necesario dotarlo de recursos. La actual carga tributaria no supera el 16% del PIB, una de las más bajas en Latinoamérica.  Adicional esto, la estructura tributaria es regresiva: 57% de los fondos para el Presupuesto 2018 vendrán e impuestos indirectos como el IVA, que lo terminan pagando las personas con menores ingresos. El 43% viene de impuestos directos como la renta.

Debido a esta realidad, la publicación de este tanque de pensamiento pretende sentar las bases para construir un paí­s más justo, equitativo y con oportunidades para la población, para lo que propone cinco medidas clave:

– Luchar contra la evasión fiscal, pues esta refuerza el carácter regresivo del sistema tributario, ya que son las personas con mayores ingresos las de mayor posibilidad de evadir sus obligaciones tributarias. Es necesario dotar al Ministerio de Hacienda con instrumentos con los cuales procesar a los evasores.

– Evaluar y cuantificar aquellas medidas que buscan incentivar algunos sectores económicos a través de la reducción e obligaciones tributarias, ya que no es posible que un paí­s con recursos limitados siga ofreciendo exoneraciones impositivas sin ningún tipo de evaluación que las sustente.  Es necesario establecer objetivos claros, tales como la generación de empleo, por ejemplo, y medir que dichos objetivos se están alcanzando.

– Aprobar impuestos directos mayores a las altas rentas y reestablecer los impuestos al patrimonio predial, esto con el propósito de disminuir la permanente necesidad de aprobar más impuestos que recaen sobre los hogares de ingreso medio y bajo. El FMI establece que lejos de reducir el crecimiento económico, incrementar la carga tributaria en un punto porcentual del PIB tiene un menor impacto en el crecimiento que una disminución de un punto porcentual del gasto público respecto al PIB.

– Implementar el IVA diferenciado, que sea menor para alimentos y medicinas y mayor para bienes suntuarios. Subir el IVA de manera generalizada incrementarí­a la pobreza y la desigualdad, según el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, ICEFI.

– Apostar por sectores estratégicos que dinamicen el empleo y el mercado interno, pues de acuerdo al análisis de la UCA, el modelo de desarrollo actual privatiza ganancias y socializa las perdidas por lo que considera esencial destinar gasto púbico para apoyar nuevas iniciativas productivas, especialmente aquellas que tienen una lógica diferente a la del lucro y se enfocan en el nivel de vida de los trabajadores. Sostiene que en un mundo globalizado no es posible competir si el Estado no invierte más en las personas y en tecnologí­a.

Estas cinco medidas deben ir acompañadas de una mayor transparencia en la ejecución presupuestaria y el actuar público, pues la corrupción, la ineficiencia y la falta de ética en el gasto tienen un doble efecto, de acuerdo al análisis: disminuyen el impacto de las erogaciones públicas destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas e incrementan el descontento de la población con los partidos polí­ticos y los funcionarios.

La publicación concluye invitando a los próximos diputados a dialogar, discutir pero centralmente a comprometerse con estas medidas para plantear una estrategia de desarrollo sustentable, ya que de no hacerlo, seguirán únicamente administrando una estrategia de crecimiento económico, que beneficia a un grupo muy reducido, y que no es capaz de promover desarrollo. Es el modelo actual, el que expulsa a muchos salvadoreños a emigrar.

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