miércoles, 11 de mayo del 2022
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La importancia de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

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Por Xiomara Martínez

Resulta evidente que las mujeres, cada vez más, nos abrimos paso en el mundo y nos desenvolvemos en espacios que históricamente han sido ocupados solo por hombres. Somos partícipes de cada uno de los sectores de la vida social, cultural, científica y económica y reconocidas por nuestro rol fundamental en el desarrollo de las sociedades, así como en los procesos de formación en ciencia y tecnología.

En la actualidad, encontramos cada vez más iniciativas orientadas a fomentar que existan más niñas estudiando carreras en áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, STEM, por sus siglas en inglés. Esto es una acción muy importante si queremos potenciar la economía y el desarrollo de nuestros países. El número de graduadas en carreras de ciencia y tecnología ha ido creciendo en los últimos años y, como resultado, las oportunidades laborales en instituciones públicas y privadas también han ido paulatinamente en aumento.

Pese a los avances que se tienen, no podemos negar que aún existen esquemas que frenan el impulso para la participación de la mujer en igualdad de oportunidades. En El Salvador, según datos estadísticos del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (MINEDUCYT), en el año 2019, el 54.58% equivale a mujeres matriculadas en las universidades; sin embargo, al analizar la participación de las mujeres inscritas, nos damos cuenta que solo un aproximado del 20% estudia carreras en áreas STEM.

Según la UNESCO[1], de la participación femenina en la educación superior a nivel mundial, entre los años 2014 y 2016, únicamente el 30% de todas las estudiantes se matricularon en carreras del área STEM. La matrícula de estudiantes fue particularmente baja en el campo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), con un 3%; en Ciencias Naturales, Matemáticas y Estadísticas, el 5%; y en Ingenierías, Manufactura y Construcción, el 8%.

En el campo de la investigación, de acuerdo con la UNESCO, actualmente, solo el 28% de todos los investigadores en el mundo son mujeres.

Los datos en El Salvador hasta el año 2018, según la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RISYT)[2] reportaba que el 36% de las mujeres tienen incidencia en el campo de las Ciencias, y de los hombres el 64%.

En la Universidad Don Bosco, de cada 100 personas inscritas en esas carreras, solo 20 son mujeres. Para el ciclo 01-2022 de un total de 3,381 inscritos en carreras de ingeniería (de cinco años de duración), 801 son del sexo femenino, lo que corresponde al 23.7%. El total de matriculas en carreras Técnicas (de dos o tres años de duración), es de 1,216; de las cuales, 188 son de sexo femenino, lo que representa el 15.5%.

En la actualidad se encuentran fechas emblemáticas que hacen recordar la necesidad del empoderamiento y la visualización de mujeres que van preparando el camino para que otras tengamos más oportunidades de desarrollarnos y ofrecer nuestras competencias para el crecimiento de la sociedad. Es así como el día 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el cual, fue decretado en el año 2015, por la Asamblea General de las Naciones Unidas, para reconocer el papel clave que juegan las mujeres y las niñas en la ciencia y la tecnología. Esta celebración constituye un impulso para promover el acceso de las mujeres y las niñas a la educación, la capacitación y la investigación en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

La ciencia y la igualdad de oportunidades son de relevancia para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En los últimos años todos los países hacen grandes esfuerzos para inspirar y promover la participación de las mujeres y las niñas en la ciencia, algunos de estos países lo hacen en mayor medida con base en sus realidades y prioridades, desarrollan programas a mediano y largo plazo para incrementar las cifras en los años futuros. Sin embargo, las mujeres siguen encontrando obstáculos para desenvolverse en el campo de la ciencia.

¿Para qué dedicar un día a la mujer y la niña en la ciencia?

Posiblemente tengamos muchas preguntas y pocas respuestas concretas a esta interrogante y por ello es relevante destacar que existen temáticas poco abordadas en relación a la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres. Una de ellas es el hecho que una participación plena de las mujeres en la vida económica, crea economías más fuertes, logra los objetivos de desarrollo y sostenibilidad convenidos internacionalmente y mejora la calidad de vida no solo de ellas, sino también de sus familias y sus comunidades.

Según estudios efectuados en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y en algunos países no miembros, el aumento de la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo —o una reducción de la disparidad entre la participación de mujeres y hombres en la fuerza laboral— produce un crecimiento económico más rápido. Otro aspecto importante que se debe considerar es el acceso y la participación de la mujer y la niña en la educación de calidad, en carreras no tradicionales, la participación activa en ciencia y tecnología, el acceso equitativo de la mujer a tener oportunidades laborales, trabajo digno, mejores ingresos salariales y a alcanzar esa confianza plena que como niñas y mujeres pueden hacer todo lo que se proponen, si ponen esfuerzo y dedicación para lograrlo.

Este día es un reconocimiento al papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y la tecnología. Por supuesto, no basta solo con conmemorar, es importante continuar desarrollando programas y acciones concretas que promuevan para que más niñas estudien carreras STEM, visibilizar la labor de más mujeres y reconocerlas por su aporte a la ciencia y la innovación. Es claro destacar que esto no se logra de la noche a la mañana y que los resultados serán a mediano y largo plazo, pero eso no significa que hay que desanimarse; al contrario hay que seguir impulsando iniciativas en materia de igualdad de oportunidades para hombres y mujeres que sean realmente de impacto, mediante la educación de calidad e ir eliminando paulatinamente esas brechas de género, cambiar las normas sociales y dejar de ser tradicionalistas, promover la gestión del cambio, buscar aquellas figuras de mujeres que inspiran (role models) en áreas STEM y sensibilizar a las altas instancias en la toma de decisiones.

Se debe lograr no solo que las mujeres y las niñas participen en áreas STEM, sino que además desarrollen las competencias para trabajar en equipo, ser líderes e innovar y que cuenten con el apoyo de políticas laborales y estructuras organizacionales que garanticen su seguridad, que las instituciones tengan en cuenta sus necesidades como mujeres y las incentiven para avanzar y desarrollarse plenamente en esas áreas.

No hay duda que la educación cambia vidas y es la llave para abrir la puerta del del desarrollo, y, es en este punto en el cual se hace relevante el destacar que así como hay hombres científicos, también se tienen mujeres científicas e investigadoras que contribuyen al desarrollo, niñas que quieren cumplir sueños y salir de su zona de confort, estudiar carreras que tradicionalmente estaban pensadas para hombres. Por todo esto es importante intensificar los esfuerzos por modificar la cultura laboral para que las niñas que sueñan y aspiran a dedicarse a las áreas STEM, puedan lograr y disfrutar en un futuro de una vida profesional plena e integral.

En pleno siglo XXI es cada vez más evidente que la ciencia, la tecnología y la innovación para el desarrollo es de gran importancia y que necesitamos más mujeres científicas, investigadoras, matemáticas, físicas, programadoras, biomédicas, mecatrónicas, electricistas y mecánicas, entre otras tantas áreas que en estos tiempos son relevantes y que posiblemente hace años era inimaginable que se pensara en estas. Ahora es común hablar de inteligencia artificial, robótica, nanotecnología, energías renovables y muchas más. Ante esto, es un compromiso para las actuales y futuras generaciones desarrollar condiciones de igualdad en la ciencia, la tecnología y la innovación para las mujeres de todas las edades, para lograr la igualdad de oportunidades y el empoderamiento de la mujer y la niña.

¡Feliz día de la mujer y la niña en la ciencia!


[1] UNESCO, 2019: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000366649

[2] RICYT 2010-2019: http://app.ricyt.org/ui/v3/bycountry.html?country=SV&subfamily=ESUP_EST&start_year=2010&end_year=2019.

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Xiomara Martinez
Académica de la Universidad Don Bosco; colaboradora de ContraPunto

El contenido de este artículo no refleja necesariamente la postura de ContraPunto. Es la opinión exclusiva de su autor.

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