Por Rodrigo Arroyo.
Ha llegado el día de la exposición del artista Francisco Ortiz, que a través de una serie de piezas alegóricas y simbólicas nos muestra una compilación de su obra en conjunto con otros artistas. Ortiz, que es fundador del grupo Gato negro, nos cuenta que para él es importante como artista profundizar en una estética que realce el misticismo, lo etéreo y la fantasía. Parte de su búsqueda como pintor es la de contar a través de símbolos e imágenes su deseo, o “código” artístico.
—Francisco nos cuenta que, desde muy niño, ya jugaba a crear cuentos y doblaba páginas que soñaba ya con ilustrar; creaciones que más tarde se convertirían en el cuerpo artístico que componen la obra actual del artista.
El recorrido pictórico de Francisco también refleja esa fantasía que desde entonces sentiría como suya. Según sus propias palabras, «sueña y crea una identidad y su hogar, arriba en las nubes, sobre los cerros». Por ello, podemos decir que la obra del artista busca lo sublime y también lo —encuentra— como si su alma anticipase el toque de esa misma búsqueda elevada, no como un arte fácil sino también como una expresión elevada de los deseos y símbolos revelados a su alma que siempre está en esa búsqueda en pos de la trascendencia.

Pero Francisco también tiene los pies en la tierra. Es decir, Francisco es un artista que siempre está buscando lugares donde compenetrar su estilo, y gracias a su trabajo ha llegado a varios espacios o galerías, incluso ha ganado el premio COFECA, de la Confederación Centroamericana y del Caribe. Premio que le permitirá exponer sus piezas en Los Ángeles, California.
Para él es importante también el hecho de que su búsqueda como artista le ha hecho entender la importancia que tiene el arte como resistencia, un arte que no solo sea decorativo, un arte que observe más allá de las simples apariencias, que sea una forma de grito en una sociedad en donde se cierran espacios y te cortan las alas. Francisco quiere romper con ese mito que hace mal a la escena de artistas, donde se te dice que no puedes vivir de tu arte. De esa manera es que con otros artistas de la escena plástica crearon la exposición Identidad Cultural.
Una exposición que en palabras del creador busca explorar e intercambiar esa multiplicidad de visiones, de identidades que se entrelazan en un territorio como el nuestro. Cada artista en dicha exposición desde su singularidad muestra al público la forma en la que aborda la identidad cultural; es decir, toda esa manifestación que el tiempo mismo ha forjado a través de los años y de las diferentes miradas, los diferentes matices a los que la sociedad ha estado compelida.

Una muestra de diferentes artistas que busca y explora las diferentes posibilidades de diferentes tiempos, como un espejo en el que los artistas se pueden mirar y reconstruir la identidad cultural que es extensa y variopinta, multiforme y que, por otra parte, busca esa reivindicación muy propia del artista que observa y que forja con su mundo colorido su propia verdad frente al mundo.
Una exposición que estará desde el viernes 15 de agosto hasta el 29 de agosto en la embajada de México en El Salvador. Cada persona que asista podrá encontrar la variedad de singularidades, colores, matices en una sala y se podrá visualizar como en un espejo vasto en el que diferentes artistas han depositado su propia verdad y resistencia frente al tiempo de ayer, de ahora y siempre.


