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miércoles, 27 de octubre del 2021

Hacia la salud con igualdad

¿Qué tiene que ver el GÉNERO de una persona con un estilo de vida saludable y con su salud?

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Una vida saludable previene las enfermedades crónicas no transmisibles, entre otras cosas, se trata de la promoción de una alimentación balanceada, evitar fumar y consumir alcohol, así­ como realizar actividad fí­sica de manera frecuente.

Cuando se desea llevar un estilo de vida saludable es necesario tomar aquellos aspectos relacionados con los estilos de vida, es lo que recomiendan las y los médicos, no obstante, muy pocas veces se considera que un estilo de vida en particular depende de los roles que la sociedad ha tomado como válidos para hombres y para mujeres.

Ahora es momento de preguntarse ¿qué tiene que ver el GÉNERO de una persona con un estilo de vida saludable y con su salud?

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Las inequidades entre hombres y mujeres son parte de la categorí­a de análisis bajo la cual el sector salud está ampliando su trabajo intersectorial, en el entendido que la producción social de la salud está determinada por la interacción de lo social con lo biológico, es expresión de los modos de vida. Al incluir un análisis de género, podemos sentar bases para un reto aún más grande, que es tener en cuenta las vulnerabilidades de hombres y mujeres por separado, ya que son vulnerabilidades diferentes.

Primero, la división del trabajo entre hombres y mujeres (trabajo productivo y trabajo reproductivo). Estadí­sticas laborales evidencian que más mujeres se encuentran dentro del mundo del trabajo remunerado, sin embargo esto no significa que tienen menos tareas relacionadas con el cuidado de sus familias o de parientes que padecen alguna enfermedad, esto significa que las mujeres tiene doble o triple jornada laboral.

De acuerdo a PNUD (2015[1]) a causa de su porcentaje desproporcionado en el trabajo de cuidados, las mujeres tienen menos tiempo libre “en una muestra de 62 paí­ses, los hombres dedicaban una media de 4,5 horas al dí­a a la vida social y el ocio, y  las mujeres 3,9  horas”. Esto significa que las mujeres tendrán menos tiempo para hacer una actividad fí­sica que les gratifique.

Segundo, si bien los hombres son sujetos susceptibles de las expectativas sociales para demostrar su “masculinidad” y esto podrí­a elevar la tendencia a seguir conductas de alto riesgo, que muchas veces están asociadas a tasas elevadas de alcoholismo y drogas, las mujeres no están exentas de fumar. Sin embargo las consecuencias de hacerlo se pueden analizar de forma diferenciada[2]: según la OPS[3] el tipo de cáncer predominante entre los hombres de la región de las Américas es el de pulmón y de acuerdo a la OMS “las fumadoras tienen más probabilidades de sufrir esterilidad y problemas para concebir; fumar durante el embarazo aumenta los riesgos de parto prematuro, mortinato y muerte del recién nacido, y puede disminuir la producción de leche materna. El tabaquismo aumenta el riesgo de muchos cánceres de la mujer, en particular el del cuello uterino”, el cual, de acuerdo a la OPS es el tercer tipo de cáncer predominante.

Tercero, el acceso y control de los recursos que está í­ntimamente relacionado con la pobreza y que incide directamente en la canasta básica y con la calidad, cantidad y diversidad de los alimentos. En este apartado hay que reflexionar sobre a quién se le sirve el mejor plato de la casa o a cuántas dificultades se enfrenta una madre sola responsable de su progenie. De acuerdo a la sociedad, una mujer es buena madre si es quien hace sacrificios por su familia.

Todo lo anterior, no está únicamente relacionado con mujeres, aspecto que a menudo se piensa del enfoque de género, es para demostrar que las mujeres y los hombres somos vulnerables por nuestras relaciones sociales. 

SE-COMISCA sabe que una vida saludable no se podrá lograr sin reducir las inequidades, es por ello que trabaja intersectorialmente para que el enfoque de sus polí­ticas se focalice en potenciar las oportunidades de disfrutar de una buena calidad de vida para ejercer el derecho al bienestar, la salud, la alegrí­a y el placer.

Tanto la Polí­tica Regional de Salud del SICA 2015-2022 como el Plan de Salud de Centroamérica y República Dominicana 2016-2020 cuentan entre sus principios y valores el trabajo con enfoque de género, pero lo más importante, en su Plan Estratégico de la SE-COMISCA 2014-2017 se comprometen como institución a transversalizar el enfoque de género en su quehacer impulsando la igualdad, la inclusión y evocando a la no discriminación.

http://hdr.undp.org/sites/default/files/2015_human_development_report_overview_-_es.pdf

http://www.who.int/features/factfiles/gender_tobacco/facts/es/index6.html

http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=11616%3Aworld-cancer-day-2016&catid=3788%3Acancer-events&Itemid=41707&lang=es

* La autora es del artí­culo: Es punto focal de género y salud para SECOMISCA

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