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lunes, 18 de octubre del 2021

Evitar criar tiranos

Son personas que no aceptan una negativa como respuesta: Arroja la comida si no le gusta algún ingrediente, rechaza la ropa si no le gusta y hasta escupe una bebida si no es de su agrado"¦

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Cada vez es más frecuente escuchar términos como “niño tirano” o “niño dictador”. 

Se trata de niños que se creen el centro del universo, y que todo y todos solo tienen la tarea de complacerle y trabajar para sus caprichos.

 Son   personas  que no aceptan una negativa como respuesta: Arroja la comida si no le gusta algún ingrediente, rechaza la ropa si no le gusta y hasta escupe una bebida si no es de su agrado”¦ Sin embargo, detrás de él están los que alimentan esa actitud : Los padres, que lo tratan como si el sol saliese cuando él lo ordena.  

Criar a alguien bajo esos parámetros, dándole tanto poder, puede ser muy peligroso, por eso también se le conoce como “Sí­ndrome del Emperador”.

 No solo será un niño tirano sino también sumamente inseguro, ya que tarde o temprano chocará con una realidad: descubrirá que el mundo no gira a su alrededor como los padres le hicieron creer. Por otro lado, y por su mala conducta, es proclive de recibir maltrato de la gente que él cree le obedecerá y cumplirá sus caprichos al pie de la letra. Pero no todos serán como los padres y probablemente  abuelos.

Lo primero que necesitan los padres es aprender a decir que no, reaccionar ante la situación y empezar a corregirle y a limitar sus acciones y constantes caprichos. 

Sin embargo, en la mayorí­a de los casos los padres y todos los que fomentan esta conducta, piensan que es gracioso. No lo ven como algo grave y piensan que al crecer, como por arte de magia, lo malo desaparecerá. 

Por supuesto que no es así­ y se necesita enderezar la conducta lo antes posible.

 Si los padres intervienen, tal vez hasta los 12 años es posible corregir el rumbo. Media vez que inicie la edad de  socializar con niños de su edad y al entrar a la adolescencia será mucho más difí­cil. Incluso llegará un momento en que se dará cuenta que los que le permití­an todo le han hecho un enorme daño y utilice de forma manipulativa la culpa de estos.  De hecho, en muchos casos estos niños tiranos agreden a sus padres, ya sea verbal o fí­sicamente. 

La clave, como casi siempre, pasa por quienes los educan: es decir los padres y algunas veces los abuelos. Pero si en casa se sientan las bases correctas, es más difí­cil que no entren en razón. Hay algunos niños más proclives que otros, especialmente los hijos únicos, los que padecen enfermedades que a la vez pueden ser provocadas de forma inconsciente. A veces es el hermano pequeño en otras, el mayor; también puede ser adoptado, hijos de padres mayores. Las estadí­sticas dicen que este fenómeno se da más entre clases altas y medias, y entre niños que niñas. 

Poner lí­mites, pocos pero claros, es fundamental, y esa es tarea de los padres. Ellos son los primeros que deben educarse.

 Como decí­a Napoleón: "Los hijos se educan veinte años antes de que nazcan”. 

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Margarita Mendoza Burgos
Titulaciones en Psiquiatría General y Psicólogía Médica, Psiquiatrí­a infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.
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