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miércoles, 3 junio 2026

Estas son las bebidas que conviene evitar si tenés presión arterial alta

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Redacción ContraPunto |

La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, es una condición que afecta a millones de personas en el mundo y que, si no se controla adecuadamente, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones. Además de seguir las recomendaciones médicas y adoptar hábitos de vida saludable, diversos estudios señalan que ciertas bebidas pueden influir negativamente en la presión arterial, por lo cual se recomienda evitarlas o moderarlas para acompañar el tratamiento y el control de esta condición.

Una de las bebidas que con mayor frecuencia se asocia al aumento de la presión arterial es el alcohol. Numerosas guías de salud cardiovascular, como las de la American Heart Association, señalan que el consumo excesivo de alcohol puede elevar la presión arterial e interferir con el control de la hipertensión. El efecto puede ser especialmente problemático en personas que ya han sido diagnosticadas, pues el consumo regular o en grandes cantidades tiende a provocar un “efecto rebote” que eleva la tensión por encima de los niveles previos al consumo. Por ello, se recomienda limitar el consumo de alcohol —si se consume— a no más de una bebida al día en mujeres y dos en hombres, y que quienes tienen hipertensión consulten con su profesional de salud.

Otro grupo importante de bebidas a considerar son aquellas con cafeína. Si bien el efecto de la cafeína sobre la presión arterial no es igual en todas las personas, estudios han observado que el consumo de café, té fuerte, bebidas energéticas o refrescos con cafeína puede generar incrementos temporales de la presión arterial tras su consumo, especialmente en personas que no son consumidores habituales. La Mayo Clinic explica que la cafeína puede bloquear ciertos procesos hormonales que ayudan a dilatar los vasos sanguíneos, lo cual puede ocasionar un aumento transitorio de la presión arterial, efecto que podría ser más notable en personas con tensión ya elevada. Adicionalmente, las bebidas energéticas, que combinan altas dosis de cafeína con azúcar y otros estimulantes, también han sido asociadas con efectos adversos sobre el sistema cardiovascular, como taquicardias y palpitaciones, que en contextos de hipertensión no son recomendables.

Las bebidas azucaradas, como refrescos endulzados, jugos industrializados y bebidas deportivas con alto contenido calórico, también están en la lista de productos que favorecen el aumento de la presión arterial. El alto consumo de azúcares —especialmente cuando representan una proporción importante de la ingesta calórica diaria— se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión y otras enfermedades del corazón, en gran medida debido a su contribución al sobrepeso y la inflamación sistémica.

Además, aunque el té verde tiene beneficios antioxidantes en muchas personas, su contenido de cafeína implica que también debe consumirse con precaución en quienes viven con hipertensión, sobre todo si se consume en grandes cantidades o junto con otras bebidas cafeinadas, dado que también puede ejercer un efecto estimulante.

En contraposición, expertos en salud señalan que el agua natural y las bebidas sin cafeína ni azúcar son las mejores opciones para mantenerse hidratado sin añadir factores que puedan elevar la presión arterial. Alternativas como ciertas infusiones sin estimulantes o bebidas con compuestos beneficiosos (como el té de hibisco, que en algunos estudios ha demostrado efectos modestos en la reducción de la presión arterial) pueden ser consideradas como parte de un estilo de vida saludable, siempre que se integren en una dieta equilibrada y bajo orientación médica.

En resumen, moderar o evitar bebidas alcohólicas, con alto contenido de azúcar o estimulantes como la cafeína puede ser una estrategia útil para quienes viven con hipertensión o desean reducir su riesgo cardiovascular. Este enfoque, unido a una alimentación equilibrada, actividad física regular y chequeos médicos periódicos, puede contribuir al control de la presión arterial y a la salud general.

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Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto

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