Generalmente, los prejuicios hacen que muchas personas crean que o den por sentado algunos mitos alrededor del sexo. Pero la verdad es más diversa de lo que parece: no todos los hombres son capaces de tener un orgasmo y no todas las mujeres se hacen de rogar para tener sexo.
Las concepciones de género hacen que tanto hombres como mujeres se esfuercen en cumplir con supuestos estereotipos para demostrar de lo que son o no capaces. Esto termina por minar la confianza de ambos y podría desembocar en problemas mayores.
Pero yendo al tema: ¿por qué algunos hombres no pueden tener un orgasmo, mientras que otros los tienen incluso varias veces seguidas?
La capacidad de tener orgasmos puede cambiar con el tiempo. Especialmente en relaciones de largo plazo, algunas costumbres sexuales pueden cambiar. Algunos factores como la rutina o la falta de creatividad pueden hacer que para un hombre sea más difícil tener orgasmos.
Pero curiosamente, esto no sucede únicamente durante una relación. A algunos les sucede que no pueden alcanzar el clímax si no es ayudándose con la mano por medio de la masturbación.
Pero existen algunos ejercicios para corregir la falta de orgasmos.
“¢ Darse tiempo para explorar sus cuerpos: en pareja es necesario dedicar tiempo para masajes, caricias y descubrir sensaciones. El precalentamiento es básico para desarrollar el deseo sexual. Algunos sexólogos proponen entre 2 o 3 sesiones de 20 minutos a la semana dedicados exclusivamente a este tipo de prácticas.
“¢ Documentarse: parece extraño, pero los terapeutas sexuales a menudo aconsejan desde ver novelas románticas, hasta ver pornografía a fin de aprender nuevas técnicas o posiciones que puedan ayudar a reanimar el deseo y el morbo.
“¢ Visitar a un especialista: si el problema persiste, es necesario visitar a un urólogo para descartar algún problema físico. Si no lo es, entonces es mejor buscar ayuda terapéutica para parejas. En muchos casos, el problema es únicamente psicológico.
Lo ideal es perder el miedo y desechar prejuicios. El machismo suele provocar que los hombres crean que jamás necesitarán ayuda, mucho menos en temas sexuales, pero esto no puede estar más alejado de la realidad. El sexo es una relación que debe traer satisfacción, no frustración.