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martes, 16 junio 2026
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Engranajes locos, fierros retorcidos y transferencia de riqueza. Abajo de todo. La gente

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Por Gabiel Impaglione

La mole se desarticula lenta e inexorablemente. Por ello los chillidos, la aspereza del roce de las partes y sus chispas y aserrines y virutas y pedazos por el aire. La ética es polvillo invisible.

Es como imaginar lo sucedido cuando el eje terrestre se inclinó un par de grados y conmocionó el planeta.

Así cambia el orden internacional alterando aquello que por un siglo estuvo dormido o aplastado.

Y se nota la urgencia de las especies por acomodarse en un ecosistema propicio.

Como corresponde al espíritu de los tiempos, la prioridad es el dinero, objetivo esencial para salvar del colapso. Luego vendrá la delimitación de cada terrenito y más tarde su consolidación armada y política. Muy después la gente, por último.

Entonces gana en claridad el panorama. Todos los gobiernos se apresuran a inclinarse a alguno de los bandos, transfieren riqueza y preparan el espacio para las confrontaciones.

El mundo tripolar dejará definitivamente en el pasado la gran dictadura del macho alfa para abrir el juego a un gobierno tripartito, tal vez casi igual de prepotente, pero con variantes que lo harán más interesante desde la perspectiva política.

En tanto la danza de los millones crea reservas excepcionales para lo que viene: la pulseada por el aun desconocido nuevo poder económico mundial.

Todos transfieren fondos en nombre de una moda guerrerista que pone los pelos de punta. A la ya conocida operación Ucrania (que se basa en el depósito millonario de riqueza europea en sedes norteamericanas) se agregan movimientos bancarios del tercer mundo hacia Moscú y Shangai que operan con energía y armas para satisfacer la demanda de seguridad en África, Asía y en menor grado, Latinoamérica.

Argentina, por ejemplo, hace lo suyo. Dinamarca compra cazas f35 a EEUU para reemplazar sus obsoletos f16. No sabe si venderlos enteros o despiezarlos para ofrecerlos como repuestos, calculan que no obtendrán más de unos 60 millones de dólares por todas esas carrocerias del pasado. Pero aparece Milei para salvarlos del intríngulis y compra los cazas f16 por 300 millones de dólares. Es una ayuda del cielo para los daneses aunque saben que solo es una triangulación de favores, comisiones y obedencias debidas entre EEUU y Buenos Aires. El dinero del sur tal vez pase por Copenhague pero irá derecho a Washington como parte de pago de los f35. Quien gana? EEUU, por supuesto. Dinamarca se saca el problema de encima. (Otros f16 los rifó a Rumania). Esos cazas, presentados como una maravilla cósmica, podrían ser útiles para una hipótesis de conflicto menor, casi fronteriza y fugaz, del tipo que Argentina no tiene (salvo la recordada ostentación de cornamentas entre dictaduras, con Chile. Cuando la gente dice – atizada por los canales oficiales- que “los cazas servirán para recuperar Malvinas” no solo incurren en delirios, también, llevados por el exitismo de la propaganda, dejan en evidencia la ignorante visión sobre las diferencias de capacidades técnicas y militares entre nuestro Sur y los paises centrales. Pero esto no importa. Los f16 eran oportunos 20 años atrás, hoy ya son presas fáciles de los f35 o los f22 raptor, yankis, los sukhoi 57 rusos o los enigmáticos j-20 chinos, por nombrar algunos cazas de última generación.
Para completar el tema: con tanta gente en el infierno de la pobreza, la compra de cazas parece una ofensa. Latinoamérica es tierra de paz (por ahora).

También Italia transfirió más de 300 millones de dólares a EEUU por la compra de misiles.
Cada colonia hace lo suyo y la Metrópoli, satisfecha. Pero la gente…

Ucrania es un agujero negro que se traga el dinero de Europa. La Unión Europea piensa robar los activos rusos congelados en su sistema bancario para enviar a Kiev lo suficiente para garantizar poco más de un año de supervivencia del Estado ucraniano, en bancarrota. Nadie sabe quién devolverá y cómo esos fondos cuando termine la guerra. Derivar sumas multimillonarias a Kiev parece una película de suspenso. Los niveles de corrupción ucranianos están a la vanguardia en el mundo.
Bruselas se desvive por dar el dinero que ya no tiene a un pais que no pertenece a la Unión Europea. Interesante. No?

Es la transferencia de riqueza hacia el polo occidental del que hablaba al inicio de estas líneas. Como hacen Argentina o Italia, hace Europa (para defender la libertad y la democracia continental).

Mientras el nuevo eje planetario se divide en tres, el ex capo mundial vuelve sobre sus pasos históricos y, aplicando la Doctrina Monroe, recalcula las dimensiones de su “patio trasero”. Cualquier excusa es buena para recomenzar. En nombre de la lucha contra el narcotráfico pone a flotar una fuerza en el Caribe que asesina a civiles indefensos y hace propaganda sobre ilícitos reprimidos, sin pruebas. No es la lucha contra los narcos, es el petróleo. Y su papel protagónico regional en el nuevo orden.

Falta aun para que el horizonte calme los fulgores improvisos. Entre fierros retorcidos y mucho dolor, lo que quede de nuestras sociedades deberán empuñar la voluntad de gesta para hacer posible el mundo. Ojalá ya no haya ni uno solo de esos políticos hijos de la decadencia y la traición y los grandes capitales dediquen sus esfuerzos a la investigación científica para la paz y el progreso de la humanidad.

Gabriel Impaglione

Gabriel Impaglione
Gabriel Impaglione
Gabriel Impaglione (Morón, Buenos Aires, Argentina. 15 enero 1958). Poeta, escritor y periodista radicado en Italia.

El contenido de este artículo no refleja necesariamente la postura de ContraPunto. Es la opinión exclusiva de su autor.

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