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jueves, 05 de agosto del 2021

El “vaivén” de la economí­a salvadoreña

Para este 2016 el Gobierno prevé que el crecimiento económico oscile entre 2.3% y 2.6%

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El rumbo de la economí­a salvadoreña continúa siendo motivo de debate entre diferentes sectores. Mientras el Gobierno salvadoreño asegura que hay una economí­a dinámica que está mejorando las condiciones de las familias salvadoreñas, economistas remarcan que en tema de inversión y mejoramiento del clima de negocio hay mucha tela  que cortar.

Este martes el gabinete económico del Gobierno en turno rindió cuenta de lo alcanzado en el último año de trabajo. El presidente Salvador Sánchez Cerén indicó que ha habido una apertura al diálogo con los sectores productivos pese a los niveles de polarización y aseguró que hay un entorno favorable considerando que la mayorí­a de sectores económicos muestran crecimiento y la población mayor poder adquisitivo.

Las proyecciones del Gobierno continúan siendo optimistas y  se prevé para este 2016 un  crecimiento de entre  2.3% y 2.6%. Las expectativas  coinciden con las que han establecido organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la  Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y el  Banco Mundial (BM).  Al cierre de 2015 se registraba  un crecimiento del 2.5%.

En una reflexión sobre el panorama actual,  el presidente del Banco Central de Reserva (BCR) Oscar Cabrera, indicó que El Salvador ha alcanzado la mayor tasa de crecimiento en los últimos cinco años. En esta coyuntura destacan condiciones internacionales que han favorecido en buena medida la economí­a: incremento de las remesas, recuperación de la economí­a estadounidense,  precios del petróleo y mayores ingresos a los hogares salvadoreños.

En una entrevista matutina, Cabrera también remarco que “el crecimiento debe de ir bajo una visión de igualdad de oportunidades para los salvadoreños”.  Según el funcionario el paí­s se enfrenta a muchos retos en esta materia y explicó que "la época de oro de crecimiento fue en la década de los 60 donde se registran niveles de hasta el 6%”. Finalmente afirmó que el lento crecimiento depende mucho de los porcentajes de inversión que se desarrollan en el paí­s y la productividad.

Algunos logros destacados por el gabinete económico 

Inversiones y clima de negocios

El vicepresidente Oscar Ortiz, aseguró este mismo martes que la inversión pública y privada muestra una tendencia positiva y según las proyecciones esta se mantendrá e incluso los sectores se potenciarán. “Los inversionistas siguen creyendo en El Salvador”, aseguró Ortiz añadiendo que se cuenta con reglas claras en el juego.

Destacó las inversiones en infraestructura, red vial, puertos, Aeropuerto Internacional Monseñor Oscar Arnulfo Romero y la diversificación de la matriz energética al que el Gobierno le apuesta como eje clave para  el crecimiento y posicionamiento del paí­s a nivel regional.

 A la vez,  recordó la importancia de reducir los altos í­ndices de violencia e inseguridad que impactan al paí­s desde hace varios años.  Recientemente se conoció que el costo económico de violencia para el Gobierno salvadoreño, empresas y hogares asciende a $4,026.3 millones, lo que equivale al 16% de Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

En esta lí­nea de evaluación, el economista Pedro Argumedo, aseguró que con FOMILENIO II hay una importante oportunidad para el desarrollo de inversiones y negocios, y es el momento clave para la “eliminación de burocracia que desencadena una regulación ineficiente que limita el desarrollo”.  Al mismo tiempo, desde la perspectiva del especialista la coyuntura debe servir para que el paí­s puede “conectarse al mundo”.

También señaló que hay retrancas, entre ellas el atraso en la activación del Puerto de La Unión que debí­a haber iniciado operaciones hace ocho años.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), concluyó en su último diagnostico sobre la economí­a salvadoreña  que las causas del bajo crecimiento son múltiples, entre ellas la baja inversión propiciada la polarización polí­tica, alta criminalidad y migración, aumento de los costos laborales unitarios y altos costos de logí­stica, alta exposición a los desastres naturales, barreras de entrada y expansión a los negocios e incertidumbre fiscal.

En medio de las proyecciones optimistas del Gobierno y  los grandes retos en materia de crecimiento, inversiones y negocios la población salvadoreña continúa esperando respuestas concretas ante debates importantes del que cuelga una posible mejora en su calidad de vida, entre ellos el incremento al salario mí­nimo y la reforma al sistema de pensiones.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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