Por Redacción ContraPunto
El Salvador alcanzó un importante reconocimiento en materia de inversión extranjera al posicionarse como el segundo país de América Latina y el Caribe con mejor desempeño en la atracción de nuevos proyectos de inversión extranjera, de acuerdo con el Greenfield FDI Performance Index 2026, informó la ministra de Economía, María Luisa Hayem.
La funcionaria destacó que este resultado refleja la confianza que empresas internacionales están depositando en el país para desarrollar nuevas operaciones productivas, instalar plantas de manufactura, centros logísticos, oficinas corporativas y proyectos de servicios especializados.
El Greenfield FDI Performance Index es un indicador internacional que evalúa la capacidad de los países para atraer inversiones denominadas “greenfield”, es decir, aquellas en las que una empresa extranjera inicia operaciones desde cero. A diferencia de la compra de compañías ya existentes, este tipo de inversión implica la construcción de nueva infraestructura, la contratación de personal y la creación de nuevas capacidades productivas, lo que genera un impacto directo sobre la economía local.
Este tipo de proyectos suele traducirse en la generación de empleos formales, transferencia de tecnología, incorporación de nuevas prácticas empresariales, fortalecimiento de las cadenas de suministro y mayores oportunidades para proveedores nacionales.
La posición alcanzada por El Salvador significa que el país logró captar una cantidad de proyectos superior a la que normalmente correspondería por el tamaño de su economía, lo que evidencia un desempeño competitivo frente a otras naciones de la región.
Durante los últimos años, el Gobierno ha impulsado diversas medidas para mejorar el clima de inversión, entre ellas la simplificación de trámites, la digitalización de servicios públicos, incentivos para sectores estratégicos, el fortalecimiento de la seguridad pública y el desarrollo de infraestructura logística y tecnológica.
El Ministerio de Economía sostiene que estos factores han contribuido a incrementar el interés de empresas internacionales en establecer operaciones en el país, especialmente en sectores como manufactura, tecnología, servicios empresariales, logística, energías renovables y economía digital.
Especialistas señalan que la inversión extranjera directa constituye uno de los principales motores del crecimiento económico, ya que permite aumentar la producción, diversificar la actividad económica y mejorar la competitividad nacional. Asimismo, facilita la creación de empleos de mayor valor agregado y fortalece la integración del país en las cadenas globales de suministro.
No obstante, economistas coinciden en que el reto será mantener este ritmo de atracción de inversiones mediante la continuidad de políticas que garanticen estabilidad jurídica, formación de talento humano, infraestructura moderna y condiciones favorables para la actividad empresarial.
La ubicación de El Salvador como el segundo mejor país de América Latina y el Caribe en el Greenfield FDI Performance Index 2026 representa un reconocimiento al desempeño del país en la captación de nuevas inversiones productivas y plantea el desafío de convertir esos proyectos en crecimiento económico sostenido, generación de empleo y mayores oportunidades para la población.


