El gobierno de El Salvador entregó a Venezuela a todos los ciudadanos venezolanos que se encontraban detenidos en su territorio bajo acusaciones de pertenecer a la organización criminal Tren de Aragua. Así lo anunció el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien detalló que los retornados enfrentaban cargos por delitos como homicidio, robo y violación.
La repatriación de los venezolanos se realizó en el marco de un acuerdo que incluyó también la liberación por parte del gobierno de Nicolás Maduro de un grupo de presos políticos venezolanos, así como de ciudadanos estadounidenses detenidos en ese país, según Bukele.
El presidente salvadoreño explicó que las personas liberadas por Venezuela se encuentran ya en tránsito hacia El Salvador, donde harán una escala breve antes de continuar hacia sus destinos finales.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, agradeció la colaboración de El Salvador en las gestiones que llevaron a la liberación de los estadounidenses detenidos en Venezuela. A través de redes sociales, Rubio destacó el papel del presidente Donald Trump y del Departamento de Estado en la concreción del acuerdo.
El proceso de repatriación se enmarca en una propuesta que Bukele hizo pública en abril, en la que ofrecía canjear a los 252 venezolanos bajo custodia salvadoreña —quienes habían sido deportados desde Estados Unidos y posteriormente arrestados en El Salvador por supuestos vínculos con el Tren de Aragua— a cambio de la liberación de un número equivalente de presos políticos en Venezuela. Entre los nombres mencionados por Bukele como parte de su planteamiento se encontraban figuras como la abogada Rocío San Miguel, el periodista Roland Carreño y familiares directos de líderes opositores como María Corina Machado y Edmundo González.
En respuesta a esta propuesta, el presidente Nicolás Maduro rechazó públicamente la iniciativa el 21 de abril, acusando a Bukele de mantener “secuestrados” a los venezolanos y exigiendo su liberación sin condiciones. El mandatario venezolano también solicitó información sobre el estado legal y físico de los detenidos, además de acceso para sus familiares y representantes legales.
El fiscal general venezolano, Tarek William Saab, respaldó la postura del Ejecutivo de su país, calificando el ofrecimiento de Bukele como “cínico” y denunciando supuestas violaciones a los derechos humanos de los detenidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), al que comparó con un “campo de concentración”.
“Esta operación es el resultado de meses de negociaciones con un régimen tiránico que durante mucho tiempo se había negado a liberar una de sus monedas de cambio más valiosas: sus rehenes”, aseguró el mandatario salvadoreño.


