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jueves, 29 octubre 2026

El Salvador enfrenta riesgo de inseguridad alimentaria y desnutrición por el fenómeno de El Niño

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Por Redacción ContraPunto

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ubicó a El Salvador entre los países de prioridad alta ante los riesgos de inseguridad alimentaria, desnutrición y afectaciones a la salud pública asociados al fenómeno climático de El Niño. La falta de lluvias y las pérdidas en la producción agropecuaria mantienen bajo presión a los productores y amenazan la disponibilidad de alimentos en las zonas rurales.

En su segundo informe sobre la situación de El Niño en las Américas, elaborado con información recopilada hasta el 16 de octubre de 2026, la OPS identificó a El Salvador, Guatemala y Honduras entre los países centroamericanos con mayor afectación por la sequía y la inseguridad alimentaria. Colombia, Ecuador y Perú también figuran entre las naciones de prioridad alta, debido a los impactos relacionados con las lluvias intensas y los incendios forestales.

En el caso salvadoreño, el organismo advierte sobre el riesgo nutricional en las comunidades rurales ante los posibles daños a la producción de granos básicos. El reporte señala que podrían verse afectados 6.9 millones de quintales de maíz, frijol y sorgo, cultivos fundamentales para el consumo de los hogares y el sostenimiento de numerosas familias productoras.

Las proyecciones de la Red del Sistema de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET, por sus siglas en inglés) estiman que entre 100,000 y 249,999 salvadoreños podrían enfrentar inseguridad alimentaria a partir de noviembre, lo que aumenta la preocupación por la capacidad de los hogares más vulnerables para acceder a alimentos suficientes.

Alertas y emergencias por la sequía

La situación climática ha llevado a las autoridades salvadoreñas a adoptar medidas de emergencia. El 25 de agosto de 2026, el país declaró alerta roja por sequía y, posteriormente, el 7 de octubre activó un estado de emergencia relacionado con el fenómeno de El Niño.

La OPS también ha advertido sobre posibles repercusiones sanitarias. Las condiciones climáticas pueden favorecer el incremento de enfermedades transmitidas por mosquitos, conocidas como arbovirosis, entre ellas el dengue y la chikungunya.

Según los datos citados en el reporte, hasta la semana epidemiológica 29, correspondiente al 31 de julio, los casos de dengue habían aumentado un 19 % respecto al promedio de las cuatro semanas anteriores. Posteriormente, las cifras del Ministerio de Salud (MINSAL) mostraron un incremento del 23 % en los casos sospechosos de dengue al 17 de octubre, además de cuatro fallecimientos reportados.

En cuanto a la chikungunya, el registro del MINSAL correspondiente a la semana epidemiológica 41, del 11 al 17 de octubre, contabilizó 19 casos sospechosos.

Estos indicadores reflejan que los efectos de El Niño no se limitan al sector agrícola, sino que también representan desafíos para la prevención de enfermedades y la protección de la salud pública.

Productores se preparan ante una posible prolongación de El Niño

El impacto de la sequía también preocupa al sector ganadero. Este miércoles 28 de octubre, la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena instó a los productores a prepararse con reservas de alimentos y silos ante la posibilidad de que las condiciones asociadas a El Niño se prolonguen hasta 2027.

Mateo Rendón, coordinador de la entidad, explicó en la entrevista Frente a Frente, de la Telecorporación Salvadoreña, que la persistencia del fenómeno podría complicar la recuperación de los productores afectados durante 2026.

Las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), en su reporte del 8 de octubre, señalaban una probabilidad del 83 % de que El Niño alcanzara una intensidad histórica entre octubre y diciembre de este año, con posibilidades de prolongarse durante el primer trimestre de 2027.

Ante ese escenario, Rendón advirtió que los ganaderos deben prepararse para una posible escasez de pastos durante mayo y junio de 2027, meses en los que habitualmente algunas lluvias favorecen la recuperación de la vegetación.

La falta de alimento para el ganado ya ha elevado los costos de producción. En julio, productores reportaron que un viaje de ocho toneladas de zacate picado en Zapotitán costaba entre $600 y $700, frente a precios anteriores inferiores a $500. En la zona oriental, los costos llegaron a $1,200, en parte por los gastos de transporte. Estas dificultades también han repercutido en la producción de leche.

Un desafío para la seguridad alimentaria

El fenómeno de El Niño se produce cuando las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial aumentan por encima de los valores habituales. En Centroamérica, este patrón suele asociarse con una reducción de las precipitaciones y períodos de sequía, mientras que otras regiones pueden experimentar lluvias intensas e inundaciones.

Para El Salvador, la combinación de pérdidas agrícolas, mayores costos para alimentar al ganado y riesgos sanitarios plantea un desafío que podría extenderse más allá de 2026.

Las advertencias de la OPS y las estimaciones de FEWS NET subrayan la importancia de vigilar la disponibilidad de granos básicos, proteger los medios de subsistencia rurales y fortalecer las medidas de prevención ante posibles nuevos episodios de sequía.

La evolución del fenómeno durante los próximos meses será determinante para establecer la magnitud de sus efectos sobre la producción agropecuaria, los precios de los alimentos y las condiciones nutricionales de las familias más vulnerables.

Fuentes: Organización Panamericana de la Salud (OPS), Red del Sistema de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET), Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), Ministerio de Salud de El Salvador (MINSAL) y Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena.

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Redacción ContraPunto
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Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto

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