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lunes, 25 de octubre del 2021

El Salvador a merced de polí­ticas económicas de Trump

Según el presidente del BCR cualquier administración norteamericana tiene un impacto en El Salvador, principalmente por ser una economí­a dolarizada.

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A  casi dos meses de asumir las riendas de los Estados Unidos, Donald Trump y sus polí­ticas aún mantienen en vilo a los paí­ses latinoamericanos y El Salvador no es la excepción. A nivel global la economí­a salvadoreña es la quinta más expuesta a mayores riesgos, particularmente por el aporte de las remesas familiares que actualmente representa el 17.1% del su Producto Interno Bruto (PIB).

El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Oscar Cabrera, sostiene que el impacto de los cambios en El Salvador, e incluso en la región, dependerán de las medidas en la polí­tica comercial, el establecimiento de incentivos o polí­ticas que reduzcan los flujos de inversión estadounidense hacia la región, y cambios en la polí­tica migratoria.

Cabrera  explicó en conversación con ContraPunto que cualquier administración norteamericana tiene un fuerte impacto en la economí­a salvadoreña. Es así­ que cuando Estados Unidos mueve las alas genera una reacción en cadena que afecta al paí­s, principalmente por ser una economí­a dolarizada. Este es el denominado “efecto mariposa”.

El  20% de los hogares salvadoreños, según la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples (EHPM) 2015, son receptores de remesas familiares, lo que representa un total de 353 mil hogares, el 27.2% en condición de pobreza.

Cabrera remarcó que el 21.8% de los remitentes de remesas están amparados al Estatus de Protección Temporal (TPS por su iniciales en inglés) y el 51.5% son indocumentados (alrededor de 500 mil). Por otro lado, las estimaciones de la Encuesta a la Comunidad Americana del Buró del Censo (ACS por sus siglas en inglés) indican que en 2014 Estados Unidos tení­a 1.3 millones de inmigrantes salvadoreños y una población de origen salvadoreño de 2.1 millones.

Lea más: El costo de una economí­a adicta a las remesas

La importancia de Estados Unidos para la economí­a nacional también se expresa en otros indicadores. En 2016 El Salvador exportó $2 mil 557.2 millones a EE.UU, lo que representa un 47.9% de las exportaciones totales del paí­s. El 96% de las ventas a Estados Unidos corresponde a productos de la industria manufacturera. Esto pone en evidencia el fuerte ví­nculo comercial entre ambos paí­ses.

Por otra parte, el 28.1% de los saldos de inversión extranjera directa recibidos por El Salvador son procedentes del paí­s norteamericano y las inversiones de ese paí­s se concentran en tres sectores estratégicos: Industria 37.8% del saldo, Electricidad 31.0%, y Actividades financieras y de seguros 21.6% del saldo.

Hasta la fecha, EEUU ha adoptado una serie de medidas económicas y comerciales, entre ellas destacan: la implementación de aranceles a las importaciones y la revisión de acuerdos o Tratados de Libre Comercio (el NAFTA entre ellos).

Pero  entre las sombras de la administración Trump, hay algunas decisiones que se traducen en luz para El Salvador. Y es que el paí­s norteamericano  ha cancelado su participación del Acuerdo Transpací­fico de Cooperación Económica (TPP), medida que tendrá un impacto positivo en El Salvador, puesto que las exportaciones no se reducirí­an como se habí­a previsto.

A  esto se suma la polí­tica de inmigración que gira en torno a la generación de empleo interno, y la reducción de incentivos para la contratación de personas con visado de trabajo. Esto puede tener impacto  en sectores de alta tecnologí­a, grandes empresas y corporaciones emplean personas extranjeras por lo que una medida de este tipo tendrí­a altos costos particularmente para paí­ses como México y Costa Rica.

Existe  mucha incertidumbre sobre la amplitud que pueden tener las medidas de Trump tanto en las deportaciones como en los nuevos migrantes, aunque es  claro que se tendrá un panorama más negativo. Entre las últimas medidas  propuestas, incluso figura un impuesto del 2% a las remesas.

Las  acciones ejecutivas adoptadas buscan fortalecer una polí­tica inmigratoria que acelere procesos de deportación lo que pondrí­a en riesgo el ingreso de remesas. De acuerdo a la Inmigration and Customs Enforcement (ICE), en el año fiscal 2016 se deportaron 20 mil 538 salvadoreños, con una reducción de -6.3% respecto a años anteriores.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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