Por Alonso Rosales
El Paris Saint-Germain volvió a coronarse en Europa tras vencer al Arsenal en una dramática final de la Liga de Campeones disputada en el Puskás Aréna de Budapest. Después de empatar 1-1 en los 120 minutos, el conjunto dirigido por Luis Enrique se impuso en la tanda de penales y defendió con éxito su título continental.
Con este triunfo, el PSG logra un hito que no se veía desde el Real Madrid de Zinedine Zidane (2016-2018): revalidar la Champions League. El Arsenal, por su parte, se quedó a las puertas de conquistar su primera “Orejona” tras una actuación valiente pero insuficiente.
El equipo londinense golpeó primero. Apenas al minuto 6, Kai Havertz aprovechó un rebote tras un despeje de Marquinhos y definió con precisión desde un ángulo complicado para poner el 0-1. El gol permitió a los de Mikel Arteta ejecutar su plan: orden defensivo, líneas compactas y cesión del balón a un PSG que dominaba la posesión sin generar demasiado peligro.
Durante la primera mitad, figuras como Kvaratskhelia y Dembélé fueron bien contenidas, y el Arsenal parecía tener el control del partido. Sin embargo, todo cambió tras el descanso.
El PSG elevó la presión y comenzó a inclinar el campo. La insistencia tuvo premio cuando Kvaratskhelia fue derribado en el área. Ousmane Dembélé asumió la responsabilidad desde el punto de penal y no falló, firmando el empate 1-1.
El encuentro ganó en intensidad y ambos entrenadores movieron el banquillo buscando la victoria, pero el marcador no se movió ni en el tiempo reglamentario ni en la prórroga, llevando la final a la tanda de penales.
Desde los once metros, el PSG mostró mayor sangre fría y terminó imponiéndose, desatando la celebración de sus aficionados y confirmando su dominio en el fútbol europeo actual.
Reacciones de los protagonistas
Ousmane Dembélé, autor del gol del empate, destacó la mentalidad del equipo:
“Nunca dejamos de creer. Sabíamos que iba a ser difícil, pero este equipo tiene carácter. Ganar otra Champions es algo increíble.”
El técnico Luis Enrique también valoró el esfuerzo colectivo:
“Este grupo tiene hambre y compromiso. Defender el título era un desafío enorme y lo hemos conseguido con personalidad.”
Por el lado del Arsenal, Kai Havertz lamentó el desenlace:
“Es muy duro perder así. Hicimos un gran partido, estuvimos cerca, pero los penales son una lotería.”
Mikel Arteta, visiblemente afectado, se mostró orgulloso de sus jugadores:
“Competimos al máximo nivel. Estoy decepcionado por el resultado, pero este equipo tiene un gran futuro y volverá a intentarlo.”


