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lunes, 18 de octubre del 2021

El fiasco cian

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El miércoles 14 de noviembre de 2018, se reunieron en rectorí­a de la Universidad de El Salvador los emisarios de todos los candidatos y partidos en contienda para los comicios de 2019, para convenir las reglas del debate presidencial que la máxima casa de estudios superiores en el paí­s organizarí­a para el 16 de diciembre. Todos firmaron el acta de acuerdo. Y se tomaron fotos oficiales sellando el trato. Su hermano confirmó asistencia. Su encargado de campaña, también. Y a última hora no asistió al debate. El candidato de la nueva derecha de GANA huyó. Los teléfonos de la rectorí­a de la máxima casa de estudios superiores en el paí­s nunca recibieron una llamada de justificación o excusa. Nada. En redes sociales el candidato arremetió contra la universidad acusando a la academia de sesgada, que era “derecha”, dijo.

Un par de semanas después del debate en la universidad, el candidato celeste sufrirí­a un duro revés durante el primer fin de semana de enero cuando hicieron una campaña para convocar a simpatizantes para formar los “comandos familiares”, estilo derecha venezolana, que defenderán sus intereses en las juntas receptoras de votos. El plan falló. Los 111 puntos ampliamente publicitados lucieron desolados en todo el paí­s. Las redes sociales estallaron y bautizaron el fiasco como “el gran fracaso”. Para levantarse habí­a que hacer algo y rápido. La solución, publicar encuestas. La semana posterior al desastre territorial de la nueva derecha se difundieron un par.

Durante el “prime time" salvadoreño, a eso de las 7:30 pm, del domingo 13 de enero de 2018, inicia la cadena de radio y televisión auspiciada por el conglomerado de empresas mediáticas locales aglutinadas en la Asociación Salvadoreña de Radiodifusión. La ex presentadora de CNN, la costarricense Glenda Umaña, inicia la transmisión del debate presidencial leyendo un escrito legal en la que el representante del candidato de GANA confirmaba su participación en el encuentro y autorizaba a publicar su consentimiento. Pero el candidato anunció dí­as antes que tampoco irí­a a debatir. La justificación es la misma. Acusa a todos y a todo de estar contra suya. El guión se repite. Era una nueva manifestación de su estrategia polí­tica: el victimismo.

Para zanjar el asunto, el candidato decide hacer su propio programa. Solo. Sin preguntas incómodas. Sin interlocutores. Nada. Sólo él y sus ocurrencias porque hasta esa ese momento el paí­s no conocí­a su programa de gobierno, tan sólo una par de ocurrencias como por ejemplo una que incluso le llevó a Múnich, Alemania, a un viaje turí­stico guiado en el aeropuerto de esa ciudad, donde dijo que la empresa aérea “Lufthansa” estarí­a interesada en una idea suya para invertir en un aeropuerto en el departamento de La Unión, al extremo oriente del paí­s. La aerolí­nea desmintió tal versión. Todo fue un invento. Una ocurrencia como cuando el 20 de octubre de 2017, el aspirante reclamó en sus redes sociales que por qué los partidos no entregan la deuda polí­tica a la emergencia del Hospital Rosales. Un estudio publicado por  el Centro de Monitoreo Democracia y Transparencia de la organización Acción Ciudadana da cuenta que el partido GANA es el que más ha gastado en propaganda. Al momento ni el partido GANA ni su candidato han entregado un solo centavo al Hospital Rosales. De nuevo, ocurrencias falaces.

En el programa a transmitir en Facebook y en señal abierta de televisión la noche del domingo 13 de enero de 2019, preparado por él y para él, el candidato de la nueva derecha presentarí­a su “Plan Cuscatlán”. Un documento elaborado a prisa y a marcha forzada por su equipo de campaña. Habí­a que desvanecer la percepción que el candidato celeste era un improvisado e impulsivo.

Todo estaba listo. La idea era desafiar a la gremial mediática y no debatir porque para él no es necesario, porque a fin de sus cuentas, todo está contra suya. Habí­a que disputarle audiencia y su plan debí­a transmitirse a la misma hora que el debate presidencial de ASDER. La empresa extranjera que opera la señal abierta de canal 12, vendió el espacio al candidato celeste. La transmisión iniciarí­a a las 7 pm. Ambos programas iniciarán a las 7 pm. Así­ estaba anunciado. El debate presidencial de ASDER se transmitirá desde el foro 5 de telecorporación salvadoreña. El capricho del candidato celeste, se transmitirá en vivo desde el auditorio de FEPADE. Así­ fue anunciado.

La nueva derecha inició su programa a las 7 en punto. ASDER, 30 minutos después. Las redes sociales nuevamente dieron un revés a las aspiraciones celestes. Un monitoreo de redes sociales da cuenta que la transmisión de ASDER y las interacciones de los seguidores de los candidatos que sí­ debatieron, superaron a la transmisión de las golondrinas. El interés de la ciudadaní­a por escuchar el debate presidencial fue mayor.

El plagio en la campaña de la nueva derecha

Hurtar ideas no es usanza nueva en la campaña del ahora candidato del partido GANA. Previamente copió la tipografí­a, colores y lemas, de las campañas de Hillary Clinton en los Estados Unidos; y del derechista Partido Popular español. Posteriormente, hurtarí­a el sí­mbolo de su bandera extraí­do de una serie de televisión por cable. También hurtó la ampliamente difundida frase "devuelvan lo robado", cuyo autor es Calixto Mejí­a, ex diputado del izquierdista partido FMLN,

El programa “Cuscatlán”, las propuestas de gobierno presentadas por GANA, se transmitirá en Facebook live, es decir en vivo y en directo. Canal 12 lo transmitió así­. FEPADE emitió un anuncio en redes sociales en las que aclaraba que ninguna actividad se estaba desarrollando a las 7 pm del domingo 13 de enero de 2018 en su auditorio. Un grupo de periodistas acudió al lugar y confirmó que no habí­a nadie. Es decir, se trataba de lo que técnicamente se conoce como un “vivo falso”. El programa de GANA era pregrabado. Un montaje. Pero ese engaño a sus seguidores virtuales y reales no terminarí­a ahí­.

El documento “Programa Cuscatlán”, adolece de sustento de fondo y forma. Pero además es un plagio. Eso, al menos, es una afrenta ética. El documento contiene extractos de otros de carácter académico, de una universidad privada para ser más exactos. Uno titulado “La Educación en El Salvador: Praxis y Pensamiento en el Siglo XXI, Universidad Pedagógica de El Salvador”, del Dr. Pedro Ticas, fechado en 2013. En otro tramo del documento de GANA se encuentran párrafos enteros copiados del documento gubernamental “Plan Nacional de Salud 2015-2019”, del Ministerio de Salud. Son solo un par de ejemplos. Al momento de terminar este texto la prensa local ya ha publicado más plagios en las propuestas celestes. Todos los documentos están disponibles en una sencilla búsqueda en internet.

En cualquier documento, es fácil citar. Si se toman ideas, textos, que aparecen en otros o cuya autorí­a es ajena, se debe citar. De lo contrario es plagio. El documento de la nueva derecha de GANA es impreciso y se aprecian ligerezas de forma que se explican por la premura y la improvisación, para salir con el evento del domingo 13 de enero. ¿Por qué el candidato cian copia y pega ideas ajenas? ¿Dónde están las nuevas ideas entonces?

El paí­s merece escuchar todas las propuestas. Solo debate quien las tiene. Quien no, se esconde tras "espacios controlados”, espacios virtuales, con ví­tores virtuales que solo alientan su capricho, donde no es molestado ni cuestionado. El paí­s merece ser gobernado por una persona con la suficiente estabilidad emocional y carácter para afrontar los desafí­os del paí­s. No merece berrinches trasnochados, ni populismo, ni mesianismo. El paí­s merece responsabilidad, ética y creatividad para resolver los problemas. El paí­s debe esforzarse para que este sea el fin de la crónica del fiasco cian.

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Herbert Vargas
Colaborador
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