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El cosmos o el universo y la política

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"El ser humano tiene una gran necesidad de explicar la realidad, por eso construye ideas acerca de la realidad": Mario Mejía.

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Por: Mario Mejía.

En base a ideas sobre la realidad, es que el ser humano ha fundamentado sociedades desde tiempos inmemoriales. Claro, esas ideas pueden ser incorrectas o no del todo correctas, pero el punto aquí es, tener claro que las diversas ideas sobre la realidad, ha sido el fundamento de diversas sociedades a lo largo de la historia.

El ser humano tiene una gran necesidad de explicar la realidad, por eso construye ideas acerca de la realidad. Podemos decir que, el universo es todo lo existente, pero  la concepción sobre qué es todo lo existente y cómo está organizado, ha variado a través del tiempo, en otras palabras, han existido diferentes ideas sobre el universo a través de los siglos.  Steven Hawking nos dice que, Aristóteles sostenía que el sol,  la luna, los planetas y las estrellas, giran alrededor del planeta Tierra que está en reposo. Esto quiere decir que, para Aristóteles el planeta Tierra es el centro del universo. Esta idea de universo fue retomada por el cristianismo medieval. Dios, al que Aristóteles llamó el primer motor inmóvil, crea un universo donde el planeta Tierra es el centro. Si el planeta Tierra es el centro del universo y los seres humanos viven en dicho planeta, quiere decir que, las personas son la creación suprema de Dios, están sometidos a  leyes divinas que  se expresan terrenalmente en el poder de la iglesia y  los gobernantes seculares. Vemos que, esta concepción de universo es uno de los fundamentos del modo de organización política de la sociedad europea medieval. 

A partir de la revolución científica occidental, se fue descubriendo y aceptando poco a poco que el planeta Tierra no está en reposo,  que gira sobre su propio eje y que gira alrededor del sol,  y que el sol es una de las millones de estrellas que conforman la galaxia Vía láctea,  y que la galaxia  Vía Láctea es una de las millones de galaxias que hay en el universo, y que el universo se está expandiendo. Y que los seres humanos son una especie animal más del planeta Tierra, y que la vida en el planeta Tierra probablemente no sea la única que existe en el universo.  

Sean Carroll nos dice que, el universo no tiene sentido, que todo sucede por leyes ciegas que lo rigen. La vida aparece por procesos ciegos, no hay plan, no hay finalidad. Lo que llamamos el sentido de la existencia es una mera invención humana como Batman y Superman, no hay bien, no hay mal, no hay karma, ni un destino determinado por alguna voluntad.

P.z.Myers, nos dice que, el principio de mediocridad consiste en que los humanos no son especiales y que el universo no gira alrededor de ellos. Los acontecimientos o hechos  suceden por leyes ciegas. El determinismo, el azar y el sin  sentido, ocurren tanto en la materia inorgánica como en las diversas formas de vida. Esto quiere decir que, todo ese sin sentido, determinismo y azar, también se expresan en la forma de vida humana, aunque tengamos la ilusión que no es así.

El  conocimiento sobre el lugar del ser humano en el universo y el tipo de universo en general, es vital para fundamentar un orden social. Vemos que la sociedad medieval,  no podía fundamentarse en lo que ahora sabemos sobre el universo y el lugar que el humano ocupa en él.  Incluso muchas instituciones de la modernidad, tampoco están acorde al conocimiento actual sobre el universo y el lugar del ser humano en él.

Saber que como humanos formamos parte de un universo determinista, aleatorio y carente de sentido y propósito, nos puede incentivar a crear un orden social más compasivo, con menos sufrimiento o nulo sufrimiento.

En un universo determinista, aleatorio y ciego, el libre albedrío humano, con el que se intenta justificar crueles castigos penales, no existe, por lo tanto, nadie es responsable moralmente  de sus actos. Al reconocer que no existe el libre albedrío, hay una mejor comprensión del comportamiento y así se puede establecer incentivos compasivos, para que las personas que tienen conductas que percibimos como dañinas, puedan rehabilitarse. Es lo que llamo ‘’tratamiento no punitivo del delito“. Saber que los humanos no poseen una naturaleza fija, nos incentiva a modificarla mediante la biotecnología para lograr más bienestar, esto se expresa en el Transhumanismo.

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Mario Mejía
Mario Mejía
Artista salvadoreño y columnista de ContraPunto.

El contenido de este artículo no refleja necesariamente la postura de ContraPunto. Es la opinión exclusiva de su autor.

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