Periodistas, camarógrafos, reporteros y profesionales de la comunicación salvadoreños ya están recibiendo los servicios de inmunización para el tratamiento y la prevención del virus del covid19, en los 162 centros de vacunación de todo el país. La política responde al cumplimiento del Plan de Vacunación contra el COVID-19, ejecutada desde el pasado mes de febrero, a casi un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la pandemia como una emergencia global.

La noticia fue confirmada por la Secretaría de Prensa de la Presidencia de la República, que reafirmaba la posición del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, al valorar la prioridad médica sobre los profesionales de los medios, por su nivel de exposición en lugares de salud, concurridos para la atención de casos de covid19.

Incluimos a todos los periodistas (incluyendo camarógrafos, reporteros, etc.) como personal de segunda línea; ya que muchos de ellos cubren hospitales, centros de vacunación, tamizajes…”, dijo, en su momento.

El juicio del presidente fue reafirmado por varios periodistas, ésta mañana. Tal y como lo declaró William Madrid a la Secretaría de Prensa: “Nosotros vamos a cualquier lugar, nos exponemos bastante a esta enfermedad, es importante que estemos vacunados y gracias porque nos han incluido a todos los medios”

El plan de vacunación establece la prioridad a los agentes de primera y segunda línea en la atención sanitaria al covid19, así como a los adultos mayores, personas con discapacidad y poblaciones en condición de vulnerabilidad. Y las instalaciones de vacunación ya están recibiendo a personas de la población LGBT, en aplicación con los “Lineamientos Técnicos para la Atención Integral en Salud de Población LGBT”, de Ministerio de Salud (MINSAL).

En particular, con las personas transgénero (…) no gritamos, no decimos, no hablamos ni hacemos comparación con el sistema, y DUI. Y por eso no hemos tenido ninguna queja”, dijo a ContraPunto el titular del Mega Centro de Vacunación del Hospital El Salvador, doctor Alejandro Manuel Quiñonez.

Al día de hoy, la respuesta al plan de vacunación ya registra un total de 547,566 personas vacunadas; es decir, más del medio millón de salvadoreños ya fueron inmunizados. De ésta cifra, cerca del 40% corresponde a personal médico, policías, soldados y docentes; mientras que el otro 60% corresponde la población en general.

El Proceso de Vacunación

Desde horas de la mañana, el equipo de ContraPunto se desplazó al Mega Centro de Vacunación del Hospital El Salvador. Entre otras cosas, documentó los pormenores de los procesos de consulta, traslado, vacunación y observación de los pacientes beneficiados los servicios de inmunización.

Tal y como lo establecen los “Lineamientos Técnicos para la Vacunación contra el SARS-CoV-2 del MINSAL, el procedimiento inicia desde el “agendamiento” previo de la cita, a los contactos oficiales del sistema de consulta de vacunación del MINSAL. El sitio ofrece la lista de los 162 centros de vacunación disponibles, y sus respectivos puntos de encuentro.

Desde los puntos de encuentro, unidades de transporte institucional prestan sus servicios para el traslado oportuno de las personas que serán posteriormente inoculadas, en los centros de vacunación, junto a sus acompañantes. El empleo de alcohol en gel, mascarillas y de cubre bocas no está ausente de los sitios, por lo que “están cumpliendo con las reglas básicas de bioseguridad”, tal y como lo aseveró Quiñonez.

Sin embargo, periodistas que participaron en el proceso observaron aglomeraciones, desde los puntos de encuentro: “Los puntos de transporte desde los centros comerciales pueden convertirse en un riesgo para esta población que tiene limitantes físicas. Gradas eléctricas, subir y bajar microbuses es un riesgo al que están expuestos y por tanto las autoridades responsables deben mantenerse vigilantes”, nos comentó a ContraPunto, una periodista de prensa escrita.

Presentes en el centro de vacunación, los pacientes deberán identificarse en el registro sanitario, con su Documento Único de Identidad (DUI). Entre otras cosas, también deberán firmar un formulario de consentimiento informado, en el que se advierte sobre los efectos secundarios del antídoto.

Se explica que pueden haber procesos, como alergias, etcétera, etcétera. Y, el paciente debe firmar, estando de acuerdo de recibir la vacuna. Posteriormente, tenemos el acto en sí de la vacunación, que por norma lo hacemos en el brazo no dominante, en el músculo deltoide, y pasa a un periodo de observación de treinta minutos, dónde como médicos estamos pendientes de que no vaya a haber ningún tipo de reacción”, señaló Quiñonez.

La inyección aplicada se descongela, ya que se preserva desde ambientes criogénicos, Los laboratorios destacan vacunas ultra-congeladas y aquellas preservadas en ambientes no menores a los 2 ºC no mayores a los 8 ºC.

Las experiencias de los periodistas inoculados no reportaron complicaciones mayores, desde su traslado en la sala de observación. Según los testimonios, la sensación del dolor fue únicamente percibida desde el área inoculada.

No tuve ningún efecto secundario. Un leve dolor no más, en el área inoculada. Tengo 3 horas, 46 minutos de recibir la dosis y sin sintomas”, nos dijo la periodista.

Después de la inoculación, la OMS recomienda una espera de 30 minutos en el establecimiento médico, para descartar los efectos secundarios.

Al momento, reacciones asociadas a la vacunación, no hemos tenido ninguna grave, ninguna. La mayoría, y me atrevería a decir que más del noventa por ciento, son asociadas a estrés, o asociadas a alguna otra cosa, y no a la vacuna”, dijo Quiñonez.

Poblaciones en Condición de Vulnerabilidad 

Desde los puntos de encuentro, ContraPunto pudo constatar el almacenamiento sillas de ruedas disponibles para personas con discapacidades motoras. Además, documentó la asistencia de los acompañantes de pacientes con problemas de visión.

En cuanto a otros grupos de vulnerabilidad; por ejemplo, pueblos originarios, personas con discapacidad, y capacidades especiales, tenemos la particularidad de un documento, de un consentimiento informado en braile, que es como la situación más difícil que se nos ha presentado, en cuanto a pacientes no videntes, indicó Quiñonez

Alessia Genovés, una mujer transexual y con un diagnostico positivo de autismo leve también fue parte del proceso de vacunación, y de la documentación de ésta nota. En sus observaciones, testifica a ContraPunto el respeto y la cortesía del personal de salud, ausente de injerencias arraigadas a su sexo, identidad y expresión de género.

El tratamiento a las personas LGBT va encaminado al respeto a la identidad, como tal. ¿En qué sentido?: ya hemos vacunado a varias personas transgénero, adonde lo primero que nosotros preguntamos: ¿cómo quiere ser llamada?. Y, también tenemos el cuidado de hacer comparación con el DUI, evitando la sobre-exposición, o ser llamados de una manera incorrecta, o cómo ellos se sencillamente no desean ser llamados”, añadió Quiñonez.

Sin embargo, Alessia no sería la única persona con autismo en hacerse presente en el centro de vacunación. El titular del Mega Centro de Vacunación confirmó la asistencia de personas con otros diagnósticos asociados.

Hemos tenido pacientes con síndrome de down; también pacientes con diagnósticos dentro del espectro autista de comportamiento, que también han venido acompañados. Y yo creo que eso nos ayuda y nos facilita bastante el trabajo, a hacer incapié de que si pueden venir acompañados, es mucho más fácil tanto para ellos por su comodidad, como para nosotros para darles el tratamiento y el trato con el que se merecen”, añadió.

VEA: DEMANDAN APOYO E INTEGRACIÓN SOCIAL A PERSONAS CON AUTISMO

En el país la Constitución de la República establece la protección, educación y asistencia de personas con incapacidades físicas, mentales y sociales (art. 37). Además, Ley Especial de Inclusión de las Personas con Discapacidad, que obliga a los servidores públicos a proporcionar un tratamiento inclusivo. Además establece, entre otras cosas, la cobertura de personas en condiciones mentales que comprometan sus facultades comunicativas.

Pese a su diagnostico positivo de autismo, su grado de levedad permitió a Alessia desplazarse con autonomía, y sin la participación de acompañantes. Firmó y declaró no presentar discapacidades, de ningún tipo. Por otra parte, desde la inoculación del antídoto, no presentó mayores problemas a los de la dificultad para dormir.