Miguel García Ramírez |
Por medio de la presente
me dirijo a quien le quede éste saco remendado
que viene siendo la poesía
Sincerándome
alzando la voz por quienes nunca
leerán esto:
Los despalabrados.
Los muertos de hambre.
Los sin sitio. Las de ningún lado.
Por medio de la presente, les hago saber que renuncio:
A morir ahogado con mis propias palabras
A quedarme sentado mientras vuelven a saquearnos
A ser el hombrecito de la casa
Al diccionario aquel –caduco desde hace varios siglos-
Renuncio a las fronteras donde nos venden por partes
A los muelles donde moriremos ahogados
A cargar sobre mi espalda la culpa de los culpables
A mis frustraciones y a las de mis antepasados
Renuncio a suicidarme bajo una luna de hierro
-los muertos no escriben poesía*, las muertas en una de esas-
Renuncio al silencio
…
Renuncio al silencio, benefactor de los injustos
de los pederastas
de los enfermos porque quieren
de la complicidad de los pobres
Renuncio
para no darle al sistema la satisfacción de echarme.


