Redacción ContraPunto
El presidente Nayib Bukele anunció el adelanto del pago de aguinaldos y bonos anuales para los pensionados de los sistemas público y privado, una medida que, según el mandatario, beneficiará directamente a unas 237,000 familias salvadoreñas y busca dinamizar anticipadamente la economía nacional.
El pago fue programado para el viernes 31 de octubre de 2025, luego de que el presidente sancionara un decreto transitorio aprobado por la Asamblea Legislativa, que habilita el desembolso anticipado de estas prestaciones.
La medida comprende a los pensionados del sistema público y a quienes cotizaron a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Sin embargo, en el caso del sistema privado, el adelanto quedó establecido como opcional para las administradoras.
Bukele defendió la decisión al señalar que el país dispone de suficiente liquidez para realizar los desembolsos sin comprometer la estabilidad financiera de los sistemas previsionales.
“Esta política dinamiza la economía, beneficia directa e indirectamente a cientos de miles de familias y negocios, y no representa pérdidas para nadie”, sostuvo el mandatario en un mensaje publicado en su cuenta de X.
Un desembolso que supera los $110 millones
El adelanto de los aguinaldos a los pensionados se suma al pago anticipado de esta prestación a los empleados públicos, realizado el 24 de octubre de 2025.
El Gobierno destinó alrededor de 110 millones de dólares para el pago de aguinaldos, una erogación que representa una inyección importante de recursos en la economía salvadoreña, particularmente en el consumo de los hogares durante los últimos meses del año.
No obstante, las autoridades no detallaron públicamente el desglose completo de los fondos utilizados ni la distribución específica de los desembolsos por institución.
El presupuesto del Gobierno Central contempla $1,560 millones para remuneraciones permanentes de sus empleados, cifra que incluye salarios y aguinaldos, aunque no presenta una partida desglosada exclusivamente para esta prestación.
La Asamblea Legislativa también informó que pagó anticipadamente los aguinaldos a su personal en la misma fecha.
Los montos no aumentan
El decreto transitorio modifica el calendario de pago, pero no incrementa los montos establecidos por la legislación previsional.
La Ley Integral del Sistema de Pensiones establece que la denominada Pensión de Navidad debe cancelarse, como fecha límite, el quinto día hábil de diciembre.
Asimismo, se mantienen las fechas legales correspondientes a las pensiones alimenticias, cuyo plazo de cancelación es el 1 de diciembre.
En el caso de los aguinaldos laborales, el Código de Trabajo establece el período ordinario de pago entre el 12 y el 20 de diciembre, mientras que el adelanto para el sector privado quedó sujeto a la decisión del empleador.
Reactivación económica y liquidez
El Ejecutivo sostiene que el adelanto de los aguinaldos permitirá que las familias dispongan de recursos antes del inicio de noviembre, favoreciendo las compras, el comercio y la actividad económica.
Bukele también aclaró que los trabajadores no están obligados a gastar inmediatamente el dinero recibido y que pueden mantenerlo en sus cuentas bancarias.
Desde una perspectiva económica, el adelanto puede estimular temporalmente el consumo interno, aunque su impacto dependerá de cuánto de esos recursos se destine a compras, ahorro o pago de deudas.
La decisión también abre interrogantes sobre la planificación financiera de los desembolsos públicos y la disponibilidad de liquidez para cumplir con las obligaciones de fin de año.
El Gobierno presenta la medida como una estrategia de beneficio social y dinamización económica, mientras que la transparencia sobre el origen, la cuantía y la ejecución de los fondos constituye un elemento fundamental para evaluar su sostenibilidad.


