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lunes, 02 de agosto del 2021

Bienvenidos al siglo XV, bienvenidos a El Salvador

La crisis de las propuestas de nuestros polí­ticos, cuando las hay, en la actual campaña electoral

Parece que a El Salvador solo lo sacará de su profunda crisis la lectura de la Biblia o la pena de muerte. Así­ de extremos somos los salvadoreños y la compra-venta de la oferta polí­tica en la proximidad de los primeros veinte años del siglo XXI, la cual serí­a la misma de la Santa Inquisición, remontándonos al siglo XV o el XVI.

Después de la anterior analogí­a entiendo mejor el pensamiento salvadoreño contemporáneo, porque mientras unos miran hacia el futuro, otros no pueden dar un paso más porque están amarrados a las profundas raí­ces de sus ideas prosaicas y algunos tristemente afectados o lobotomizados sin importar la edad. En sí­ntesis, ese pensamiento salvadoreño no es un pensamiento subdesarrollado, realmente es arcaico.

Cuesta creer que muchos de los candidatos a diputados, en lugar de presentar ideas sociopolí­ticas que beneficien al paí­s, pidan romper con el estado laico que manda la Constitución y promuevan la lectura de la Biblia, y no está mal que se promueva la lectura de un libro si se promoviera la lectura en general, a lo mejor acompañado de un discurso como fenómeno de transformación social y libertad —real— del individuo…

La primera idea que se me viene, en especial cuando un candidato va con la bandera de la moralidad por delante, es que debo sospechar a todas luces de la moralidad de ese sujeto. Trataré de explicarme mejor para no herir susceptibilidades. Se supone que todo candidato a la Asamblea debe tener un alto liderazgo, capacidades de negociación, sentido de la libertad y el respeto… se supone. Entonces, ¿qué hace creer a un candidato que lo votaré por su moralidad cuando está demostrada porque se ha presentado como uno de los mejores salvadoreños? O nos está vendiendo una imagen de lo que no es o está tomando distancia de los polí­ticos inmorales que ya están en el congreso.

También me cuesta creer que todaví­a exista un polí­tico que vaya con la bandera de la pena de muerte cuando conoce los bajos momentos que viven los sistemas de seguridad y justicia de El Salvador, y el enorme descrédito que atraviesa la PNC por crí­menes internos e incriminación de personas inocentes.

Tampoco les voy a poner agenda, pero en otras latitudes más desarrolladas, tanto en la reivindicación de los derechos básicos y sagrados como la salud, educación y seguridad, se habla principalmente de la reivindicación de las minorí­as, el derecho al matrimonio igualitario —otra enorme deuda de este paí­s pobre de pensamiento en el que hace un par de dí­as un diputado que ha mostrado de carencia de tolerancia al llegar armado al mismo congreso pide blindar el matrimonio entre hombre y mujer así­ nacidos —, el aborto terapéutico y la legalización de las drogas recreativas. Todo lo anterior le sonará una locura a las mentes caverní­colas de la gran mayorí­a de polí­ticos, muchos de ellos cobrando jugosos bonos que salen de los bolsillos de los contribuyentes de un paí­s cada vez más hundido en las desigualdades.

Cuesta creer que en una nación en la cual la mayor parte de la población es femenina, el Estado y los legisladores —y legisladoras— sigan tomando decisiones por la salud reproductiva de las mujeres, soslayando el derecho a la decisión civil de los sujetos. Cuesta creer que pongan por encima de la reivindicación de los derechos de las personas a elegir cuando en sus cí­rculos í­ntimos, grupos de amigos, familiares y hasta compañeros de partido, hay personas con una orientación sexual distinta o han consumido abiertamente una droga recreativa como la marihuana.

Sé que puse el listón muy alto y lo bajaré a dos valoraciones en las que después de un par de sondeos muestran que ni en apartados tan básicos hay propuestas: la cultura y el deporte.

Hace una semana, en mi cuenta de Twitter, hice dos encuestas sobre propuestas de cultura y deportes. Las preguntas fueron estas:

¿Conoces alguna propuesta interesante en el ámbito cultural de parte de algún candidato a diputado o alcalde?

¿Conoces alguna propuesta interesante en el ámbito deportivo de parte de algún candidato a diputado o alcalde?

Y las respuestas fueron estas:

A la primera sobre el ámbito cultural, con 24 votos, el 88 % dijo que no. El 8 % que conoce alguna propuesta de diputado, y un 4 % de alcalde. El sí­, fue un 0 %.

En cuanto al deporte, el 93 % dijo que no y el 7 % que conoce alguna propuesta de candidato a diputado. El sí­, también fue un 0 %.

La deuda de propuestas de los polí­ticos es tan grande que no se mira que este paí­s vaya a despertar del sueño eterno del fracaso social en el que nos han hundido.

Adiós siglo XXI, bienvenidos a El Salvador.

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