Miguel García Ramírez | México
Ciudades lejanas
se caen a pedazos
-ciudades muy parecidas a esta
donde araño
las faldas de la noche-
y escribo
porque es mi única manera
de persistir
Y amar es tan importante
-tanto como no recordar
absolutamente nada de lo que no pude ser-
Hurgar un rato de silencio
entre las altas horas de la noche
Dormir pegado al cuerpo de la mujer
que tanto estuve esperando
-pero antes-
me destrocé las fauces
las rodillas las muelas
y me quedó la palabra:
el acto de escribir desde la nada
Esto no es una maldición
ni mucho menos.
Tiene que ver con la felicidad
y retenerla
como un animal que araña y desgarra
mientras es guarecido.


