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martes, 26 de octubre del 2021

Advierten cierre de La Habana por alza de la Covid

Se están produciendo unos 1000 contagiados diarios, la mitad de ellos en La Habana, a pesar de que allí se concentra poco más del 20% de la población

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El presidente cubano, Miguel Díaz Canel, anunció en twitter, que vienen duras medidas de cierre en la capital debido al alza de casos de covid19. Se están produciendo unos 1000 contagiados diarios, la mitad de ellos en La Habana, a pesar de que allí se concentra poco más del 20% de la población. Se especula con que se implementarán restricciones similares a las de mediados del 2020, cuando se impidió la salida y entrada de la ciudad, se suspendió el transporte público, hubo un toque de queda desde las 19h a la 5h y se paralizaron todas las empresas no esenciales para la economía o la sociedad (ya las notarías, por ejemplo, recibieron orden de cesar sus actividades el próximo lunes).

Tras un exitoso enfrentamiento inicial al Covid19, Cuba abrió sus fronteras en noviembre y se produjo un repunte del contagio que se agrava durante el 2021. Las razones son variadas, desde la visita de miles de emigrados en fin de año sin tomar las debidas medidas de seguridad (ni siquiera se les pedía un PCR) hasta un desmedido optimismo por las pruebas finales de los 5 candidatos vacunales cubanos, pasando por la entrada de 5 cepas del virus, todas muy virulentas.

La apertura de fronteras del pasado año se produjo bajo la presión del gobierno de Trump, el cual cerró totalmente el envío de remesas a Cuba, le retiró el permiso a Western Union para operar con la isla y prohibió las transacciones por tarjetas de crédito. Tras meses de pandemia y sin turismo, la ayuda familiar era vital, por lo que se abrieron los aeropuertos para la llegada de los emigrados y las ¨mulas¨, los cuales traían en sus bolsillos las divisas que el país necesitaba. Cierto es que esos dólares fueron directamente a manos de la gente pero la dolarización de casi todas las tiendas los trasladó rápidamente hacia las arcas del estado.

La presión financiera de la pandemia ha sido enorme dada la inversión que significó para Cuba. Cuando se dieron los primeros contagios, había solo 3 laboratorios con capacidad de procesar un centenar de PCR al día, en 1 año se crearon 21 nuevos laboratorios a lo largo de todo el país que procesan más de 20 mil PCR diarios. 

Todos los casos sospechosos son aislados mientras se le hacen las pruebas, los que resultan positivos son ingresados en centros de aislamiento y cuando aparecen los primeros síntomas se les traslada a hospitales. En este momento hay  24.500 personas ingresadas, recibiendo de forma gratuita la atención de salud, los medicamentos y tratamientos,  además de la alimentación y los traslados.

Con 11 millones de habitantes, Cuba ha tenido desde el inicio de la pandemia 83 mil casos en total, de ellos 78 mil están recuperados y 440 han fallecido. En la actualidad hay 5000 personas con covid19 y 77 pacientes en cuidados intensivos. Este esfuerzo se realiza aun cuando el país se ha quedado sin algunas de sus fuentes fundamentales de ingresos como el turismo, que está en cero, y las remesas familiares, que se redujeron sustancialmente por una prohibición de Trump que Biden mantiene. Cuba es además uno de los pocos países del mundo que no puede solicitar créditos a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o el Banco Interamericano porque el bloqueo de los EEUU les prohíbe cualquier transacción con La Habana. Prácticamente desde hace un año solo ingresa dinero de los cooperantes de la salud que trabajan en el extranjero contra la pandemia, tanto en la primera línea como asesorando a los sistemas sanitarios de decenas de países en América Latina, el Caribe, África e incluso en Europa, en Italia y Andorra.

La situación financiera es terrible y la escasez de alimentos se percibe en las largas colas frente a todas las tiendas de comestibles, donde muchos se pasan hasta 6 o 7 horas esperando un turno para comprar lo que haya. Si aún no hay hambre es porque existe una libreta de productos normados que llegan a todos, garantizando un mínimo básico para cada familia. Además existe una red de seguridad social que sostiene a aquellos en pobreza extrema, mantiene comedores para jubilados  y paga salarios a familiares de enfermos crónicos o minusválidos para que se dediquen a su cuidado. De todas formas ya el Ministro de Salud, Dr. José Ángel Portal, remarcó que esas colas implican un peligro sanitario por la gran aglomeración de personas.

Paradójicamente, otro de los riesgos está dado por el avance con las vacunas nacionales, todos los cubanos conocen alguna persona vacunada y se ha hecho pública la inoculación de los antígenos a todo el personal de salud y al resto de los que trabajan en las zonas rojas. 

Todos comprenden que no se daría semejante paso sin estar seguros de la efectividad e inocuidad de las vacunas. La noticia relajó la percepción de riesgo en la población, creció la idea de que lo peor había pasado y que ahora solo se necesita poner el hombro para recibir la mágica inyección. De inmediato, los contagios se dispararon hasta en los bebés, en un solo día 13 menores de un año dieron positivo, algunos de ellos eran recién nacidos.

El optimismo nacional, las dificultades económicas y el lógico agotamiento social fueron a contramano de los tiempos que se necesitan para probar una vacuna con rigurosidad científica. Además, la apertura de fronteras produjo la entrada al país de 5 nuevas cepas del virus, entre ellas la británica, la sudafricana y la de California. Todas estas tienen una mayor transmisibilidad y son muy agresivas para la salud del paciente, lo cual requiere tratamientos complejos y aumenta el número de víctimas mortales.

Todos los centros científicos del país están trabajando a contrareloj en la prueba de las vacunas contra el covid19. Se crearon cinco candidatos, dos de ellos (Abdala y Soberana 02) están ya en la última fase de ensayos clínicos. En sociedad con empresas chinas, los científicos cubanos trabajan en otra vacuna, Pan-Corona, dirigida a atacar las nuevas cepas. Incluso el periódico estadounidense The Washington Post reconoció el impresionante logro científico de Cuba. Es el único país de América latina en contar con vacunas propias, con las que prometen inmunizar a toda la población del archipiélago antes de fin de año.

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Fernando Ravsberg
Escritor y periodista
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