Por Redacción ContraPunto
El MARN proyecta precipitaciones de 48.7 milímetros durante noviembre, por encima del promedio histórico. Además, se esperan entre dos y cuatro eventos de Vientos Nortes, mientras El Niño alcanzará su máxima intensidad.
El Salvador se prepara para iniciar oficialmente la época seca a partir del próximo 14 de noviembre, luego de concluir el periodo de transición entre la temporada lluviosa y la seca. El cambio estará acompañado por la llegada de los tradicionales Vientos Nortes y una reducción progresiva de las precipitaciones, aunque las proyecciones meteorológicas indican que las lluvias de noviembre se mantendrán dentro de los parámetros considerados normales.
De acuerdo con los Servicios Agroclimáticos de la Universidad de El Salvador (UES), el periodo de transición finalizará el 13 de noviembre, marcando el comienzo de la estación seca en el territorio nacional un día después.
Sin embargo, la transición no significará la desaparición inmediata de las lluvias. La Perspectiva Nacional del Clima del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) estima que durante noviembre se registrará un acumulado nacional de 48.7 milímetros de lluvia, frente a un promedio histórico de 32.3 milímetros para ese mes.
Aunque la proyección supera la referencia histórica, las autoridades meteorológicas consideran que el comportamiento de las precipitaciones se mantendrá dentro de una condición normal, con tendencia por encima del promedio.
Diferencias en las precipitaciones por zonas
Las proyecciones climáticas anticipan un comportamiento desigual de las lluvias en el país. En la mayor parte del territorio predominarán condiciones normales, mientras que en el departamento de Chalatenango y el sur de Cuscatlán se esperan precipitaciones superiores a los registros habituales.
Los acumulados mensuales podrían oscilar entre 40 y 60 milímetros en buena parte del territorio salvadoreño. No obstante, en la franja nororiental y la costa paracentral se prevén cantidades cercanas a los 100 milímetros.
El MARN también proyecta anomalías positivas de lluvia, con incrementos de entre 10 y 25 milímetros en la mayoría de los departamentos. En algunas zonas, como La Paz y La Unión Norte, estas variaciones podrían alcanzar hasta 50 milímetros.
Este escenario refleja que, pese al inicio de la temporada seca, todavía podrían registrarse episodios de lluvia, particularmente en determinadas regiones del país.
Entre dos y cuatro eventos de Vientos Nortes
Otro de los fenómenos característicos de esta época será la incursión de Vientos Nortes. El Observatorio de Amenazas del MARN estima que entre octubre y noviembre podrían registrarse de dos a cuatro eventos de este tipo, una frecuencia que se encuentra dentro de los parámetros climatológicos habituales.
Estos sistemas suelen provocar descensos de temperatura, ráfagas de viento y condiciones más frescas, especialmente en zonas altas y regiones expuestas a las corrientes de aire.
La llegada de los Vientos Nortes coincide con el establecimiento progresivo de condiciones secas, aunque su intensidad y los efectos sobre las temperaturas dependerán de las características de cada evento meteorológico.
El Niño alcanzará su máxima intensidad
El panorama climático de noviembre también estará marcado por la evolución del fenómeno de El Niño, que, según las proyecciones internacionales citadas en los informes meteorológicos, alcanzará su fase de mayor intensidad durante este periodo.
El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) estima una probabilidad superior al 95 % de que el evento se mantenga en la categoría de «muy fuerte» entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Este fenómeno puede modificar los patrones habituales de temperatura y precipitación en distintas regiones del mundo, por lo que su evolución constituye un factor importante para el seguimiento de las condiciones agroclimáticas de Centroamérica.
Para El Salvador, el comportamiento de las lluvias durante la transición y los primeros meses de la estación seca será especialmente relevante para las actividades agrícolas, la disponibilidad de agua y la planificación de los recursos hídricos.
De esta manera, noviembre marcará el comienzo de una nueva etapa climática para el país: menos lluvias de manera progresiva, presencia de Vientos Nortes y un fenómeno de El Niño que podría influir en las condiciones meteorológicas durante los próximos meses.


