Por Redacción ContraPunto
El organismo de Naciones Unidas sitúa a El Salvador entre las economías de mayor crecimiento de América Latina, en un contexto regional marcado por la incertidumbre internacional. Para 2027, prevé una moderación de la expansión al 4.1 %.
San Salvador, 22 de octubre de 2026. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) elevó al 4.5 % su proyección de crecimiento económico para El Salvador en 2026, una mejora de 0.6 puntos porcentuales respecto al 3.9 % estimado en agosto. Con esta actualización, el país se coloca entre las economías con mejores perspectivas de expansión de la región, según las nuevas estimaciones del organismo de Naciones Unidas.
La revisión confirma una tendencia al alza en las previsiones de crecimiento salvadoreño. A principios de octubre, el Banco Mundial también elevó su estimación al 4.5 %, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene una proyección similar para el cierre del año.
La coincidencia entre estos organismos internacionales refuerza las expectativas de crecimiento de la economía salvadoreña durante 2026. Sin embargo, las proyecciones representan escenarios estimados y no resultados definitivos: su cumplimiento dependerá de la evolución de la actividad económica, la inversión, el consumo y las condiciones externas.
El Salvador, entre las economías de mayor crecimiento
De acuerdo con la CEPAL, El Salvador comparte con Panamá el segundo puesto entre las economías de América Latina con mayor crecimiento proyectado para 2026, ambas con una expansión del 4.5 %.
Venezuela encabeza la clasificación latinoamericana con una previsión del 6.5 %. Si se incorpora al Caribe en la comparación, Guyana destaca con un crecimiento proyectado del 22 %, impulsado por las características particulares de su economía.
En Centroamérica, las previsiones muestran diferencias entre los países. Guatemala registraría un crecimiento del 4.1 %, Nicaragua del 3.7 %, mientras que Costa Rica y Honduras alcanzarían el 3.5 %, respectivamente.
Estas cifras sitúan a El Salvador en una posición favorable dentro del panorama centroamericano. No obstante, el crecimiento porcentual debe analizarse junto con otros indicadores, como la generación de empleo, el poder adquisitivo de los hogares, la inversión productiva y la evolución de la pobreza, para determinar en qué medida la expansión económica se traduce en mejoras para la población.
Una mejora de las previsiones en medio de la incertidumbre
La actualización de la CEPAL contrasta con sus perspectivas para el conjunto de América Latina y el Caribe, cuya previsión de crecimiento para 2026 fue reducida al 2 %, frente a la expansión del 2.4 % registrada en 2025.
El organismo advierte que la región atraviesa un escenario internacional complejo, condicionado por la evolución de la demanda mundial, los precios de las materias primas y las condiciones financieras internacionales.
En este contexto, la CEPAL proyecta una recuperación moderada del crecimiento regional hasta el 2.5 % en 2027, aunque advierte que el resultado estará sujeto a diversos riesgos, incluidos los efectos potenciales del fenómeno climático de El Niño.
La evolución de estos factores será determinante para las economías centroamericanas, especialmente aquellas expuestas a cambios en los mercados internacionales, el costo del financiamiento y las variaciones en los precios de los productos que importan y exportan.
Para 2027 se prevé una moderación del crecimiento salvadoreño
Pese a la mejora de las perspectivas para 2026, la CEPAL anticipa una desaceleración de la economía salvadoreña durante el próximo año. Su previsión sitúa el crecimiento de El Salvador en el 4.1 % para 2027, cuatro décimas por debajo de la estimación actual para 2026.
Aunque el organismo mantiene una perspectiva de expansión, la moderación proyectada plantea el desafío de sostener el dinamismo económico y fortalecer las condiciones que favorezcan la inversión, la productividad y la creación de oportunidades laborales.
La evolución del crecimiento también deberá evaluarse a partir de sus efectos sobre los distintos sectores económicos y los ingresos de los hogares. Una tasa elevada de expansión puede representar una oportunidad para ampliar la actividad productiva, pero sus beneficios dependen de cómo se distribuyan las oportunidades y de la capacidad de la economía para generar empleos estables.
El reto de convertir el crecimiento en bienestar
La nueva previsión de la CEPAL coloca a El Salvador entre las economías con mejores expectativas de crecimiento en América Latina para 2026. La coincidencia con las estimaciones del Banco Mundial y el FMI aporta consistencia al escenario previsto para este año, aunque no elimina los riesgos externos ni garantiza que el mismo ritmo se mantenga en el futuro.
El principal desafío será consolidar la expansión económica y traducirla en resultados sostenibles para la población. Para ello, será relevante observar no solo el crecimiento del producto interno bruto (PIB), sino también el comportamiento de la inversión, las exportaciones, el empleo formal, los salarios y el costo de vida.
La proyección del 4.5 % representa una señal favorable para las perspectivas económicas de El Salvador. Sin embargo, el desempeño definitivo de 2026 y la capacidad de sostener el crecimiento en 2027 dependerán de la evolución de la economía nacional y de un entorno internacional que continúa sujeto a importantes incertidumbres.
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), proyecciones económicas para 2026 y 2027; estimaciones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional


