Por Alonso Rosales
El prolongado despliegue del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln en Medio Oriente quedó bajo un nuevo foco de preocupación después de que un alto funcionario de la Marina confirmara que ocho miembros del servicio intentaron suicidarse durante el periodo en que el buque permaneció desplegado.
La información fue revelada en una carta enviada por el secretario interino de la Marina, Hung Cao, a la senadora Kirsten Gillibrand, integrante del Comité de Servicios Armados del Senado, y obtenida por NBC News.
El dato adquiere especial relevancia debido a la duración excepcional de la misión. El Lincoln permaneció 286 días sin hacer escala en ningún puerto, mientras participaba en operaciones de apoyo a la guerra de Estados Unidos contra Irán.
El número de ocho intentos incluye no solamente a integrantes de la tripulación del portaaviones, sino también a personal del ala aérea, del grupo de ataque, de los escuadrones de destructores, de los destructores de escolta y de los escuadrones de aviación embarcados. En total, alrededor de 7.500 militares, principalmente marineros, forman parte del grupo de ataque.
De acuerdo con el funcionario de la Marina citado por NBC News, dos marineros se lanzaron por la borda mientras el Lincoln se encontraba en Medio Oriente. No se dieron detalles sobre los otros seis intentos.
Hasta ahora, ninguna muerte ha sido atribuida a un suicidio durante el despliegue, pero la cifra de intentos ha intensificado las preguntas sobre el impacto psicológico de una misión extraordinariamente prolongada.
Un despliegue fuera de lo habitual
El USS Abraham Lincoln salió de San Diego en noviembre y originalmente estaba previsto que regresara en mayo. Sin embargo, el inicio de la guerra en febrero modificó esos planes y extendió considerablemente su permanencia en el mar.
Un despliegue habitual de un portaaviones estadounidense suele durar entre seis y siete meses y contempla escalas periódicas para abastecimiento, mantenimiento y descanso de las tripulaciones.
En el caso del Lincoln, la permanencia continuada en el mar alcanzó 286 días antes de que el buque pudiera realizar nuevas escalas. El portaaviones hizo escala en Tailandia este mes y posteriormente pasó por Guam durante su viaje de regreso a San Diego.
Familiares de algunos militares habían expresado previamente preocupación por la escasez de alimentos, la baja moral y el deterioro de las condiciones de vida a bordo, señalando que el prolongado periodo lejos de tierra estaba afectando la salud mental de los tripulantes.
La Marina defiende sus recursos de salud mental
Las autoridades navales han rechazado que exista una crisis generalizada de salud mental a bordo y han insistido en que el bienestar de los militares constituye una prioridad.
La Marina señaló que el Lincoln dispone de cinco capellanes, un psicólogo clínico, un trabajador social clínico, técnicos en salud conductual y un consejero especializado en prevención de suicidios, además de personal médico.
Un funcionario afirmó durante el verano que no se había observado un aumento de las ideas suicidas o de los intentos de suicidio y aseguró que existen profesionales disponibles para atender las preocupaciones de los integrantes de la tripulación.
Sin embargo, la confirmación posterior de ocho intentos de suicidio plantea nuevas interrogantes sobre las consecuencias de mantener a miles de militares durante meses en alta mar, bajo las exigencias de una operación militar y con períodos prolongados sin contacto con tierra.
La senadora Gillibrand calificó las condiciones del barco como “graves y se estaban deteriorando” y cuestionó las condiciones y los recursos médicos disponibles durante el despliegue.
Por su parte, el almirante Brad Cooper, comandante del Comando Central de Estados Unidos, había minimizado anteriormente algunas de las denuncias sobre las condiciones a bordo, calificándolas como problemas que habían sido solucionados meses atrás.
El caso del USS Abraham Lincoln abre así un debate que trasciende las operaciones militares: hasta dónde puede extenderse un despliegue naval sin que el desgaste físico y psicológico de los integrantes de la tripulación se convierta en un riesgo adicional para quienes participan en la misión.
La confirmación de ocho intentos de suicidio no establece por sí misma las causas individuales de cada caso, pero sí coloca la salud mental de los militares desplegados durante largos periodos en el centro de las preocupaciones sobre el costo humano de las operaciones militares prolongadas.
Fuentes
- NBC News, información de Courtney Kube, Brennan Leach, Mosheh Gains y Tim Stelloh.
- Telemundo Noticias, 23 de septiembre de 2026.
- Marina de Estados Unidos.
- Carta del secretario interino de la Marina, Hung Cao, a la senadora Kirsten Gillibrand.
- U.S. Central Command.


