Por Alonso Rosales
La llegada de Keiko Fujimori a la Presidencia del Perú ha abierto un nuevo capítulo en la competencia geopolítica entre Estados Unidos y China por ampliar su influencia en América Latina. Apenas horas después de asumir el cargo, la nueva mandataria recibió por separado a delegaciones de ambas potencias, en una clara demostración de que Lima se ha convertido en un escenario estratégico dentro de la creciente rivalidad entre Washington y Beijing.
Durante su discurso de investidura, Fujimori anunció que su administración impulsará una política exterior enfocada en fortalecer las alianzas regionales, consolidar la participación del Perú en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y atraer inversiones desde Asia y Medio Oriente. La presidenta destacó que la posición geográfica del país puede convertirlo en un puente entre los mercados asiáticos y América Latina.
China fue una de las primeras naciones en enviar una representación de alto nivel. El ministro de Ciencia y Tecnología y enviado especial del presidente Xi Jinping, Yin Hejun, recordó que Beijing ha sido durante doce años consecutivos el principal socio comercial y mayor destino de las exportaciones peruanas. También destacó el desarrollo del puerto de Chancay, considerado uno de los proyectos de infraestructura más importantes de América del Sur y símbolo de la cooperación entre ambos países dentro de la iniciativa de la Franja y la Ruta.
Analistas señalan que la relación entre Perú y China tiene profundas raíces desde el gobierno de Alberto Fujimori, quien impulsó las primeras grandes inversiones chinas en sectores estratégicos como la minería y el petróleo durante la década de los noventa. Esa historia convierte al nuevo gobierno en un socio de interés para Beijing, que busca preservar y ampliar su presencia económica en la región.
Sin embargo, Estados Unidos también ha acelerado su ofensiva diplomática. La delegación estadounidense estuvo encabezada por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, quien anunció una agenda ampliada de cooperación en seguridad, lucha contra el crimen organizado, narcotráfico, minería ilegal, comercio e inversión.
El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo además una conversación telefónica con Fujimori, en la que expresó el respaldo de Washington a la estabilidad política del Perú y reiteró el interés de fortalecer la cooperación bilateral. La mandataria manifestó igualmente su intención de incorporar al país al programa regional denominado “Escudo de las Américas”, impulsado por la administración del presidente Donald Trump para fortalecer el intercambio de información y el combate contra las organizaciones criminales transnacionales.
Expertos en relaciones internacionales consideran que el principal desafío del nuevo gobierno será mantener un delicado equilibrio entre ambas potencias. Mientras China representa el principal socio comercial e inversionista en infraestructura, Estados Unidos continúa siendo un aliado clave en materia de seguridad, defensa y cooperación política.
La estrategia anunciada por Fujimori busca evitar un alineamiento automático con cualquiera de los dos bloques y mantener una política exterior pragmática que permita aprovechar las oportunidades económicas ofrecidas por Beijing sin deteriorar la histórica relación con Washington.
En los próximos meses, la política exterior peruana será observada cuidadosamente por ambas capitales. Una eventual reunión entre Keiko Fujimori y el presidente Xi Jinping durante la próxima cumbre de APEC en China podría fortalecer aún más los vínculos económicos con Beijing, mientras que Estados Unidos continuará buscando consolidar su presencia mediante acuerdos de seguridad, comercio e inversión.
Con un escenario internacional marcado por la competencia entre las dos mayores economías del mundo, Perú se perfila como uno de los países más estratégicos de América Latina y el gobierno de Keiko Fujimori enfrentará el reto de convertir esa rivalidad en una oportunidad para impulsar el crecimiento económico sin comprometer su autonomía diplomática.


