spot_img
miércoles, 3 junio 2026

La inmensa derrota de la ortodoxia

¡Sigue nuestras redes sociales!

El nuevo liderazgo nacional debe impulsar el rescate de la ética, la moral y la esperanza de los salvadoreños

El indiscutible triunfo de Nayib Bukele en las presidenciales del domingo significa un cambio trascendental en la vida polí­tica de El Salvador. Ha triunfado la posibilidad de que se instale una nueva forma de hacer polí­tica en beneficio de la población, que en los últimos 27 años fue olvidada en sus necesidades vitales y en sus esperanzas de vivir en un mejor paí­s. 

Las formas de hacer polí­tica se han sentado, en estas tres décadas pasadas, en la corrupción y en la demagogia (polí­tica de parches disfrazados de programas sociales). Eso fue derrotado el domingo. 

Por lo tanto, las derrotas sufridas por el FMLN y ARENA, son derrotas a sus dirigencias, que en los gobiernos actuaron igual: corrupción centrada en el robo de las arcas del Estado, clientelismo, despilfarro, impunidad… 

El cambio posible está centrado en romper con toda esa forma ortodoxa de hacer polí­tica con la que actuaron ARENA y el FMLN.

El nuevo liderazgo nacional debe impulsar el rescate de la ética, la moral y la esperanza de los salvadoreños. No le queda de otra. También, de inmediato poner en acción todos los nexos y todas las relaciones necesarias para cumplir con las promesas ofrecidas en la campaña electoral.

También te puede interesar

Redacción ContraPunto
Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto

Editoriales recientes