Por Alonso Rosales Analista Internacional
La selección de Irán confirmó que participará en la Copa Mundial de la FIFA 2026, a pesar del conflicto bélico que enfrenta con Israel y Estados Unidos, uno de los tres países anfitriones del torneo junto a México y Canadá. Sin embargo, la Federación de Fútbol de Irán dejó claro que exige garantías especiales para asegurar la participación de su delegación durante el campeonato.
El presidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Taj, afirmó en declaraciones difundidas por la televisión estatal que el equipo iraní estará “definitivamente” presente en el Mundial, aunque advirtió que los organizadores deben respetar una serie de condiciones relacionadas con la seguridad, los visados y el trato hacia los integrantes del plantel.
Según explicó Taj, la federación presentó diez condiciones ante la FIFA para garantizar el normal desarrollo de la participación iraní. La principal preocupación está relacionada con la emisión de visados para jugadores, entrenadores y dirigentes, especialmente aquellos que realizaron el servicio militar obligatorio en la Guardia Revolucionaria iraní, considerada organización terrorista por Estados Unidos y Canadá.
Entre los futbolistas que podrían enfrentar problemas migratorios se encuentra el capitán iraní Mehdi Taremi, máximo goleador del equipo durante las eliminatorias mundialistas, así como el defensor Ehsan Hajsafi. Ambos realizaron parte de su formación militar en instituciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria.
La tensión aumentó recientemente después de que integrantes de la delegación iraní que asistirían al Congreso de la FIFA en Canadá regresaran a su país tras problemas migratorios. El propio Mehdi Taj aseguró sentirse ofendido por el trato recibido por las autoridades migratorias canadienses, que le negaron el ingreso debido a presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria.
En respuesta a estas preocupaciones, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, manifestó que los jugadores iraníes no tendrían inconvenientes para ingresar a territorio estadounidense, aunque advirtió que algunas personas cercanas a la delegación podrían ser vetadas si Washington detecta nexos con organismos sancionados.
Además del tema migratorio, la Federación iraní solicitó estrictas medidas de seguridad para futbolistas, dirigentes y aficionados en aeropuertos, hoteles y trayectos hacia los estadios. Las autoridades deportivas iraníes temen posibles manifestaciones de grupos opositores al régimen islámico radicados en Estados Unidos.
Otra de las exigencias presentadas ante la FIFA es el respeto absoluto al himno nacional y a la bandera oficial de Irán dentro de los escenarios deportivos. La federación pidió impedir el ingreso de símbolos asociados a la oposición iraní, como el emblema del león y el sol utilizado antes de la revolución islámica.
Durante el Mundial de Catar 2022, varios jugadores iraníes protagonizaron una protesta internacional al negarse a cantar el himno nacional antes de un partido, en solidaridad con las manifestaciones surgidas tras la muerte de Mahsa Amini.
De acuerdo con el calendario oficial de la FIFA, Irán disputará todos sus partidos de la fase de grupos en Estados Unidos. Enfrentará a Nueva Zelanda en Los Ángeles el 15 de junio, luego jugará contra Bélgica el 21 de junio y cerrará la primera ronda frente a Egipto el 26 de junio en Seattle. Su base de concentración estará ubicada en Tucson, Arizona.
Fuentes: EFE y AP


