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sábado, 23 de octubre del 2021

Y sin embargo existimos, las mujeres y la pandemia del COVID-19

Los efectos de la Pandemia del Covid-19 no son neutrales ni al sexo, al género, la clase, la raza, ni a la edad, ya sea por sus efectos físicos en la vida de las personas o por los efectos de las medidas tomadas por los gobiernos en la vida de la gente.

Por sus efectos físicos en nuestro país y en general a nivel mundial, el Covid-19 ha afectado más a hombres que a mujeres. Las cifras son evidentes: en El Salvador para esta fecha hay 2109 casos confirmados de contagio, 715 de sexo mujeres, un 34%. En relación a los decesos, la cifra oficial no muestra datos desagregados por sexo, pero se mencionan 8 mujeres fallecidas hasta hace una semana.

La afectación a personas por las medidas tomadas por el gobierno para enfrentar la Pandemia como la reclusión obligada en Centros de contención a población que regresó de un viaje o que ha roto la cuarentena, afectan de manera desigual a mujeres y hombres. Las mujeres muchas veces tienen familia que dependen de ellas, ya sea hijxs o personas con discapacidad o muy ancianas que tienen que dejar de atender por haber sido recluidas en esos centros.

Muchas mujeres en la cuarentena han continuado haciendo el trabajo de cuidados de la familia y el hogar que ya hacían antes de la pandemia, ahora agravada con que tienen que hacer teletrabajo en casa y no cuentan muchas veces con el apoyo de la pareja para los quehaceres del cuidado, una mayor dificultad la encuentran los hogares monomarentales.

En las circunstancias de encierro, los distintos tipos de violencia contra las mujeres pueden recrudecerse en los hogares, hasta llegar al feminicidio. Entre el 7 de marzo y el 21 de mayo de este año, se perpetraron 21 feminicidios según fuentes oficiales  .

En el campo laboral, las mujeres ocupan los lugares que el modelo neoliberal les ha asignado, en trabajos precarios, con violación de derechos laborales y en el sector informal sin acceso a ninguna prestación social. El paro de labores obligatorio en la cuarentena, ha afectado a millares de mujeres, que se quedan sin trabajo y sin percibir salario durante meses. Los números pueden ser ilustrativos: de las 64,000 personas empleadas en la maquila, el 62% son mujeres, de las 4,000 personas que trabajan en Call Centers, un 39.6% son mujeres (Mujeres y Mercado Laboral 2019, ORMUSA). Estas mujeres han denunciado. en plena cuarentena, la falta de pago de salarios por parte de sus empleadores. Otro sector afectado es el informal, comercios, restaurantes y hospedajes, muchas veces dirigidos  por mujeres.

Enfrentar las desigualdades sociales y de género es una tarea crucial en la pandemia y post pandemia Urge que se aborde y de respuesta a las mujeres que demandan pago de sus salarios de parte de sus empleadores, necesitamos que las mujeres confinadas en Centros de contención regresen a sus hogares a cumplir la cuarentena, que los hogares jefeados por mujeres sean abastecidos con canastas básicas, que se prevenga la violencia contra las mujeres en los centros de contención y población y se brinde la información necesaria para su atención. Que hagamos propuestas para que lo que vemos hoy y lo que viene después, no sea más de lo mismo: una reproducción de la discriminación por clase y por género entre otras. Soñamos  en un horizonte distinto de plenitud y dignidad para las mujeres y para todxs. Movilizemos las conciencias.

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