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domingo, 2 agosto 2026

Una supertierra ubicada a 49 años luz emerge como una de las mejores candidatas para la búsqueda de vida extraterrestre

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Por Alonso Rosales

La exploración de mundos fuera del Sistema Solar ha dado un nuevo paso que podría marcar un antes y un después en la búsqueda de vida en el universo. Astrónomos internacionales han identificado nuevas evidencias de que LHS 1140b, una supertierra situada a aproximadamente 49 años luz de la Tierra, podría conservar una atmósfera, una característica considerada esencial para la existencia de agua líquida y, potencialmente, de vida.

El descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista Science, convierte a este exoplaneta en uno de los objetivos científicos más importantes para las próximas observaciones del Telescopio Espacial James Webb, del Telescopio Espacial Hubble y de varios observatorios terrestres de última generación.

LHS 1140b posee una masa cercana a cinco veces la de la Tierra, por lo que pertenece a la categoría conocida como “supertierras”. A diferencia de los gigantes gaseosos, este mundo parece estar compuesto principalmente por roca y metales, con un posible núcleo de hierro, un manto de silicatos y una importante cantidad de agua, características que lo hacen especialmente interesante para los astrobiólogos.

Uno de los factores que más entusiasma a la comunidad científica es que el planeta se encuentra dentro de la denominada zona habitable de su estrella, conocida popularmente como la “zona Ricitos de Oro”. En esta región orbital las temperaturas permitirían la existencia de agua líquida sobre la superficie, siempre que exista una atmósfera suficientemente estable.

La posible detección de una atmósfera

Detectar una atmósfera en un planeta tan distante representa uno de los mayores desafíos de la astronomía moderna. Para lograrlo, los investigadores analizan la luz de la estrella cuando el planeta pasa frente a ella. Durante ese tránsito, una pequeña fracción de la luz atraviesa la atmósfera del planeta, dejando una “huella química” que puede revelar la presencia de distintos gases.

En observaciones realizadas desde el Observatorio Las Campanas, en Chile, los científicos detectaron señales de helio escapando desde LHS 1140b, un indicio que sugiere que el planeta aún conserva una envoltura gaseosa.

Los modelos desarrollados por los investigadores indican que muchos planetas rocosos nacen rodeados por hidrógeno y helio. Con el paso de millones o miles de millones de años, el hidrógeno se pierde gradualmente hacia el espacio, mientras que parte del helio puede permanecer durante más tiempo antes de escapar lentamente.

Aunque el helio, por sí solo, no favorece la vida, su presencia podría indicar que existen otros gases más pesados aún no detectados, como vapor de agua, dióxido de carbono, nitrógeno e incluso oxígeno.

Un planeta alrededor de una enana roja

LHS 1140b gira alrededor de una estrella enana roja, el tipo de estrella más abundante de la Vía Láctea.

Las enanas rojas presentan una ventaja importante para los astrónomos: al ser menos brillantes que el Sol, facilitan el estudio de los planetas que las orbitan. Sin embargo, también representan un enorme desafío, ya que durante gran parte de su juventud emiten intensas llamaradas, radiación ultravioleta y rayos X capaces de destruir las atmósferas de los planetas cercanos.

Por ello, demostrar que una supertierra ha logrado conservar su atmósfera alrededor de una enana roja tendría profundas implicaciones para la astrobiología.

El misterio del helio

Curiosamente, un año después de la primera observación, los investigadores no lograron volver a detectar la señal de helio.

Lejos de invalidar el hallazgo, los científicos consideran que este comportamiento podría deberse a cambios naturales en la velocidad con la que el gas escapa del planeta o a limitaciones en la sensibilidad de los instrumentos utilizados.

Precisamente por ello, durante los próximos meses diversos equipos internacionales realizarán nuevas observaciones utilizando telescopios mucho más sensibles, incluido el James Webb, considerado actualmente el observatorio espacial más potente jamás construido.

¿Estamos cerca de encontrar otro mundo habitable?

Aunque todavía no existe ninguna evidencia de vida en LHS 1140b, la posible presencia de una atmósfera representa un avance extraordinario.

Hasta ahora, la mayoría de los exoplanetas con atmósferas confirmadas eran gigantes gaseosos similares a Júpiter. Si futuras investigaciones verifican definitivamente que LHS 1140b posee una atmósfera estable, sería el primer planeta rocoso localizado dentro de la zona habitable con una evidencia sólida de este tipo.

Para los astrónomos, este hallazgo abre una nueva etapa en la exploración del cosmos. Ya no se trata únicamente de descubrir nuevos planetas, sino de comprender cuáles poseen las condiciones necesarias para mantener agua líquida, proteger una superficie estable y, eventualmente, albergar alguna forma de vida.

Cada nueva observación acerca a la humanidad a responder una de las preguntas más antiguas de la ciencia: ¿estamos realmente solos en el universo?

Fuentes

  • Estudio científico publicado en la revista Science: Evidence for a Helium Atmosphere on the Habitable Super-Earth LHS 1140b (16 de julio de 2026).
  • NASA (National Aeronautics and Space Administration), Programa de Exoplanetas.
  • Harvard University – Department of Astronomy.
  • Universidad de Chicago.
  • Observatorio Las Campanas (Chile).
  • CNN en Español, reportaje de Jacopo Prisco, 31 de julio de 2026.

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