Zarko Pinkas | Foto portada: El Ministro de Cultura, Raúl Castillo, Doña Aida Cañas, viuda del poeta Roque Dalton, y Jorge Dalton de la Fundación Roque Dalton, dan como inauguraba la exposicíon “Mi más hondo deseo”. Fotos : Félix Meléndez.
La muestra dedicada al poeta salvadoreño propone un recorrido por su vida cotidiana, familiar y emocional a través de objetos personales, fotografías y recuerdos conservados por su familia.
En el marco del Día Nacional de la Poesía y del natalicio de Roque Dalton, la Biblioteca Nacional alberga la exposición “Mi más hondo anhelo” que busca mostrar una faceta poco conocida del escritor salvadoreño: la del padre, el esposo, el viajero y el hombre marcado por la nostalgia de su país.
La muestra conmemora el nacimiento del autor, ocurrido el 14 de mayo de 1935, y realiza un recorrido por distintas etapas de su vida, abordando aspectos relacionados con su contexto familiar, formación intelectual, escritura, actividad política, identidad salvadoreña y trascendencia histórica.
Sin embargo, más allá del poeta revolucionario y de la figura política ampliamente conocida en América Latina, la exposición apuesta por un acercamiento más humano e íntimo. Fotografías familiares, cámaras fotográficas, corbatas, sellos postales, documentos personales, su máquina de escribir y otras objetos forman parte de una colección que permite conocer aspectos cotidianos de la vida de Dalton y, en cierta forma, una línea de vida del poeta mártir.
Entre las piezas también destacan imágenes tomadas durante sus años en Chile, Cuba y Checoslovaquia, así como distintos registros audiovisuales que muestran parte de los lugares donde vivió junto a su familia durante el exilio.
Durante la inauguración, Jorge Dalton de la Fundación Roque Dalton, explicó que uno de los principales objetivos de la exposición era mostrar una imagen distinta de su padre, alejada únicamente de su asesinato o de su trayectoria política.

“Yo quisiera que la gente conociera el trato íntimo de mi papá, a través de los recuerdos personales, a través de los viajes también de mi padre. Él sufría por su país a donde quiera que llegaba. Mi padre es, al mismo tiempo, un emigrado más”, expresó.
Dalton también señaló que la exposición intenta reflejar cómo el poeta salvadoreño vivió constantemente pensando en El Salvador, incluso en aquellos años donde el país era prácticamente desconocido en muchas partes del mundo.
“Me gustaría que también tengan la oportunidad de ver a Roque como más inédito”, afirmó.
El hijo del escritor destacó además el valor emocional de la muestra y el trabajo realizado para reunir materiales conservados durante décadas por la familia.
“Siempre he recordado a mi padre con alegría y no con tristeza, a pesar de la tragedia que vuelve la figura de mi padre. Esta exposición la considero la más grande que se ha hecho sobre él”, comentó.
Durante el acto inaugural también se destacó la importancia cultural y literaria de Dalton dentro de la historia salvadoreña. El Ministro de Cultura, Raúl Castillo, señaló que la muestra permite acercarse “al estudiante, al esposo, al padre, al vanguardista y al salvadoreño”, así como comprender las distintas experiencias que moldearon el carácter rebelde y crítico del escritor.

La exposición ha sido organizada por el Ministerio de Cultura de El Salvador, la Fundación Roque Dalton y el Museo de la Palabra y la Imagen. Esta muestra histórica artística estará en la Biblioteca Nacional de El Salvador, BINAES,del 15 de mayo al 16 de agosto en el área de exposiciones en el séptimo piso. Entrada gratuita.
La escritura como memoria y resistencia cultural
Más allá del homenaje histórico y emocional hacia Roque Dalton, la exposición también funciona como una reflexión sobre la importancia de la literatura, la escritura y el pensamiento crítico dentro de cualquier sociedad.
Recorrer la línea de vida del poeta a través de objetos personales permite comprender que detrás de una de las figuras más importantes de la literatura centroamericana existía también un hombre que construía sus ideas desde herramientas simples y esenciales: un lápiz, un cuaderno, libros y una máquina de escribir. Ver de cerca ese instrumento con el que Dalton escribió parte de su obra provoca una sensación inevitable de cercanía con el oficio de escribir y con una época donde la palabra escrita ocupaba un lugar central en la formación intelectual y cultural.

La exposición también adquiere relevancia en tiempos donde la inmediatez digital suele desplazar los procesos de lectura profunda y reflexión. Dalton perteneció a una generación de escritores que entendía la literatura como una forma de pensamiento, de cuestionamiento social y de construcción humana. Su obra trascendió cualquier postura ideológica porque estaba sostenida por una profunda vocación artística y por una disciplina intelectual cimentada en la lectura y la escritura.
En ese sentido, la muestra no solo invita a conocer aspectos íntimos del poeta, sino también a valorar el papel de los libros, la poesía y el arte como herramientas capaces de ampliar la sensibilidad, la memoria y el intelecto colectivo. Acercarse a sus fotografías, manuscritos y objetos cotidianos permite entender que la cultura también se construye desde lo humano, desde los pequeños gestos y desde la necesidad de dejar testimonio de una época a través de la palabra.
La exposición termina convirtiéndose así en un puente entre generaciones: una invitación para que jóvenes y adultos descubran o redescubran la importancia de la lectura, la poesía y el pensamiento crítico dentro de sociedades que muchas veces olvidan el valor de sus creadores culturales.














