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lunes, 10 agosto 2026

Trump asegura que Estados Unidos está bajando la tensión con Irán mientras apuesta por la presión económica

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Por Alonso Rosales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Washington está optando por reducir la tensión militar con Irán y privilegiar, por ahora, la presión económica y las negociaciones, en un nuevo giro dentro de un conflicto que ha sacudido los mercados energéticos y elevado la incertidumbre internacional.

“Nos lo estamos tomando con calma”, afirmó Trump, según reportó Axios, al referirse a la situación con Teherán. El mandatario también sostuvo que las relaciones entre ambos países terminarán resolviéndose favorablemente. “Todo saldrá bien. Siempre sale bien. Es como una partida de ajedrez”, dijo.

La posición de Trump representa un cambio respecto de sus amenazas formuladas apenas una semana antes, cuando advirtió que Estados Unidos podría lanzar nuevos ataques contra Irán. Ahora, el mandatario parece apostar por una estrategia de desgaste económico, mientras mantiene abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Teherán.

Uno de los principales puntos de disputa es el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo. Irán mantiene bloqueado el paso desde el inicio de la guerra y exige que Estados Unidos levante primero el bloqueo de los puertos iraníes y flexibilice las sanciones contra su industria petrolera.

El cierre del estrecho ha tenido consecuencias internacionales. El aumento de los precios del combustible ha golpeado a las economías importadoras de energía y ha obligado a los gobiernos a enfrentar el riesgo de una nueva presión inflacionaria. Para Washington, además, el conflicto tiene una dimensión política particularmente delicada ante la proximidad de las elecciones legislativas de noviembre.

Trump, sin embargo, intenta transmitir que el impacto sobre los consumidores estadounidenses está disminuyendo. El presidente destacó que los precios del petróleo están bajando y que esto reduce las consecuencias económicas de la guerra para los hogares estadounidenses.

Al mismo tiempo, el mandatario parece confiar en que la situación económica interna de Irán terminará debilitando la posición negociadora de Teherán. Trump señaló que Estados Unidos observa la elevada inflación iraní y la falta de recursos financieros del país.

La estrategia plantea una incógnita central: si la presión económica será suficiente para obligar a Irán a aceptar un acuerdo o si, por el contrario, el estancamiento de las negociaciones podría provocar una nueva escalada militar.

Por ahora, Trump parece preferir esperar. Su mensaje intenta combinar presión, paciencia y ambigüedad estratégica: mantener el peso de las sanciones y el aislamiento económico de Irán sin abrir, al menos de inmediato, un nuevo frente militar.

El problema es que el conflicto ya no afecta únicamente a Washington y Teherán. El estrecho de Ormuz es fundamental para el comercio energético mundial, y cualquier nueva escalada podría repercutir rápidamente en los precios del petróleo, el transporte, la inflación y el crecimiento económico de numerosos países.

Trump dice que se trata de una partida de ajedrez. La verdadera dificultad será determinar quién tiene más tiempo para esperar y quién terminará obligado a mover primero.

Fuentes: AFP y Axios

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