Por Alonso Rosales
La guerra que enfrenta a los hutíes de Yemen con las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita ha entrado en una nueva fase estratégica. En los últimos días, el movimiento Ansar Allah ha ampliado su presencia en la costa occidental y ha tomado posiciones insulares de enorme importancia para la navegación internacional, entre ellas las islas Hanish Mayor y Hanish Menor, además de la isla de Mayun (Perim), situada en la entrada del estrecho de Bab el-Mandeb.
El avance se produce mientras el conflicto regional entre Estados Unidos, Israel e Irán mantiene bajo presión al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de hidrocarburos. En este escenario, Bab el-Mandeb adquiere una importancia todavía mayor, porque conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico, constituyendo una vía fundamental para el comercio entre Asia, Oriente Medio y Europa.
¿Cuántos civiles han muerto en Arabia Saudita?
La información más reciente requiere una precisión importante. Hasta el 17 de septiembre no se había informado de la muerte de un ciudadano saudita en los ataques hutíes de esta nueva escalada. Sin embargo, este jueves, los restos de un dron hutí interceptado cayeron en la provincia de Taif y provocaron la muerte de un residente de nacionalidad yemení. Un ciudadano saudita y un residente pakistaní resultaron heridos; el ciudadano pakistaní se encontraba en condición crítica, según Defensa Civil saudita.
Días antes, Arabia Saudita había informado de 13 civiles heridos en ataques con misiles y drones contra Khamis Mushait, Abha y Taif. El 8 de septiembre, las autoridades sauditas habían reportado otros 73 civiles heridos en ataques contra zonas civiles y económicas de Abha, Khamis Mushait, Jizan y Najran. Estas cifras corresponden a informes de las autoridades sauditas y deben entenderse dentro de un escenario de guerra en el que las partes presentan versiones enfrentadas.
Hanish: pequeñas islas con importancia mundial
La captura de Hanish Mayor y Hanish Menor no significa por sí sola que los hutíes hayan cerrado el mar Rojo, pero sí amplía su capacidad para observar, amenazar y eventualmente interrumpir el tráfico marítimo.
Las islas Hanish se encuentran aproximadamente 160 kilómetros al norte de Bab el-Mandeb. Su importancia deriva de su ubicación en una zona que permite controlar o vigilar movimientos marítimos hacia el estrecho. Los hutíes ya habían tomado el puerto de Moca y la isla de Mayun, lo que les proporciona posiciones adicionales alrededor del acceso meridional al mar Rojo.
El objetivo estratégico no necesariamente consiste en hundir barcos. La amenaza misma puede obligar a las compañías navieras a modificar rutas, contratar seguros más costosos, reducir operaciones o utilizar trayectos considerablemente más largos.
El petróleo saudita queda bajo mayor presión
El problema es especialmente delicado para Arabia Saudita porque el mar Rojo había adquirido mayor importancia como ruta alternativa al estrecho de Ormuz.
La crisis se agravó después de que Arabia Saudita cerrara temporalmente su oleoducto Este-Oeste, que transportaba petróleo hacia la costa del mar Rojo y permitía reducir la dependencia de Ormuz. Según El País, por esa infraestructura circulaban aproximadamente 3,5 millones de barriles diarios.
Reuters también informó que los ataques y la interrupción de infraestructura petrolera saudita han aumentado la preocupación por el suministro mundial de energía, mientras el petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril en medio de la crisis regional.
Esto convierte al conflicto yemení en algo mucho mayor que una disputa territorial interna.
El significado geopolítico del control del mar Rojo
El dominio de posiciones próximas a Bab el-Mandeb proporciona a los hutíes una herramienta de presión sobre tres dimensiones simultáneas: militar, económica y diplomática.
Militarmente, pueden amenazar instalaciones, embarcaciones y rutas estratégicas. Económicamente, cualquier reducción del tráfico marítimo puede aumentar los costos del transporte, los seguros y los combustibles. Diplomáticamente, el grupo obtiene capacidad para convertir la seguridad marítima en una pieza de negociación dentro del conflicto regional.
Reuters señaló que el avance hutí está dando a Irán y a sus aliados mayor capacidad de presión sobre los flujos comerciales y energéticos internacionales, aunque esto no significa que Irán controle directamente las decisiones militares de los hutíes.
El impacto potencial también alcanza a Europa y Asia. Si una embarcación evita el mar Rojo y debe rodear África por el cabo de Buena Esperanza, el viaje aumenta en distancia, tiempo, combustible y costos logísticos.
Dos estrechos bajo presión
El elemento más delicado de la actual crisis es la combinación de Ormuz y Bab el-Mandeb.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una ruta fundamental para la exportación de petróleo de los países del Golfo. Bab el-Mandeb, por su parte, conecta el mar Rojo con el océano Índico.
Si ambos corredores permanecen afectados simultáneamente, los mercados energéticos y las cadenas internacionales de suministro quedan expuestos a un riesgo mucho mayor.
La situación también está generando preocupación en China. Reuters informó el 17 de septiembre que Arabia Saudita pidió ayuda diplomática a Pekín para que utilice su influencia sobre Irán con el objetivo de contener a los hutíes y proteger las rutas energéticas. China, uno de los principales compradores del petróleo iraní, habría pedido a Teherán que contribuya a evitar una mayor escalada.
Una crisis que trasciende Yemen
El avance hutí en el mar Rojo demuestra cómo una organización que opera desde Yemen puede afectar directamente al comercio internacional, los mercados petroleros y la seguridad energética.
Más de 125.000 personas han sido desplazadas por la nueva ofensiva, según estimaciones humanitarias citadas por medios internacionales, mientras los combates continúan y aumentan las necesidades de la población civil.
Por ello, las islas Hanish no representan únicamente una conquista territorial. Su importancia está relacionada con la posibilidad de ejercer presión sobre una de las principales arterias marítimas del planeta.
En momentos en que Washington y Teherán estudian nuevamente la posibilidad de negociar el fin de su confrontación, la expansión hutí en torno a Bab el-Mandeb introduce una variable adicional: cualquier acuerdo sobre Irán tendrá también consecuencias sobre Yemen, Arabia Saudita, el mar Rojo y el mercado mundial de energía.
Fuentes consultadas
- Reuters — China presiona a Irán para contener a los hutíes
- Reuters — La ofensiva hutí y las rutas petroleras sauditas
- Associated Press — Los hutíes toman islas estratégicas del mar Rojo
- Associated Press — Muere un residente yemení por restos de un dron en Taif
- Al Jazeera — Ataques hutíes dejan civiles heridos en Arabia Saudita
- El País — Crisis del mar Rojo y oleoducto saudita


